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Cinco familias de Gualeguaychú en vilo y sin cobrar por la crisis de Garbarino

Los empleados de la sucursal de nuestra ciudad no reciben un peso de la empresa desde hace dos meses. El rumor de cierre o quiebra es permanente, al igual que la angustia de no saber cuándo les pagarán o si perderán su fuente de trabajo.

Por Rodrigo Peruzzo

La marca líder en electrodomésticos atraviesa su peor momento en todo el país. Las deudas en total superarían los 15.000 millones de pesos. En los registros del Banco Central, a la fecha, acumula 3.251 cheques rechazados por un monto de $4.061 millones.

Esta semana Aerolíneas Argentinas le pidió la quiebra por la deuda que Garbarino Viajes, el vertical de turismo del grupo, contrajo por el incumplimiento del pago de unas millas que datan de 2016 y 2017; y Boca pidió la apertura de un sumario ejecutivo por el incumplimiento de pago de la publicidad en su camiseta.

Además, la compañía tiene paradas desde hace 50 días sus plantas de Tierra del Fuego por una medida gremial. El Grupo Garbarino, integrado por la cadena de electrodomésticos e informática (Compumundo), las fábricas del sur y sus negocios financieros y de viajes, suma un total de 3.800 empleados en todo el país.

Es una situación horrible, con una incertidumbre bárbara día a día

Cinco de ellos (hasta hace unos meses eran siete pero dos renunciaron) son de Gualeguaychú y trabajan en la sucursal que tiene la empresa en el centro de nuestra ciudad. Tres están desde que abrió hace cinco años y los otros dos se incorporaron luego. Algunos tienen hijos y son sostén fundamental de su familia, por lo que la angustia se multiplica.

“Es una situación horrible, con una incertidumbre bárbara día a día”, expresó uno de los empleados a ElDía, quien prefirió resguardar su identidad. “Garbarino venía mal desde antes de la pandemia, no había mercadería para vender y con la cuarentena todo se acrecentó”, aseguró.

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A mediados del año pasado, Carlos Rosales, dueño del grupo asegurador Prof y protesorero de San Lorenzo, se hizo cargo de la empresa. Luego, ya en plena crisis de Garbarino, compraría también Radio Continental.

Tras la llegada del empresario, hombre vinculado a Marcelo Tinelli, la firma de electrodomésticos refinanció la deuda que acarreaba y tuvo su veranito de dos meses, entre noviembre y diciembre del 2020, pero después “todo volvió a andar mal, sin mercadería para vender o mucha que está en consignación, osea que directamente la facturan los proveedores, y la gente se enoja porque no entiende que no le podemos cobrar en efectivo”, explicó el empleado.

Los trabajadores de nuestra ciudad están sin aportes desde marzo del año pasado. Desde que comenzó la pandemia por el Covid-19, les empezaron a pagar el sueldo en cuotas, aunque cumpliendo con la totalidad del salario dentro del mismo mes. Pero ahora, hace dos meses no reciben un peso de la empresa.

Estamos muy atrasados, abril nos pagaron en cuatro partes y todavía falta percibir un 25%. En mayo solamente recibimos lo que deposita el gobierno a través del REPRO, de Garbarino no tuvimos un solo peso y estamos a julio ya”, detalló el trabajador, y añadió que “junio ni miras de pagarlo y se nos avisó que en todo caso nos iban a dar sólo el 75% del sueldo”.

En este contexto, lógicamente los cinco laburantes tampoco han recibido aguinaldo ni bono alguno.

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En lo que respecta al día a día en la sucursal, esta semana que pasó tampoco hubo abastecimiento de mercadería y hace tres que no llega ningún camión. “La gente obviamente se enoja y tiene razón, compra algo que no sabe cuándo va a llegar, nosotros somos los que ponemos la cara, pero no lo podemos manejar”, lamentó el entrevistado por ElDía.

Agregó que “tenemos mercadería comprometida hace dos semanas y no viene, llamás y no te atiende nadie, no hay gente trabajando en las oficinas, nadie tiene una respuesta para darte ni información oficial”, reveló.

Nosotros seguimos yendo, nuestra idea no es hacer ruido porque nuestro miedo es que nos cierren la sucursal y quedarnos en la calle

El jueves pasado, como pasó en muchos puntos del país, llegó la orden de cerrar a la tarde, aunque finalmente se dio marcha atrás y la sucursal decidió abrir. “Es una incertidumbre bárbara día a día, todos tenemos gastos y no sabemos nada, siempre estamos pendiente de qué va a pasar, es una situación horrible”, sintetizó el empleado.

Sin embargo, ve lejana la posibilidad de tomar medidas de fuerza como ha ocurrido en otras sucursales del país. “Nosotros seguimos yendo, nuestra idea no es hacer ruido porque nuestro miedo es que nos cierren la sucursal y quedarnos en la calle, hemos trabajado siempre para que no tengan ningún motivo para cerrarnos”, concluyó.

El (posible) futuro de la empresa

Por estos días, Carlos Rosales intenta salvar a la firma con 70 años de historia de una presunta convocatoria de acreedores. Tras rechazar la oferta de compra que propuso Facundo Prado, propietario de telecomunicaciones Supercanal Arlink, mantiene conversaciones con dos interesados, con los que se firmó un acuerdo de confidencialidad. Uno de ellos es una compañía de e-commerce estadounidense.

Al mismo tiempo, busca socios para las seis unidades de negocio del holding: la cadena de retail, Compumundo, las plantas Digital Fueguina y Tecnosur de Tierra del Fuego, Garbarino Viajes y la financiera Fiden.

En este sentido, indicaron que la intención es preservar la marca y continuar con el proyecto de reconversión, "más allá de regularizar las demoras en los pagos, en pos de alcanzar su recuperación y sostenibilidad".

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Además, Garbarino intenta destrabar un conflicto gremial y reactivar las dos fábricas que tiene en Tierra del Fuego. Sus actividades están paralizadas desde hace dos meses. Son más de 250 operarios que trabajan allí, nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Para la puesta en marcha de los establecimientos productivos, el retailer llegó a un acuerdo con Grupo Newsan, que volverá a ensamblar allí equipos de aire acondicionado, bajo la modalidad de fasón por 90 días.

Otro de los ejes de trabajo consiste en el armado de un fideicomiso financiero privado, operado por un banco y administrado por un tercero, para volver a comprar mercadería.

El objetivo es recuperar el flujo de caja y mejorar el abastecimiento, que, en las últimas semanas, a raíz de la crisis de la cadena, se vio afectado. En las redes sociales, se multiplicaron las quejas de los usuarios que denuncian que la empresa no entrega los productos que compraron. (Fuente: ElDía - ElCronista)

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