Me-Gusta-960x120-CARO
Deportes | Copa Davis

Cinco tenistas argentinos y su capitán llevan más de una semana varados en Turquía

Tras participar de la Copa Davis Junior y la BJK Cup, las promesas no pudieron dejar Antalya por una normativa ligada a la pandemia de coronavirus. Los esfuerzos de la AAT para que no les falte nada y para poder repatriarlos

El equipo argentino Sub 16 viajó a Turquía en septiembre para competir en la Copa Davis (varones) y en la BJK Cup (mujeres), pero cuando quisieron regresar no pudieron hacerlo a causa de una normativa arbitraria y llevan más de una semana varados en Antalya.

La travesía de los seleccionados argentinos de tenis comenzó con alegría por la representación en un certamen mundial por equipos, continuó con los resultados deportivos y aún transita por la incertidumbre del regreso.

El pasado 3 de octubre, los varones argentinos consiguieron alcanzar las semifinales de la categoría Sub 16 y las chicas alojarse entre las 15 mejores del planeta. Luego armaron las valijas en el hotel y, al día siguiente, llegaron al aeropuerto para embarcar en el vuelo de regreso que los traería desde Antalya a Buenos Aires, con dos escalas previas previstas en Frankfurt y Madrid. La sorpresa llegó cuando el capitán del equipo, Gerónimo Degreef, se acercó al mostrador de SunExpress (que los llevaría hasta Frankfurt, el resto sería con Iberia) y le comunicaron que, por una disposición “los menores sin un plan de vacunación completo no podían hacer dos escalas en Europa”, por lo que no podían abordar el avión.

Las charlas y consultas en el aeropuerto continuaron, dado que ese mismo trayecto habían hecho en el viaje de ida y no había surgido ningún inconveniente, pero todo resultó infructuoso. A partir de ese momento, Degreef le comunicó la situación a la dirigencia de la Asociación Argentina de Tenis, que comenzó a trabajar para que pudieran regresar los equipos varados, sobre todo, por tratarse de menores.

Tanto el presidente de la AAT, Agustín Calleri, como el vicepresidente, Mariano Zabaleta, dirigieron la comunicación hacia la Federación Internacional (ITF), dado que ese organismo fue el encargado de la compra de los pasajes, como así también del itinerario, a través de la agencia que se encarga de esa función.

Los chicos y chicas que aún permanecían con la delegación (ya no estaba Nicolás Eli, 16 años, había viajado a Croacia a encontrarse con su entrenador, y tampoco la capitana Romina Ottoboni, quien debía acudir a ITF, en España) regresaron al hotel sin saber qué sucedería con ellos.

Para comprender la situación, ITF organiza los mundiales y se hace cargo de los gastos. A cada Federación le otorga la posibilidad de armarle a cada equipo el viaje, ida y vuelta, o bien de que lo haga cada una y hacerles un reintegro posteriormente. La AAT prefirió, para mayor seguridad, en especial por los protocolos, que se hiciera cargo el Ente rector mundial y que les comunicara todos los requisitos a cumplir. Y “en ninguno de esos puntos existe esa cláusula. No hablaba de exigencia de vacunación, menos estando en tránsito, y sólo pedía un PCR negativo”, dicen desde la Asociación. De hecho, en su intento de destrabar la situación, personal de ITF salió en búsqueda de “esa normativa que estuviera incluida en los protocolos globales de la Comunidad Europea o individuales de cada país, pero no apareció nada”, aclararon desde Londres. Posteriormente, se comunicó que la disposición era interna de la aerolínea SunExpress y que nada podían hacer contra ello.

Bajo esta circunstancia, comenzaron a evaluarse alternativas: “La oferta de pasajes no es mucha para llegar a la Argentina y lo poco que aparecía resultaba extremadamente caro”, comentaban desde la AAT, a lo que agregaron que “los padres estuvieron enterados de todo, desde el primer momento y no dudaron en que todo el grupo estaría contenido y con los gastos pagos”.

El capitán Degreef dispuso entrenamientos diarios para no perder el ritmo y evitar pensar en la situación en la que se encontraban. Además, aprovechó que en Antalya se disputan torneos profesionales y los anotó en uno de 15 mil dólares en premios, en el que hicieron su debut profesional. “El ánimo de los chicos es bueno, están bien alojados, no les faltan las comidas diarias, entrenan, compiten y mantienen el contacto a la distancia”, es el comentario que llega desde la Asociación.

Sin embargo, esta no es la primera vez que le sucede a un equipo argentino de menores. Meses atrás, el seleccionado de tenis de la categoría Sub 14 debió quedarse 5 días en Asunción, Paraguay, a causa de las restricciones aéreas que existían en la Argentina en ese momento, y debieron volver por tierra. “Tardaron 5 días en regresar. A la AAT le costó 600 mil pesos todo el proceso”, comentó un alto dirigente de la Asociación.

Los que no padecieron esto fueron los integrantes de la categoría Sub 12, dado que, durante uno de los torneos Nacionales, el equipo de Desarrollo y dirigentes de la entidad madre argentina del tenis les comentaron a los padres la problemática de trasladar a menores en viajes al exterior, por lo que sugirieron no participar.

A estos temas hizo referencia el actual capitán de Copa Davis, Guillermo Coria, cuando mencionó que quienes “criticaban sin contemplar que en estos años de pandemia costó mucho movilizar a los niños, no sólo porque se van o por cómo se iban a mover o adónde se iban a alojar, sino porque había que pensar en cómo volvían”.

Después de una semana varados, aparece la alternativa de regreso sin utilizar la aerolínea con la que persiste el inconveniente. “Se hará vía España, pero con escalas en Estambul y Madrid”, comenta Marianao Zabaleta, (vicepresidente) y agrega: “Para la AAT, el bienestar del grupo, sobre todo habiendo menores, era prioridad y tratamos de encontrar la solución, por eso no escatimamos en gastos. Esta demora en el regreso y los nuevos pasajes le provocó a la Asociación una erogación aproximada a los 20 mil dólares, algo que para una entidad que obtiene la mayoría de sus ingresos por Copa Davis, un torneo que estuvo suspendido por más de un año, es un agujero muy grande en sus finanzas”.

La AAT tiene todo listo para que la delegación pueda regresar en breve, pero todavía deberán tener una larga escala previa en España antes de tomar el último de los tres vuelos previstos para traerlos de regreso a casa.

La delegación argentina sub 16 que compitió en el Mundial Junior

Copa Davis Jr

Gonzalo Zeitune (16 años)

Juan EstÉvez (15)

Nicolás Eli (16)

BJK Cup Jr

Luciana Moyano (16)

Lourdes Ayala (15)

María Victoria Burstein (16)

Capitanes AAT: Gerónimo Degreef y Romina Ottoboni

Dejá tu comentario