Cocineras de la Memoria: un rescate de culturas alimentarias
La Vicedecana de la Facultad de Bromatología, Isabel Corfield, presentó ayer de mañana el Programa de Capacitación laboral Cocineras de la memoria, que fuera desarrollado desde esta Unidad Académica y que cuenta con la colaboración de la Dirección de Capacitación y Emprendimientos de Municipalidad y de la Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Gualeguaychú.o
Corfield estuvo acompañada de Alicia Ferrer (Municipio) y de Ana Tesouro (Postgrado y Graduados) mientras brindó detalles del programa que cuenta con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones.
“Es un programa que se elaboró en esta Facultad a partir de los proyectos de Cultura Alimentaria y programas de Extensión, que desde el año 2000 venimos desarrollando”, explicó Corfield y recordó que el año pasado el proyecto fue seleccionado para ser financiado por el CFI.
Este proyecto consiste en un programa de formación profesional que hace hincapié en la memoria y en la identidad. Se trata de formar a mujeres de 35 a 60 años quienes serán acreditadas una vez finalizado el curso. Esta capacitación las habilita para encarar emprendimientos gastronómicos.
Pero además incluye una formación integral, ya que si bien las personas que participan coinciden en su interés por el arte culinario, recibirán motivaciones para la recuperación de la autoestima, la generación de mayor comunicación, revalorización de la capacidad de sensibilizarnos ante las expresiones culinarias y, obviamente, conocimientos acerca de la manipulación de alimentos, de prácticas nutricionales pertinentes y de gestión y administración del negocio gastronómico (gerenciamiento).
Participarán mujeres de Gualeguaychú y de Villa Paranacito, Irazusta, Parera, Basavilbaso y otras localidades rurales que están vinculadas a través del proyecto Pueblos del Sur.
“Ellas mismas relevarán historias alimentarias y en sus emprendimientos ofrecerán una carta hecha de historias locales”, precisó Corfield y resaltó el hecho de que muchos turistas o personas que vienen de afuera “buscan este tipo de servicio”. Este es un objetivo que se busca plasmar a lo largo del programa, cuya duración es de siete meses y cuenta con un aporte de $9.400 del Consejo Federal de Inversiones.
La primera remesa de dinero para el programa llegó a principios de febrero y permitirá adquirir el material e ingredientes para la elaboración de platos. Cubre además un refrigerio para quienes se capaciten.
El próximo jueves inicia este curso a partir de las 16 en sede de la Asociación de Hoteleros, Pronunciamiento entre calles Urquiza y 25 de Mayo.
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