Cómo será el Hospital Bicentenario

{mp3cero}gguastavinob270309{/mp3cero} El Senador Nacional, Guillermo Guastavino, anunció la firma de transferencia de fondos a la provincia para el nuevo hospital de Gualeguaychú (Audio Radio Cero)
Por Rubén Skubij
El Hospital Bicentenario comenzará a construirse en el segundo semestre de 2009, esto a partir del paso dado el viernes en Capital Federal. Nación y Provincia firmaron el acuerdo por el cual se transfieren 170 millones de pesos que demandará el futuro nosocomio.
La obra a levantarse -donde hoy se juega al fútbol en categorías infantiles los sábados y domingos (fútbol comercial), además alumnas/os de colegios practican deportes (club Sarmiento)- significará un cambio notable en la zona desde el punto de vista arquitectónico. Los dos proyectos elaborados por técnicos del estado entrerriano –y reflejado por El Día durante el 2008- fueron modificados por sus pares de los Ministerios de Infraestructura y Salud de la Nación. Incluye la fachada que no será la misma, durante varios meses se trabajó en la misma.
Una fuente inobjetable indicó que el objetivo de la Presidenta Cristina Fernández es -durante su gestión- construir hospitales con características únicas y distintas. Por eso se demoró la conformación de los nuevos planos que se adaptaron a un hospital de referencia regional, reza el comunicado remitido a El Día.
Tendrá 18.970 metros cuadrados de superficie con una capacidad para 230 camas, levantándose a continuación de la vieja edificación, en el contrafrente. Se prevé la construcción de un subsuelo, planta baja y primer piso, que se ejecutarán en el sector oeste del actual hospital Centenario; entre Virreynato de la Plata, Urquiza, San Martín y Gütemberg. La obra incluye todo el equipamiento médico y mobiliario y el plazo de ejecución total es de 30 meses. La primera etapa se desarrollará en 24 meses y la segunda, en 6.
Algunas características
En la memoria descriptiva del anteproyecto se definen dos etapas. Primero, la ejecución, provisión de equipamiento y mobiliario, capacitación del personal y su puesta en funcionamiento. Segundo, la demolición parcial del viejo edificio para la creación en ese predio de un área parquizada y de estacionamiento, con el objeto de soportar el impacto urbano que generará el funcionamiento del nuevo hospital.
El acceso institucional se propone desde calle Urquiza -una arteria de acceso y egreso a la ciudad con un flujo continuo de varias líneas de transporte urbano-, previéndose una amplia dársena en vereda, para no generar inconvenientes de tránsito.
En el subsuelo se ubicarán cocheras para el personal del hospital con capacidad para 36 unidades y un depósito.
En la planta baja estará la administración, los consultorios externos, la sala de diagnóstico por imágenes, el servicio de hemoterapia y el laboratorio, el hospital de día y la farmacia.
En el primer piso, se ubicarán dos sectores de internación general con 66 camas cada uno; pediatría y maternidad con 60 camas; neonatología con 10 cunas, cocina de leche y centro obstétrico con un quirófano para cesáreas; 4 salas UTPR y una sala de recuperación obstétrica con 2 camas; la unidad de terapia intensiva con 8 camas; la unidad coronaria con 4 camas; el centro quirúrgico con 5 quirófanos y sala de recuperación con 4 camas; y el taller ocupacional con habitaciones para alojar 12 madres.
En el área externa, habrá una parte parquizada y estará el estacionamiento. También allí se localizarán las salas de máquinas y de tableros, el depósito de gases, el depósito criogénico y la sala de jardín de infantes y guardería para el personal del hospital.
Casco antiguo
El viejo edificio, con alto valor simbólico para la comunidad, funciona desde 1913 y actualmente se atienden allí por mes entre 15.000 y 16.000 personas. Involucra la casa principal, pabellones, terrenos aledaños y las edificaciones agregadas en los últimos años.
Con la construcción del nuevo sólo va a quedar en pie el casco principal, que es lo más antiguo y representa un 20% de lo que hoy existe. La intención es declararlo monumento histórico porque la edificación tiene detalles arquitectónicos que la comunidad gualeguaychuense quiere conservar.
En cuanto al resto de las instalaciones se convertirán en un amplio jardín arbolado, con sectores para el estacionamiento, que complementará el paisaje del futuro hospital.
En su momento, el director del hospital, Dr. Hugo Gorla, había anticipado: “lo único que quedará en pie será el Casco principal, la entrada tradicional del Centenario. Se convertirá en patrimonio de la provincia, se lo readecuará y será el Estado el que determine si establecerán nuevos organismos u otros fines”.
- ¿Y el resto?, preguntamos.
Será destruido, quedará un amplio jardín con especies arbóreas de la zona, y sectores para el estacionamiento. Indudablemente que la zona cambiará notablemente. Un gran hospital, moderno, con una funcionalidad única y, además, una zona donde el verde adquirirá notoriedad.
Cabe acotar que el primer presupuesto contemplaba una inversión de 120 millones de pesos pero, con el correr de los meses e inflación, debió ser reacondicionado.
La noticia pone feliz a toda una comunidad, merece contar con un centro médico de avanzada. Ahora a seguir de cerca el tema para que se haga realidad.
Que los pasos administrativos se vayan concretando pero que la obra no se demore más. La provincia ya cuenta con el dinero –firmó un convenio con la Nación- y éste ser utilizado para la construcción del Bicentenario.
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