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Complicado presente de las casas de artículos de deportes en la ciudad

Mario Espósito, comerciante propietario de tres locales de indumentaria y elementos deportivos en la ciudad, habló sobre la merma en las ventas y también se refirió al valor de los alquileres y las cargas sociales que tiene que afrontar el empleador.

Dentro de los comercios afectados por la pandemia y por la crisis económica están los que se dedican a la venta de indumentaria deportiva. Mario Espósito, con 30 años en el rubro, señaló que “nunca antes habíamos vivido una situación de esta naturaleza, ni siquiera en el 2001, cuando se registraron saqueos, toma de supermercados y otros eventos que no quiero recordar”. Acotó que “esto supera a lo de aquel año, porque pese a trabajar en bonos Federales o Lecop, el comercio se movía mucho más que ahora”.

Como ejemplo puso que “en una mañana normal se venden entre 10 y 12 pares de zapatillas por local, actualmente se venden uno o dos, más algún otro elemento de indumentaria”, añadiendo que “es literalmente nada para la infraestructura que montamos, con 9 empleados en los tres locales, costos fijos, alquileres, sueldos y leyes sociales que tenemos que afrontar con ventas mínimas, generando en algunos ítems la falta de mercadería”.

Espósito indicó que “cuando podemos sacamos alguna oferta al mercado, aunque no es mucho lo que podemos hacer, debido que no se puede reponer mercadería por el parate de la producción en Buenos Aires. Además, lo que llega lo hace con aumentos que oscilan entre un 5 y un 15% cada 30 días. Todo depende de las marcas, algunas subieron los valores, en tanto que otras no tocaron demasiado, se han mantenido con subas menores. Todo lo que es importado, desde que empezó la pandemia al presente han subido un 40%”.

Otro tema que preocupa al comerciante pasa por el crédito. El comerciante dijo que “la poca mercadería que se consigue la tenemos que pagar en forma anticipada, cuando podemos reponer, dado que las ventas son muy bajas”.

Comentó que en tiempos normales se vendían artículos “para la práctica de diferentes deportes, especialmente en lo que tiene que ver con el fútbol. Pantalones, medias, botines, camisetas, buzos, pelotas, pero ahora con la prohibición de jugar no se vende nada. Lo mismo pasa con natación y otros deportes. Solo algunas consultas por elementos para jugar al padel y algo de tenis”, añadiendo que “la ausencia de clases también nos ha jugado en contra en todo lo relacionado con material e indumentaria de educación física y colegial”.

El comerciante indicó que “se está vendiendo un 25% de lo que se comercializaba antes de la pandemia, dentro de un panorama adverso, junio no fue un mes que se pueda considerar como malo, pero en julio ha sido realmente complicado. Las esperanzas que teníamos depositadas en el cobro del aguinaldo se desvanecieron con el correr de los días. En buena parte por los casos de Covid-19 que se fueron dando en la ciudad y que motivaron a que la gente optara por quedarse en sus casas. Y por otra parte está la crisis financiera, la gente no anda en la calle, no tiene plata, un combo que nos hizo bajar las ventas en forma estrepitosa”.

Esperanza

“Contamos con algunas expectativas para el Día del Niño, especialmente en la venta de pelotas de fútbol, básquet y otros deportes, no así en calzado e indumentaria en donde la posibilidad de vender es muy escasa”.

Alquileres

Los tres locales que regentea Espósito son alquilados. “Es un costo muy grande que tenemos que hacer frente todos los meses. En los primeros dos meses de la cuarentena, los propietarios colaboraron, pero ahora todo volvió a la normalidad en lo que precios se refiere. Es así que no sabemos, a ciencia cierta, como va a terminar esta historia”, sentenció.

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