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Con la primavera, desciende drásticamente la demanda por enfermedades respiratorias

La implementación de un consultorio especializado en infecciones respiratorias, con personal exclusivo, fue determinante para contener la sobredemanda. "Desde el viernes hasta el lunes, la única respuesta de pediatría e internación en toda la ciudad es el hospital", remarcó el neumonólogo pediátrico Federico Gini Cambaceres.

Miles de personas celebran la llegada de la primavera. No sólo por las temperaturas más agradables, sino también porque dejar atrás el invierno implica también el fin de las enfermedades respiratorias que, en muchos casos, afectan a familias completas.

Sobre este tema dialogó con ElDía el neumonólogo pediátrico responsable del programa nacional Infecciones Respiratorias Bajas (IRAB), Federico Gini Cambaceres.

“Patología respiratorias hay todo el año, pero con una estacionalidad marcada por el invierno y, particularmente, por dos factores: el frío, que hace que produzcamos más mocos y haya más broncoespasmos. Y, por otro lado, al compartir muchos más espacios cerrados la posibilidad del contagio de virus es mayor”, explicó.

El año tiene 55 semanas. A partir de la número 16, correspondiente a la última de abril, aumenta la cantidad de patologías respiratorias en todas las personas. “Los chicos menores a 5 años, especialmente los menores de un año, son una población sensible, por diversos factores, su sistema inmunitario está debutando, no tienen la capacidad de ser autosuficientes, etc. Esto hace un pico entre la semana 26 y la 30, y después desciende”, indicó el profesional.

Éxitosa experiencia del cosnultorio exclusivo

Desde junio hasta mediados de septiembre, el Hospital Centenario abrió un consultorio especializado en infecciones respiratorias, con personal exclusivo, que funcionó de lunes a viernes, de 8 a 12. A donde se derivaron todos los menores de 5 años.

“Cuando venía un chico a las 21, se lo atendía, lógicamente. Pero si al otro día necesitaba un control no volvía a la Guardia, iba directamente al consultorio. Esto descomprimió tremendamente la Guardia”, destacó Gini Cambaceres.

Y, sobre los resultados de esta iniciativa, contó: “durante el primer mes se atendieron 200 pacientes, el segundo 400, y en el tercer mes se atendieron 650 chicos. Después, ya en agosto, fueron 330, cuando empieza a bajar la demanda”.

Luego del último pequeño pico que evidencian durante septiembre las estadísticas de las enfermedades respiratorias, la etapa actual muestra un marcado descenso. Mientras que, con la llegada de la primavera, comienzan a proliferar las infecciones eruptivas, escarlatinas o las reacciones alérgicas, por ejemplo.

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Los fines de semana, la Guardia del Centenario recibe una importante demanda
Los fines de semana, la Guardia del Centenario recibe una importante demanda

Por último, consultado por el trabajo de la guardia del nosocomio durante los fines de semana, el neumonólogo expresó: “El hospital es, muchas veces, sobre todo los fines de semana, el último órganos de respuesta. Desde el viernes a la tarde hasta el lunes por la mañana, la única respuesta de pediatría y la única internación en toda la ciudad es el hospital. Lo que genera una sobredemanda”.

“Lo ideal sería tener dos salas de espera separadas: febriles por un lado y no febriles, por otro” y “más profesionales”, indicó el médico. Aunque destacó los avances que sí se han hecho pese a la crisis de los últimos años: “Antes había un clínico (de Guardia) y ahora hay dos, más un tercero que está arriba de la ambulancia. Antes había un pediatra, ahora hay dos, del viernes a la noche hasta el lunes a la mañana”.

¿Qué es el broncoespasmo?

Quienes tienen niños chicos conocen bien este diagnóstico, aunque no es exclusivo de la primera edad, también ocurre en adultos. En el invierno de Gualeguaychú, el broncoespasmo es un concepto muy habitual en los consultorios médicos.

¿De qué se trata? Así lo explicó Gini Cambaceres: “El cuerpo sabe hacer dos cosas: contraer y secretar. Todas las respuestas, voluntarias o involuntarias, se basan en más o menos contracciones o secreciones. Cuando el aparato respiratorio se ve sometido a una agresión, como el aire frío, infecciones virales o aerosoles, lo que hace es producir mocos con anticuerpos y factores de la inmunidad, para defenderse. Y el músculo liso del bronquio se contrae. Eso es normal. Ahora bien, una respuesta exagerada es el broncoespasmo: se secreta mucho más moco y se cierra la vía aérea, por lo que cuesta mucho más respirar con normalidad”.

En este sentido, agregó: “La principal defensa que tenemos contra los irritantes respiratorios y las infecciones es la tos. Una persona que tose bien es más fácil de curar o de que no se enferme, que la que no. Por eso, los nenes más chiquitos y los pacientes neurológicos, que tienen una tos inefectiva, tienden a hacer neumonías más complicadas y de más difícil tratamiento”.

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