Concentración y reclamo de los funcionarios judiciales
Los jueces, secretarios y otros funcionarios del Poder Judicial del país realizarán protesta en reclamo de reformas estructurales del sistema. La concentración se realizará a las 13 horas en los Tribunales, con participación de los magistrados de Gualeguaychú.
Por Abel Fleming*
¿Sirve mejorar el acceso a la justicia? ¿Sirve mejorar la relación justicia y sociedad? La respuesta parece obvia. Quién no se mostraría partidario de mejorar los niveles de acceso a la justicia en una realidad nacional en la que grandes sectores poblacionales estuvieron, y aún están, muy lejos de la posibilidad real de activar las respuestas del estado.
Pensemos por un momento en los grupos más vulnerables o desfavorecidos. Lo relacionemos con la concentración de los “palacios de tribunales” ubicados en las capitales de provincias y en las ciudades más importantes, junto al escaso desarrollo de la justicia de paz de campaña.
Y respecto de la relación justicia y sociedad, ¿Quién dudaría de lo saludable de resolver la reciproca indiferencia, o la hostilidad? O las ventajas de acrecentar la confianza pública en los jueces y en el derecho como garantizadores de la paz civil.
Pero la paradoja es que todo lo que se haga hoy al respecto, si no va acompañado de una reforma estructural, de modo inevitable terminará por agravar los síntomas de lo que se quiere evitar.
Lo que pasa es que los sistemas judiciales en Argentina están colapsados. Por año ingresan a los distintos juzgados más de cuatro millones de nuevos casos. Y la capacidad operativa no permite atender, de modo mínimamente adecuado, ni la mitad de esa cifra. A pesar de la mala imagen de la justicia, el número de casos que llega a tribunales crece a un ritmo sostenido del 10 % anual.
Debemos preguntarnos, qué pasará en un escenario futuro en el que hayamos mejorado el acceso a la justicia, ganado en credibilidad y acercado las distancias con la sociedad. ¿Cuánto crecerá el número de expedientes por año? Existen estudios que indican que sólo uno de cada tres delitos se denuncia. Si la gente de pronto empieza a creer más en nosotros, en la policía, en el estado en general, ¿no aumentará también la proporción de casos denunciados? Y si nosotros no modificamos -de modo simultáneo y en forma global- el sistema de respuestas, lo único que conseguiremos es agrandar la brecha entre las expectativas sociales y la justicia, defraudando una vez más la esperanza y perdiendo otra oportunidad histórica de cambio.
Nos habremos quedado una vez más en la política de las construcciones cosméticas. Le habremos hecho un lifting al sistema, mirado globalmente (Esto dicho a pesar del acierto en las soluciones que en gran parte del país se están intentando, y de los esfuerzos empeñados en mejorar la justicia. Si los poderes judiciales no reciben ayuda extraordinaria y no se adoptan las decisiones políticas en los otros poderes del estado para maximizarlas, quedarán en escala reducida y sin impacto significativo nacional).
Por eso nos negamos a las respuestas simplistas en materia de seguridad y justicia. Porque aún cuando sean individualmente acertadas y necesarias las medidas -que aisladamente y al calor de las coyunturas se ponen en la agenda-, si no forman parte de un plan sistémico, empeorarán el resultado en vez de mejorarlo. Como va a ocurrir, por ejemplo, con el tratamiento -en solitario- de la ley penal juvenil.
La problemática es grave y compleja, la solución debe ser también global y compleja.
Por el tratamiento de estas y otras propuestas que estamos difundiendo en los medios de prensa, estamos convocando a Jueces, Fiscales, Defensores, Secretarios y Funcionarios de los Poderes Judiciales y de los Ministerios Públicos a manifestar, con su concentración el 27 a horas 13, en los espacios públicos de los distintos edificios, el apoyo a la construcción de una nueva realidad en SEGURIDAD Y JUSTICIA.
* Presidente FAM
Propuestas
Entre otras acciones, la FAM propone:
• Realizar las reformas necesarias para que los fiscales puedan priorizar la atención de los casos más graves incorporando en las leyes el papel de la víctima respecto del control e impulso del proceso.
• Crear juzgados y procedimientos diferenciales para los delitos penales de simple comprobación.
• Poner en marcha planes integrales de fomento y campañas de difusión que desalienten el uso del sistema de pleito tradicional y promuevan de manera efectiva la utilización de métodos alternativos de resolución de conflictos.
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