DELITOS DE LESA HUMANIDAD
Condenaron a dos exgendarmes por secuestros y torturas durante la dictadura, uno es de Gualeguaychú
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El Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay condenó a los exintegrantes de Gendarmería Nacional Néstor Gómez del Junco y Roberto Oscar Caserotto a diez años de prisión por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. Ambos fueron considerados responsables por secuestros y torturas contra militantes comunistas.
Pese a la condena, el tribunal resolvió por mayoría que los acusados permanezcan en libertad hasta que la sentencia quede firme. Los fundamentos del fallo serán dados a conocer el próximo 18 de junio.
Caserotto, oriundo de Gualeguaychú, se desempeñó como comandante general de Gendarmería y actualmente está retirado.
Durante el juicio, la fiscal Josefina Minatta había solicitado penas de veinte años de prisión para ambos imputados y pidió además que se ordenara su detención inmediata mediante prisión preventiva. Sin embargo, esa postura no fue acompañada por la mayoría del tribunal. La única disidencia en este punto fue de la jueza Noemí Berros, según informó Página Judicial.
Además del veredicto, los jueces Berros, José María Escobar Cello y Eugenio Martínez Ferrero dispusieron remitir a la fiscalía de primera instancia el testimonio de una mujer que afirmó haber sido víctima de hechos de represión ilegal. Esa declaración podría abrir nuevas líneas de investigación y derivar en eventuales responsabilidades penales para otros involucrados.
En otra resolución vinculada al proceso, el tribunal también solicitó a la Municipalidad de Concepción del Uruguay que avance en la señalización de distintos espacios como sitios de memoria: la Unidad Penal N.º 4, la sede del Escuadrón de Gendarmería y la denominada “casa de Bernay”, identificada como un lugar utilizado por las fuerzas represivas.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por el Ministerio Público Fiscal, uno de los episodios juzgados ocurrió el 12 de mayo de 1977 durante un cumpleaños realizado en una vivienda de Concepción del Uruguay. Allí se encontraban varias personas, incluidos niños.
Según testimonios incorporados a la causa, efectivos armados irrumpieron en el lugar y realizaron detenciones. Tres personas fueron trasladadas a dependencias de Gendarmería, donde habrían sufrido amenazas y agresiones. Una de las víctimas identificó a Caserotto entre quienes participaron del operativo.
También se incorporaron relatos sobre golpizas durante los traslados, condiciones de detención ilegales y hechos de tortura. Entre ellos, se mencionó que una de las personas detenidas fue obligada a desnudarse, sometida a golpes y a prácticas intimidatorias como simulacros de fusilamiento.
Otros ocupantes de la vivienda permanecieron bajo custodia durante alrededor de diez días.
La causa también abordó un operativo realizado el 12 de enero de 1978 en el balneario Banco Pelay, atribuido específicamente a Gómez del Junco. Según una víctima, varias personas fueron secuestradas, trasladadas en un Ford Falcon y sometidas a golpes y tormentos con picana eléctrica en una vivienda donde permanecieron cautivas.
En su acusación, la fiscal Minatta remarcó especialmente el impacto que tuvieron estos hechos sobre niños y niñas presentes durante los operativos.
Entre los casos mencionados, señaló el de un niño de cuatro años que habría permanecido retenido junto a su familia durante aproximadamente diez días y fue amenazado con un arma de fuego.
También describió la situación del hijo de otro de los denunciantes, quien tenía diez años y permaneció solo durante toda una noche en el balneario Banco Pelay luego de presenciar la detención de su padre.
La fiscal sostuvo que estos hechos forman parte de un patrón de privación ilegal de la libertad ejercido también sobre menores y remarcó que, si bien existieron investigaciones previas por crímenes de lesa humanidad en Concepción del Uruguay, hasta ahora no se había profundizado específicamente sobre las violencias sufridas por niños y niñas en esos operativos.
