Condenaron a tres años y medio de cárcel a un conocido delincuente por varios robos
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Años después de haber cumplido una pena por un violento ataque en el barrio Munilla, Francisco Daniel Ríos, más conocido en el ambiente delictivo de Gualeguaychú como el “Bolita”, reconoció nuevos delitos cometidos este año. Esta semana acordó con la Justicia una pena de tres años y medio de prisión efectiva por cuatro hechos.
Francisco Daniel Ríos, más conocido en el ambiente delictivo de Gualeguaychú como el “Bolita”, quien en 2014 fue condenado a siete años de cárcel por un homicidio en grado de tentativa ocurrido en el barrio Munilla, reconoció su responsabilidad en una nueva causa. El acuerdo de juicio abreviado contempla prisión efectiva y la declaración de reincidencia. Los episodios incluyen dos intentos de robo con amenazas, la sustracción de zapatillas y daños en la Jefatura Departamental.
La Fiscalía y su defensa acordaron solicitar una pena de tres años y seis meses de prisión efectiva, además de la declaración de reincidencia. El imputado admitió su responsabilidad en los cuatro episodios incluidos en la acusación, lo cual es clave y necesario para que el abreviado pueda concretarse.
El acuerdo de procedimiento abreviado fue presentado por las fiscales Martina Cedrés y Natalia Bartolo, junto con el defensor Pablo Ledesma y el propio Ríos. El documento reúne cuatro hechos atribuidos al imputado, dos de ellos registrados en abril y los otros tres episodios —incluidos en una misma jornada— ocurridos el 25 de septiembre.
El primer delito de “Bolita” se remonta a la madrugada del 19 de abril, cuando un hombre que había estacionado su Volkswagen Gol Power frente a su domicilio en la calle Camila Nievas, fue abordado por Ríos, que le apoyó una botella de vino de vidrio en el pecho y le exigió la billetera bajo amenaza de muerte. El automovilista se resistió: tomó la mano con la que el agresor sostenía la botella y logró empujarlo con la puerta. Ambos terminaron en el suelo y, de acuerdo con la descripción fiscal, Ríos rompió la botella y continuó con la agresión.
Ante la resistencia de la víctima, el acusado habría tomado dos cascotes y se los habría arrojado. El hombre logró volver a subir a su auto y dirigirse hacia un patrullero que circulaba por avenida Parque para pedir ayuda.
El episodio no terminó allí. Una vez que la víctima se encontraba dentro de su vivienda, escuchó que desde el exterior Ríos lo provocaba e invitaba a pelear, mientras arrojaba nuevamente cascotes contra la casa. El damnificado llamó a la Policía y, cuando los efectivos llegaron al lugar, el acusado ya se había retirado.
La Fiscalía encuadró este episodio como robo calificado por el uso de un arma impropia en grado de tentativa, al considerar que la botella de vidrio fue utilizada para amenazar y agredir.
El segundo hecho ocurrió el 25 de septiembre, alrededor de las 10, en una vivienda de Samaniego al 1800. Según la acusación, Ríos se presentó en la casa de un hombre y le pidió algo para comer. El vecino accedió a entregarle dos paquetes de fideos, pero “el bolita” insistió en que quería dinero.
El dueño de casa terminó dándole 3.500 pesos. No conforme con esa suma, Ríos le habría exigido otros 20.000 pesos. Cuando el dueño de casa cerró la puerta, el acusado rodeó la vivienda y se dirigió hacia una puerta lateral. Allí, según el relato incorporado al acuerdo, amenazó con un cuchillo y volvió a exigir dinero.
Ríos se pasó el cuchillo por los brazos y manifestó que estaba ‘jugado’ y que gritaba a modo intimidante que había estado preso. Luego le lanzó una puntada al hombre, que no llegó a lesionarlo porque el vecino consiguió cerrar la puerta. Este hecho le valió una imputación por robo calificado por el uso de arma blanca en grado de tentativa.
Ese mismo día, y en una vivienda lindera, también sobre la calle Samaniego, se produjo el tercer hecho. La denuncia señala que Ríos ingresó a la vivienda, se dirigió hacia el fondo de la propiedad y se apoderó de dos pares de zapatillas Adidas que estaban en un tender. Luego se retiró del lugar con el calzado.
El cuarto hecho se registró ese mismo 25 de septiembre, a las 14.30, cuando Ríos ya se encontraba aprehendido en la Jefatura Departamental de Gualeguaychú, en el marco de la investigación por el intento de robo al hombre de la calle Samaniego. En su alojamiento, el imputado destruyó uno de los lavatorios de loza del pabellón en el que estaba detenido, hasta dejarlo inutilizado.
El antecedente más relevante de Ríos es el ocurrido en la madrugada del 25 de diciembre de 2012, cuando una pelea callejera en el barrio Munilla terminó con Osvaldo Gutiérrez gravemente herido por una botella rota. De acuerdo con la reconstrucción judicial difundida entonces, Ríos atacó a Gutiérrez con un “puntazo” propinado con ese elemento durante el enfrentamiento, en el que también participaron otros hombres. El caso derivó en una causa por homicidio en grado de tentativa.
El 16 de octubre de 2014, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú lo declaró autor material y responsable de ese delito y le impuso una pena de siete años de prisión, además de las accesorias legales.
