ENTRE RÍOS
Condenaron a un policía a 16 años de prisión por haber abusado sexualmente de la amiga de su hija
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A fines de junio pasado, un jurado popular había declarado culpable a un hombre de los delitos de Abuso sexual gravemente ultrajante agravado por ser el autor el encargado de la guarda –dos hechos– y Promoción de la corrupción agravada por ser el autor encargado de la guarda. Ahora, la jueza decidió que pasará 16 en la cárcel. La víctima tenía 10 años cuando comenzaron los abusos y era amiga de su hija.
La vocal del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay, Melisa Ríos, impuso este jueves la pena de 16 años de prisión de cumplimiento efectivo a MFE, a quien un jurado popular reunido en la ciudad de Rosario del Tala declaró culpable el 28 de junio pasado por los delitos de Abuso sexual gravemente ultrajante por ser el autor el encargado de la guarda y de Promoción de la corrupción de menores agravada por ser el autor el encargado de la guarda, en concurso ideal.
El debate, en el marco del legajo "M.F.E. s/Abuso sexual agravado", se desarrolló en el Club Talense y a puertas cerradas por tratarse de delitos contra la integridad sexual, mientras que la audiencia de cesura, durante la cual las partes expusieron sus argumentos sobre la condena que debería cumplir el imputado, se celebró el lunes pasado en la sala del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay.
El Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal Guillermo Federico Uriburu, quien imputó a M.F.E. haber atentado asiduamente, entre los años 2014 y 2015, contra la integridad sexual de una menor y llevado adelante acciones de gran tenor ultrajante hacia ella, las que tuvieron entidad suficiente para corromper el normal desarrollo de su sexualidad.
El abogado Lucio Salisky y la abogada Eliana Peltzer ejercieron la querella particular, en tanto que sus colegas José Esteban Ostolaza y Pablo Exequiel Sotelo asistieron al imputado.
El caso
La víctima tenía 10 años cuando el papá de su amiga, un funcionario de la Policía de Entre Ríos, comenzó a abusarla. Los hechos ocurrieron entre 2014 y 2015 pero no pudo contarlo sino hasta 2019: se lo reveló a su madre, y ésta acudió a los Tribunales de Rosario del Tala y efectuó la denuncia. En otra ocasión, en una clase de Biología en la escuela a la que concurría, se lo contó a la docente y así se activó la aplicación del protocolo de abuso sexual infantil e intervino el Ministerio Público Pupilar.
Su testimonio no pudo ser conocido sino luego de dos Cámaras Gesell. En la primera, dijo haber sido intimidada por el abogado defensor de su agresor, y no pudo contar nada. En la segunda, sí pudo revelar el horror que había vivido en esa casa del vecino adonde acudía a jugar con su amiga. Ocurrió una vez en una pijamada: las dos nenas habían armado una carga y hasta ahí llegó MEF, el policía, y comenzó a tocarla con ese modus operandi que repetiría en otros momentos: la obligaba a quedarse callada, a no contar.
Otro hecho tuvo lugar cuando la menor contaba con once años de edad y habían ido junto a su amiga y el padre, el imputado M.E.F. estando a cargo de la guarda de ambas, aprovechó la noche y la circunstancia de que se encontraban en un pastizal, para obligar a la víctima a agacharse y nuevamente tocar sus partes íntimas por debajo de la ropa, lo cual dejó de hacer cuando escuchó que su hija se acercaba, se lee en el expediente judicial.
Que además agrega: estos abusos se reiteraron en el tiempo y en similares ocasiones, es decir, aprovechando el imputado la cercanía que tenía la víctima con él al ser amiga de su hija y la vulnerabilidad en la cual se encontraba ella cada vez que quedaban con su amiga al cuidado de M.E.F. Otro de los abusos que soportó ocurrió a la noche: la subió a la mesada de la cocina y luego de besarla, realizó tocamientos sobre la vagina y los pechos, por encima y debajo de su ropa. La nena tenía 11 años.
Otra vez -hubo otras veces- MEF le exhibió a la menor videos con contenido sexual en los que ella observó no solo a distintas personas teniendo sexo sino al mismo imputado manteniendo relaciones sexuales con su pareja y también le leía mensajes de texto con contenido sexual. (APFDigital y ElEntrerios)
