Cooperativa: cuanto más energía vende, más pierde
La demanda es récord, hay cada vez más usuarios, porque Gualeguaychú crece. Sin embargo, la Cooperativa Eléctrica cerró el año con un déficit de 2,5 millones de pesos. Carlos Caballier, presidente de la entidad, y Emilio Scarpin, gerente general, explicaron a EL DIA el porqué de esta paradoja.Por Gustavo Carbone y Marcelo Lorenzo - ¿Cuáles son los datos básicos de esta empresa social que es la Cooperativa?Carlos Caballier:- Sirve a alrededor de 32 mil abonados y cuenta con cerca de 80 empleados, entre la administración y la planta. Se está sosteniendo hace años en esta ecuación de personal. Y efectivamente, el carácter social está dado en que como cooperativa somos todos un poco propietarios de ella (...) Además, el área de cobertura del servicio abarca 350 mil hectáreas. Abarca la rea de distribución que comprende desde Estación Los Álamos -allá cerca de Concepción del Uruguay-, pasa por Almada, toma la parte de Colonia Elía; Perdices y todo Costa Uruguay, norte y sur. - ¿La cantidad de personal condice con el número de usuarios y el área geográfica servida? ¿No hace falta más gente?Emilio Scarpín:- Hemos tratado de mantener una relación razonable, pensando en prestar un servicio como corresponde. Lo que pasa es que nosotros tenemos un servicio rural muy extendido (...) En función de esta extensión se podría aumentar el personal, pero se trata de preservar la ecuación económica de la empresa. - Con respecto a la economía de la entidad, ¿cómo se explica que mientras los indicadores de demanda de energía superan todos los record, la Cooperativa tenga un importante déficit, como reconoce en su última memoria institucional?C.C.:- Hay varios factores que coadyuvan en esta situación. La cadena de electricidad incluye las generadoras, sigue por el lado del transporte y termina en nosotros que somos los distribuidores. En realidad lo que la gente debe saber es que el subsidio estatal que se otorga al sector específicamente está dado en la generación. No así para el transporte y los que distribuimos, más allá de la ayuda del gobierno que a veces recibimos, para afrontar eventualidades, como la última tormenta, cuyos daños materiales para el servicio son enormes. Nosotros hemos sufrido un aumento considerable en los costos que no ha sido acompañado por la tarifa, que en Entre Ríos es regulada por un ente provincial. Hay que pensar que nuestro servicio es monopólico. Entonces, obviamente, que se venda más energía no significa resarcimiento de los costos. Y si a esto le sumamos el crecimiento de Gualeguaychú, que nos da orgullo a todos, y que el servicio debe acompañar, la cosa se complica más aún. No bien asumí la presidencia de la entidad, en una entrevista por este diario, yo hablé de la importancia de la confianza recíproca. En este marco de confianza, quisiera decirle algo a la población. La sensación que tengo es que la gente, en términos generales, cree que la luz eléctrica es como la solar, algo que entra por la ventana. Y no percibe la brutal infraestructura, las instalaciones de alto costo, que están detrás del servicio eléctrico. Toda esta infraestructura y equipamiento es necesario para ir acompañando el crecimiento de la ciudad. En realidad esto es lo que a nosotros nos tiene mal. Con el agregado de que hay una política de incentivo al uso de los acondicionadores de aire, los cuales demandan enorme cantidad de energía. Esto exige que la red vaya produciendo inversiones acordes, que nosotros no podemos satisfacer como querríamos. - Este precio de la energía que fija el Estado acaso estimula la demanda pero no remunera a la Cooperativa al nivel que necesita para invertir. ¿Es así?C.C.:- Quiero dejar en claro esto: la política del gobierno en este tema es algo sobre lo cual no nos expresamos. Lo que decimos es que hay grandes volúmenes de dinero que van a las generadoras. Pero a los distribuidores no nos llega de la misma manera (...) Ustedes imagínense lo que significa servir 32 mil abonados, en 350 mil hectáreas, sobre todo en el área rural. Algunas redes están envejecidas por la falta de inversión. Ahí está el problema económico. E.S.:- Nosotros compramos 42 megavatios, es decir 42 mil kilovatios, que es lo que representa nuestra demanda. Eso después es distribuido en el consumo de 32 mil usurarios. Ahora bien, la diferencia entre el precio de costo y el precio de venta es lo que a nosotros más nos aflige. A esa relación nosotros le llamamos Valor Agregado de Distribución (VAD). El problema es que el VAD no refleja el razonable margen que la Cooperativa necesita para cubrir sus costos cada vez más crecientes. Precio desfasado - ¿Esa sería la ganancia de la Cooperativa?E.S.:- No diríamos ganancia porque la entidad no va detrás de utilidades, como cualquier empresa privada. Hablamos de excedentes para pagarle al personal y para afrontar las inversiones necesarias. Entonces, ese VAD es el que ha quedado retrasado. Prácticamente desde 2000-2001, cuando el uno a uno se quebró. Cuando el servicio eléctrico se privatizó, la empresa provincial era EDERSA. Había un convenio en esa época por el cual la tarifa se actualizaba por el valor del dólar en Estados Unidos. Ahí, más o menos, fuimos acompañando el crecimiento de la demanda. Caída la convertibilidad, el VAD se fue retrasando frente al aumento de materiales, combustible, mano de obra y demás. Esto hace que por más que vendamos más energía, lo que le queda a la Cooperativa es cada vez menos. - ¿De qué magnitud es ese desfase en el VAD?E.S.:- En este momento no lo tengo presente exactamente. Porque depende de cada tarifa. Lo que sí se es que hemos cerrado el ejercicio económico con una pérdida de 2,5 millones de pesos. Desde el 1° de octubre de 2009 al 30 de septiembre de 2010, esa es la magnitud de la pérdida. - ¿Y el precio promedio metiendo todos los kilowatts en una bolsa?E.S.:- Anda en 20 centavos. Pero con una disparidad muy grande. Ustedes saben bien que las tarifas tienen distintas categorías. En 2008, la tarifa de usuarios residenciales, que era única, se abrió en 4 tipos de categorías residenciales. Los que consumen entre 0 y 500 kilowatts, que incluye a la franja de personas o familias carenciadas, tiene un precio. Entre 501 y 700 el valor es distinto. Entre 701 y 1.400 es otro. Y más de 1.400, otro valor. Se han delimitado las actividades económicas en función de la venta de energía. Están además los usuarios comerciales (T1G o T2) y los industriales (T1G o T2). - ¿Saben el valor del kilowatt en la Capital Federal?E.S.:- Sí. Y es muchísimo más barato que acá. C.C.:- Quizá haya que aclarar otra cosa: la energía que compramos nos cuesta más en los meses de verano, que es cuando la demanda está al máximo. El valor del kilowatt aumenta a medida que las centrales térmicas más proveen al sistema. E.S.:- Claro. El precio del mercado mayorista lo fija siempre la última máquina que entra en servicio. Cuando estamos en los meses "de valle", como decimos nosotros, el precio es bajo porque la energía la aportan las hidroeléctricas. Pero cuando hay que entrar con todas las máquinas para poder llevar adelante la potencia, el costo en el mercado mayorista cambia. El de la última máquina -en este caso las térmicas- fija el precio. Nosotros somos el único "negocio" en el cual informamos el día 8 cómo es la composición de nuestra venta. Y en función de la composición de la venta, es cuánto nos van a cobrar la energía. Entonces estamos muy apretados entre el precio de compra y el de venta. La solución es política
- Ahora bien, ¿cómo cubre la Cooperativa este déficit del que hablan?E.S.:- Hasta ahora a través de compensaciones. Vamos cada tanto a la Secretaría de Energía a golpear las puertas. La tarifa se recompone cada 5 años, en lo que se llama la audiencia pública quinquenal, ocasión en la que llevamos nuestros costos técnicos. Si nosotros decimos que la tarifa técnica hay que aumentarla a determinado nivel, el ente provincial dice: no, el cuadro tarifario a aplicar es éste. - Se diría que la Cooperativa está dentro de un corsé.C.C.:- Exactamente. Ésa es la definición justa. - En vista de esto, con una red eléctrica en parte envejecida en un contexto de una ciudad que crece, ¿qué futuro le aguarda a la Cooperativa? C.C.:- Es una buena pregunta. Yo que soy parte de la medicina veterinaria diría que esos son síntomas y hay que buscar el tratamiento. Evidentemente el tratamiento es político. Y nosotros estamos detrás de eso. Yo particularmente tengo confianza que en el corto plazo estaremos hallando a nivel político una respuesta. De hecho tenemos señales de parte de la Secretaría de Energía de la Provincia. Allí por lo menos hay una muy buena disposición por parte de los funcionarios. Pero este problema tiene que llegar muy arriba. Y es allí, en el más alto nivel, que estamos haciendo gestiones. En esto estamos con optimismo (...) Nosotros, paralelamente, estamos llevando una política de apertura institucional. Queremos una entidad abierta a la sociedad de Gualeguaychú. Esto se está viendo en la renovación del consejo de administración. Producida una vacante, se convocó al presidente del Colegio de Arquitectos. Es decir, no entró un amigo o una persona con buena predisposición. Si no alguien con una fuerte inserción en la propia vida de la comunidad. Por otra parte, sabrán ustedes que dentro del fenómeno del crecimiento urbano están todos estos edificios nuevos que se arman, que exigen una alta potencia de energía. Es toda una problemática. Por eso es importante que el presidente del Colegio de Arquitecto entienda las cuitas de la Cooperativa (...) También hay gente del Centro de Defensa Comercial y de la Corporación del Desarrollo. Y es muy probable que, producida una vacante, entre el titular del Colegio Médico (...) Nosotros queremos ir adelante, no al costado del carro del desarrollo. - Tenemos entendido que la Cooperativa ha tomado un importante crédito.E.S.:- Es así. Es un préstamo de 1.500.000 pesos, que fue otorgado por el BICE para hacer obras de infraestructura. Queremos apuntalar varias obras que llevamos adelante. Por ejemplo remodelar toda la distribución de la zona de la Costanera, hacer algunos cambios en subestaciones. Se trata de hacer uso de la tecnología más moderna, que da más operatividad, más seguridad y más confiabilidad al servicio. - Lo ideal, quizá, sea no tomar créditos.E.S.:- Es cierto. Pero de cualquier manera se trata en este caso de un crédito blando. Además las obras, que llevan tiempo, hay que hacerlas. La ciudad es muy grande. Por otro lado, hay un dinero a distribuir para todas las cooperativas para hacer obras de infraestructura rural. En nuestro caso Pueblo Belgrano, por ejemplo, es como una ciudad satélite. Es muy importante su desarrollo. Y tenemos un área rural importante. Y la gente de campo se merece la misma calidad de servicio que recibe aquel vecino que vive acá en plena 25 de Mayo. ¿La culpa es de los acondicionadores de aire?
- Se suele utilizar el nivel de consumo como un indicador de la actividad económica. ¿Qué surge en esta zona?E.S.:- La venta de energía creció aquí un 16,8% si confrontamos diciembre de 2010 con diciembre de 2009. Ahora se está dando una expansión importante en los sectores residenciales. Los equipos acondicionadores de aire crecen todos los veranos, y éste año no parece ser la excepción. - Por ahí se escucha que el sistema eléctrico no da abasto por los acondicionadores. Si uno sigue este razonamiento, deduce entonces que la gente debe reducir el confort. ¿No será que, en cambio, hay que producir más energía?E.S.:- De acuerdo. No se trata de restringirle a la gente el uso de la electricidad. Lo que no quita que ese uso sea racional. Ése es el punto. Nosotros decimos que el nuestro es un servicio dinámico. Imaginemos que tengamos baja tensión en la zona Costanera y Avenida Luis N. Palma. Y bueno, vamos a ir con fuerza allí a tratar de solucionarla. Y el año que viene vamos a tener problemas a lo mejor en la zona del Puerto. ¿Por qué? Porque la infraestructura que tenemos en la zona del Puerto fue superada por la cantidad de equipos. Y así sucesivamente. Y el servicio del Parque Industrial también ha crecido tanto que vamos a tener que ampliar la estación transformadora. Y ahí estamos. C.C.:- En energía, como en otras cosas, hay que aplicar el sentido común. Los argentinos estamos acostumbrados a la política "sprayette", al "llame ya", "arregle ya". Pero estos son todos parches. Cuando en realidad tiene que haber previsibilidad. Aquí se habló de la Costanera. Hace 40 años iban 7 jubilados a tomar mate al lado de los obeliscos. Fíjense lo que es hoy. Es un centro extraordinario de demanda que necesita más infraestructura. Estas cosas hay que ir viéndolas en el tiempo (...) Con respecto a los acondicionadores de aire, no se le quiere quitar confort a la gente, pero se tiene que armonizar con la infraestructura eléctrica existente. El riesgo del suministro a los asentamientos
- En la memoria de la Cooperativa hay una referencia a los asentamientos poblacionales. Se menciona una gestión para que la municipalidad se haga cargo de los consumos de las familias.C.C.:- Creo que como ciudadanos tenemos que comprender que este tema de los asentamientos no es sencillo. No es una cosa fácil de arreglar ni nada que se le parezca. A nosotros el intendente nos ha prestado colaboración. Pero detrás de nuestras gestiones está el tema de la accidentología. Nosotros queremos cubrirnos. Somos los vendedores de la energía, los propietarios de la energía. Por tanto, aunque sea por un accidente, mañana nos puede caer una demanda que sería letal para la entidad. El trámite que hemos hecho no tiene que ver con el suministro en sí de energía, que puede solucionarse a través de la asistencia social, sino con los riesgos asociados a la accidentología. Las demandas judiciales por este tema son de enorme importancia económica. - La Cooperativa, como su nombre lo indica, apunta a la ayuda mutua. Y en Gualeguaychú siempre ha sido vista como una palanca para el desarrollo local.C.C.:- Vivimos una época que tiende al sálvese quien pueda. La cooperativa esencialmente es apertura solidaria. Es la búsqueda de la solidaridad. Sin embargo, todo tiende, incluso la actual tecnología digital, a recluirse en el individualismo. E.S.:- La nuestra es una empresa local. Y esto se ve en la atención personalizada al cliente. Después de una tormenta como la que pasamos, estuvimos a cuatro mano atendiendo los teléfonos. Las líneas, obviamente, se saturan, y eso impacienta al público. Pero no atiende una máquina, sino una persona con nombre y apellido. Incluso nos identifican por el timbre de la voz. - Se especuló alguna vez con que la Cooperativa Eléctrica se embarcaría en la prestación de otros servicios, como telefonía, Internet, TV por cable y demás. ¿Por qué no ocurrió eso? E.S.:- Efectivamente, existió en el pasado esa intención a la diversificación. Pero cada vez que analizábamos las inversiones que teníamos que hacer por algún rubro, nos echábamos atrás. Al final, primó la idea de que teníamos que concentrarnos en el sistema que teníamos, que ya nos consume tanto esfuerzo. Además, la llegada de grandes empresas de telefonía y de televisión por cable, por ejemplo, hizo que fuera imposible competir. No obstante, no hay que descartar la posibilidad de que en el futuro la Cooperativa preste servicios distintos al eléctrico.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

