Policiales | Fabio Cortesi

Cortesi se arrojó del puente Méndez Casariego 20 minutos después de dejar su casa

Tras el hallazgo del cuerpo de Fabio Cortesi el miércoles por la tarde, la pregunta generalizada fue cómo llegó a ese lugar. Al analizar las cámaras de seguridad ubicadas en el puente Méndez Casariego, fue ubicado poco después de las 3.30 y se lo observa arrojarse desde el paso peatonal.

A medida que transcurren las horas se van conociendo detalles sobre las circunstancias que rodean la muerte del hombre que permaneció desaparecido por casi dos semanas hasta que su cuerpo fue encontrado a la vera del Camino de la Costa el miércoles por la tarde.

La autopsia determinó que no había signos de violencia física externa ni interna, y que la causa de fallecimiento había sido asfixia por inmersión. Pero el dato que más sorpresa causó fue que la data de muerte era coincidente con el tiempo de desaparición. Es decir, el cuerpo de Cortesi siempre estuvo en el agua, pero fue gracias a las condiciones que sufre el río y la descomposición lo que permitió que el cuerpo salga a flote.

¿Se buscó anteriormente en el río Gualeguaychú? La búsqueda siempre se orientó hacia la periferia de la ciudad y eso se basó en el testimonio que brindó la familia, que por su alteración mental nunca creyeron en la posibilidad que se hubiera arrojado al río. Prefectura realizó rastrillajes en el río Gualeguaychú y en el Gualeyán, pero nunca encontró un solo rastro de Fabio Cortesi.

Finalmente, y tras la confirmación de la muerte, se observaron las cámaras de seguridad ubicadas en el puente Méndez Casariego desde el momento de su desaparición. Cortesi salió de su casa a las 3.15 en compañía de su perro y en dos registros fílmicos vecinos a su domicilio lo confirman.

La Policía y la Justicia pudieron recrear todo el trayecto que realizó este hombre de 51 años. Corrió junto a su perro todo el trayecto desde su casa en San Luis e Ituzaingó hasta el río. La desesperación y ansiedad que padecía a consecuencia de su patología lo llevaron a correr durante la madrugada sin levantar la sospecha de ninguna persona.

Luego trepó la baranda del paso peatonal del puente y en más de una oportunidad tuvo intenciones de arrojarse y no lo hizo, posiblemente por estar muy cerca de la costa donde está ubicada la pileta municipal. Incluso en uno de sus intentos derribó una pancarta que colgaba con la leyenda “Rivas debe ser condenado”. Finalmente decidió arrojarse desde el medio del puente y ante la mirada de su perro, que tras quedar solo en la pasarela del puente regresó obedientemente a su casa en la otra punta de la ciudad.

La aparición de este video le da un cierre a una historia y despeja las dudas que cierta parte de la familia y la sociedad tenían con respecto a una muerte violenta o inducida por terceros.

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