Crisis de valores, no, revisión de los mismos, sí
Se ha vuelto un tema común hablar de la crisis de valores y resulta fácil hablar del tema con solo ver la situación actual, la del mundo en general y la de cada país en particular y ponerla en contraste con un supuesto ideal de una sociedad justa, democrática y pacifica. Por Guillermo Ricardo Pellegrini *Ensayo Sin embargo, te podes llevar una sorpresa, cuando le preguntas, a esa misma sociedad criticada y en tela de juicio, a que tipo o modelo de sociedad se está juzgando o se la esta comparando. Depende del lugar donde se encuentre el sujeto en ese momento, en el proceso que le tocó vivir en los últimos 60 años (Post Sda Guerra Mundial). Porque parte de la crisis que padecemos es que además están surgiendo por todas partes, técnicos, especialistas, consultores, pesimistas y analizadores profesionales que contribuyen a la psicosis colectiva que solo pasan por encima de los fenómenos con palabras abstractas y no estudian realmente la situación, para emitir juicios de valor y señalar pautas de solución.Un buen médico no diagnostica en forma alarmante un estado de tremenda gravedad, va paulatinamente, paso a paso viendo lo que se puede ir haciendo hasta encontrar una salida que no sea la del desenlace fatal. Veamos a continuación si podemos aplicar esta filosofía al mundo que nos rodea.Agonía no quiere decir muerte sino lucha por la vida. Según la etimología griega y las epístolas de San Pablo es un estado sumamente activo y creativo, en que la vida echa mano a muchos recursos para salvarse.La crisis de la sociedad mundial, es una crisis creativa, una agonía (lucha), no exactamente del bien contra el mal, sino de una serie de fuerzas que deben coordinarse y limitarse mutuamente, para encontrar la dirección común. No se trata de una negación de los valores, sino de una revisión de los mismos, de un replanteamiento adecuado para que la nueva sociedad los acepte.Desafío y reto espectacular en los que deben combinarse la sabiduría del médico, la didáctica y pedagogía del maestro y el valor de los buenos líderes.Los valores son un conjunto de bienes y de ideales de la vida que son importantes en si mismos y por los cuales se debe luchar. Son la riqueza espiritual de la humanidad, riqueza que le proporciona al hombre la verdadera felicidad. En esa riqueza están en primer lugar los dones del conocimiento y la cultura, luego las virtudes de la ética universal y por último la santidad y la unión con Dios.Una escala de valores, sería ir de un esquema de equilibrio, en disfrutar la riqueza material hasta el ejercicio de las más altas virtudes, pasando por la posesión de los bienes de la ciencia y del saber general. De aquí que un pueblo ignorante no puede ser feliz, ni esta en condiciones de practicar plenamente las virtudes morales, es una cuestión de educación, que lleva años instruir, educar y formar a la persona. No se puede pedir y exigir que una persona sea decente, trabajadora y virtuosa si vive en al Cueva de Ali Baba y los 40 ladrones.Los valores son algo que se debe lograr y se debe disfrutar, la cultura se hace, se trabaja y luego se vive y se disfruta. La cultura nos hace felices y nos da prestigio.El valor de la justicia que pertenece al derecho y a la ética universal, se hace y luego de establecida en una sociedad, se desprenden, la paz, la mutua confianza de los ciudadanos, la seguridad y el prestigio internacional.La realidad cambiante, el ideal y el estereotipo, serian la razón del conflicto o agonía en que vivimos. El reto actual para economistas y políticos consiste en que tienen que crear para las diferentes sociedades, nuevos modelos que se salgan de los esquemas y respondan a las urgencias y coyunturas que esta demandando a gritos la sociedad. Y el reto para los líderes religiosos y para los responsables de guiar intelectualmente a la humanidad, está en que tienen que difundir con intensidad y nuevo foco, los valores eternos, la esencia del hombre y su irrenunciable relación con su creador.Todo tiembla, hablando de valores, de estructuras tradicionales y de necesidades de nuevos modelos, somos concientes de que nos enfrentamos a un cambio y a una construcción que necesita generosidad, imaginación y creatividad. Ante tal empresa debemos comprender que solo podemos arremeterla con ánimo optimista y todos unidos, no divididos ni mucho menos polarizados. Por elemental sentido común y por la ley física de que las fuerzas para ser efectivas, deben ir en un solo sentido y no neutralizarse unas a otras. Si una sociedad se polariza, se empieza con el bien y el mal. Nos quita mutua confianza y nos lleva a una demora en el crecimiento. Si por el contrario, nos concedemos un voto de confianza y admitimos que todos deseamos el bien de un país, podemos en primer lugar, reconocer la parte de culpa que haya en cada sector social y luego poner la parte de cooperación que a cada uno le toca.Si en un sistema económico hay injusticia, desequilibrio, mala distribución de los bienes, malos salarios, desempleo, algo anda mal en ese sistema económico y este debe revisarse y ajustarse. No se trata de echarle la culpa a tal o cual sector, ni de enjuiciar o criticar. Probablemente lo que vemos es el egoísmo, convertido luego en "sectarismo", lo que hace que cada sector trate solo de defenderse a si mismo y no piense en la economía nacional y en el bien común. La economía nacional anda mal, porque cada sector solo opera en su favor y cada sector anda mal y se defiende solo porque desconfía de la economía nacional y no se integra con ella.Lo que es innegable, es que hay riqueza tanto en lo material, como en lo humano, tanto en la tierra, como en los valores de la industria y el comercio. Lo que hace falta es el reajuste de las piezas para que la máquina funcione.Si la educación anda mal, la raíz no hay que buscarla en lo económico, sino en una crisis, en fallas más profundas y anteriores. La crisis y las fallas de los valores morales y todavía debajo de estos, el resquebrajamiento de los valores de la fe. Al faltar la fe, falta la base para una educación, al tener una educación sin rumbo y despersonalizada se cae en la ley del mas fuerte, lo cual nos lleva a una sociedad injusta en lo económico y en lo político.Los valores morales se refieren al hombre en cuanto hombre. Los valores cívicos se refieren al hombre en cuanto ciudadano de un país determinado.Los valores morales y cívicos forman el equilibrio y la conciliación de las dos dimensiones en que se debe mover el ser humano, la estabilidad institucional y la dimensión intelectual y espiritual. * Licenciado en Ciencia Política
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