Cristina, el modelo, la sucesión y los desafíos del día después
**** La Argentina necesita un sistema de partidos fuerte. Es urgente la aparición de nuevas estructuras que permanezcan en el tiempo y le den fortaleza a la democracia. La performance de la UCR en esta campaña deberá ser digna de análisis. Las idas y vueltas y las alianzas inexplicables le hicieron perder el rumbo. Hasta dónde llegará el 'fenómeno Binner' todavía no se sabe. El gran desafío del socialismo será cruzar las fronteras de Santa Fe. La deuda pendiente de administrar ya la salvó largamente. Ahora tendrá que pergeñar una estructura nacional, con o sin aliados, que le permita dar el gran salto. Todo indica que el Peronismo Federal tiene fecha de vencimiento: hoy. La sangría empezó hace rato y podría profundizarse. El ejemplo más patético fue el de Felipe Solá que, al menos por una cuestión de pudor, podría haber esperado después de las elecciones para volver al reducto. Y Macri sigue siendo una gran incógnita que se diluye a medida que se aleja de Buenos Aires. Ya insinuó algún acercamiento con sectores del peronismo, pero necesitará mucho más que eso para consolidar un armado en todo el territorio.Claro que los debates que sobrevendrán a la elección de hoy no sólo se centrarán en las fuerzas opositoras. Si Cristina es reelecta, de no mediar una reforma de la Constitución Nacional, en un año y medio se abrirá el debate por la sucesión. ¿Quién es el candidato natural? Daniel Scioli. Pero el gobernador bonaerense no cuenta con los favores de buena parte del kirchnerismo. "Lo aborrecen", se sinceró alguien que conoce bien los pliegues del kirchnerismo puro. Claro que la propia Presidenta debería tener un papel clave en su sucesión, al menos eligiendo a algunos de los candidatos. Urtubey, Massa, son algunos de los que se insinúan para plantarse ante Scioli, aunque todavía suene prematuro.Con la CGT la Presidenta fue dando las puntadas finales. Hace rato que Moyano dejó de ser un favorito (en rigor de ella nunca lo fue) y es una cuestión de tiempo. Será antes o en junio del 2012 cuando vence su mandato pero el camionero transita sus últimos días en la sede de calle Azopardo. Cada vez que ha podido Cristina le manda mensajes pero Moyano no los decodifica. El único gran interrogante sea hasta dónde resistirá. Esta semana Oscar Lezcano de Luz y Fuerza le pidió, sin medias tintas, que se vaya. A los 'independientes' que apoyan al camionero no les gustó semejante franqueza, pero coinciden que los tiempos del jefe de la CGT están agotados.Igual, para encarar su sucesión, la renovación en la CGT o el contexto internacional y los desafíos económicos locales, la Presidenta estará arriba de un colchón de votos tan grande que será difícil que alguien le diga que no. De su sagacidad para administrarlo dependerán tres cosas: un nuevo mandato, un recambio ordenado y la consolidación del modelo que ideó con Néstor Kirchner.
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