Deportes | Central Entrerriano | Torneo Federal

Cuál es el panorama para Central, Neptunia y Racing pensando en la vuelta

El básquet ha sufrido un fuerte sacudón con la interrupción de sus competencias en todos los niveles por la pandemia. Los tres equipos de la ciudad se encuentran ante diferentes situaciones para la reanudación de la competencia.

Daniel Serorena

El deporte todo y el básquetbol en particular han sufrido un daño severo con la interrupción de la actividad por la pandemia. En las estructuras profesionales y también a nivel formativo, la pelota dejó de picar en marzo y todavía no hay indicios claros de cuándo y cómo podría volver a jugarse al baloncesto en la ciudad.

Los tres clubes de Gualeguaychú que compiten en distintos estamentos de la estructura piramidal del básquet nacional se encuentran inmersos en medio de una nebulosa que tarde en disiparse, no solamente por la cuestión sanitaria, que resulta siempre primordial, sino también por el agravamiento de la situación económica de los clubes ante la imposibilidad de generar recursos durante la pandemia.

Quien tiene el panorama un poco más claro, por ser generosos al momento de aplicar un calificativo, es Central Entrerriano. Si bien en las huestes Rojinegras todavía se mastica cierta bronca por la forma en que se interrumpió el torneo y la finalización de la competencia cuando el equipo estaba atravesando su mejor momento en la competencia, poco a poco se ha comenzado a mover la estantería pensando en un futuro que será muy diferente.

El golpe para Central fue fuerte en lo deportivo, pero principalmente en lo económico, porque la situación de no generar ingresos propios, la delicada situación económica de sus auspiciantes privados y la certeza de que la provincia seguirá acompañando pero recién cuando se retome la competencia, ha cambiado radicalmente la situación del club de Calle España.

“Ha sido un golpe muy fuerte en todo sentido: nuestro principal sponsor es la gente y no tenemos certeza de que podamos comenzar a jugar con público en los estadios. Sumado esto a que nuestros sponsors privados están en una situación delicada como todo el país y que el panorama para poder generar recursos genuinos en eventos como el Carnaval es muy incierto, nos han obligado a bajar sustancialmente nuestro presupuesto”, dijo a ElDia el presidente centralista Francisco Claret.

La apuesta pasa por renovar el vínculo con el cuerpo técnico que encabeza Mariano Panizza junto a Gabriel Díaz y ser muy cautelosos al momento de las contrataciones. Por el momento, Central confirmó cuatro fichas: los bases Cristian Zenclussen y Gonzalo Rojas y los internos Guillermo Romero y Maximiliano Robledo. El resto será cuestión de esperar, sin hacerse grandísimas ilusiones en cuanto a nombres, a la espera de poder comenzar la competencia recién en enero, de acuerdo a lo poco que se sabe de parte de la AdC.

TFB: Neptunia es todo incertidumbre

El Torneo Federal también cerró su temporada de forma abrupta, pero el panorama a futuro es todavía más incierto por la idea de la nueva dirigencia de la CABB de modificar radicalmente el torneo.

Desde la gestión que encabeza Fabián Borro se intenta dar un cambio total a la idea del TFB, un torneo que generó aceptación en todos lados y se mostró sumamente competitivo. La idea es bajar considerablemente la cantidad de fichas mayores y llevarlo a ser un torneo de Desarrollo, con mayoría de fichas U21 y todavía con muchas dudas sobre si mantenía la regionalización.

BASQUET-2.jpg
Neptunia mantiene la incertidumbre sobre el futuro del Torneo Federal.
Neptunia mantiene la incertidumbre sobre el futuro del Torneo Federal.

Neptunia primero cerró su temporada acordando con los jugadores y el cuerpo técnico el pago del porcentaje de contrato que exigió CABB y mantiene una posición similar a la del resto de los equipos de la provincia con relación al futuro: no resulta simpática la idea de achicar las fichas mayores de 7 a 4, especialmente porque los clubes en su mayoría no cuentan con fichas U21 propias para poder completar los planteles, entendiendo que se sobrevaluará el costo de jugadores jóvenes y sin experiencia en detrimento de fichas mayores que en muchos casos, dan el salto de calidad a la competencia.

Sin claridad en cuanto a su formato, sin certezas de fechas de disputa, dado que muchos equipos aún mantienen pendiente el certificado de libre deuda de la temporada que no terminó y con una clara postura de no jugar sin público en las canchas, el TFB por ahora es un gran signo de interrogación.

Racing, en la dulce espera

La Liga Provincial también interrumpió su competencia con el inicio de la pandemia aunque con una diferencia en relación al resto de los torneos: la Federación Entrerriana no dio por cancelada la misma.

Habiendo jugado dos partidos de las llaves semifinales, Racing había tomado dos juegos de ventaja sobre Ciclista de Paraná, en tanto que en la otra semifinal, Luis Luciano de Urdinarrain y Centro Bancario de Gualeguay estaban igualados en un juego por lado.

La postura de Fber al respecto siempre fue clara: “no decidiremos nada sin consenso de los cuatro clubes” dijeron los dirigentes federativos desde el mismo momento en que se paró la pelota. El panorama no ha cambiado casi seis meses después: al no tener certezas de cuándo podrá volver la actividad deportiva en la provincia, la actividad del básquet en todos sus niveles continúa suspendida y no hay definición sobre la continuidad de la Liga.

Esta semana seguramente habrá un nuevo comunicado de la Federación indicando la postergación de la suspensión de las actividades, incluyendo el torneo de Mayores. Surge un interrogante: tiene sentido seguir dilatando una definición que no se sabe de qué manera podrá realizarse, cuando la lógica indica que sería mejor cancelar la temporada y apuntar los cañones en el próximo año.

También es cierto que finalizar el torneo demandaría poco tiempo, pero los clubes no pueden generar más gastos de sueldos con jugadores que no están prestando ningún servicio y que pueden llegar a recibir ofertas para la temporada que viene. Entonces es necesario dar una solución sobre el particular.

Mientras tanto, Racing espera resoluciones. Hablar de un ascenso deportivo a un Torneo Federal lleno de dudas sería absolutamente ilógico en la situación sanitaria que se encuentra la provincia. Por otro lado, la poca claridad que hay en el TFB impide pensar en potenciales invitaciones, lo que coloca a la entidad Académica en el mismo lugar de dudas que todos.

Dejá tu comentario