Cuando lo barato sale caro
La estrategia oficial de defender la "mesa de los argentinos" habría conseguido el resultado inverso al declamado. El caso de la carne es emblemático. El producto tuvo un abrupto encarecimiento estos días, al tiempo que la producción se contrajo. Redacción El Día La estrategia de estos años consistió en mantener deprimidos artificialmente los precios internos, mediante regulaciones y cierres de la exportación. Sin rentabilidad en su negocio, los productores tuvieron que mandar las vacas -la "máquina" de hacer carne y leche- al matadero.A la larga este proceso de liquidación de vientres determinó una caída del rodeo. Como "en economía se puede hacer cualquier cosa, menos evitar las consecuencias", al decir del célebre economista John Maynard Keynes, los precios se empinaron por la escasez de hacienda.Este es el telón de fondo del encarecimiento de los cortes en las carnicerías de todo el país. Los ganaderos, claro, no hablan de "aumento" sino de "recomposición" del valor de la hacienda.Con el trigo habría funcionado idéntica lógica. La idea básica era que hubiera pan barato y para ello, el cereal debía ser barato. Para lograr esto, desde 2006, la Secretaría de Comercio Interior fijo los precios del cereal para la industria molinera, beneficiada así con una materia prima barata, desconectándolos de la cotización internacional.A la par, se cerraron los registros de exportación y se estableció una cuota para los envíos externos. El resultado de esta política no se hizo esperar. La superficie sembrada 2009/2010 fue la más baja de los últimos cien años.Con la sequía, y los bajos precios, los productores perdieron el incentivo para producir. Sólo en Entre Ríos las cosas fueron distintas. El rendimiento de la cosecha de trigo fue récord en la provincia, en tanto que el departamento Gualeguaychú fue el que mayor rendimiento tuvo.Después de patalear porque no había precios ni compradores, y a instancias del gobierno, los pequeños y medianos productores entrerrianos están colocando con cuentagotas su cosecha en los molinos.Ante la falta de un mercado que remunere su trabajo, el productor triguero está desalentado. ¿Seguirá produciendo con vistas a la próxima campaña? Nadie sabe. Por lo pronto, la panificación ha seguido aumentando pese a la promesa oficial.Por las dudas, los productores aclaran que el trigo influye en menos del 15% del costo del pan. ¿Negocio redondo para los grandes molineros, que se aprovisionan de una materia prima barata? No lastimarnos entre nosotrosSin intención, o intencionadamente, ocurre a menudo en comunidades como la nuestra que nos metemos en un camino inconducente de confrontación.Algo está pasando en esta comunidad de Gualeguaychú en los últimos tiempos.. Distintos sectores pujan por la primacía de su manera de pensar, sobre miradas diferentes del mismo problema.La actual temporada turística en la ciudad, el camino que ya comenzamos a recorrer hacia la construcción de la Carta Orgánica, o el corte paradigmático de Arroyo Verde. En todos los casos se están dando fuertes polémicas y hasta algunas acciones criticables y preocupantes. Tal vez según nuestra visión, no encarriladas en la forma más adecuada.Para el primer caso han existido cruces de acusaciones sobre el grado de culpabilidad, entre unos y otros de los actores integrantes de una de las actividades -el turismo- que se ha convertido en pilar importante de desarrollo comunitario.Nadie duda que se debe analizar, y a fondo, la problemática que exterioriza hoy errores ya cometidos. Que muestra resultados no queridos y perjudiciales para todos. El tema debe ser tratado y debatido con toda seriedad y sinceridad, en tiempo, lugar y forma adecuada.En al ámbito político y social, la búsqueda de consensos amplios para transitar los primeros tramos de la construcción de una "estatuyente" positiva y trascendente, requiere aportes generosos de alta confiabilidad.Sin embargo, están apareciendo algunas piedras en ese camino. Provienen de ambiciones personales fuera de lugar o extra limitados intereses sectoriales, que atentan contra objetivos superiores.La futura Carta Orgánica es una gran oportunidad. No la podemos malversar. Es imprescindible buscar acuerdos básicos en ejes fundamentales. Son los que habrán de mejorar la acción de la actual, y sobre todo las futuras administraciones municipales en materia de gestión.El último tema elocuente que muestra claros signos de desencuentro, es el relativo al "corte". Ha trascendido que un grupo de vecinos de aquí, ha realizado ante la Defensoría del Pueblo de la Nación, una denuncia contra la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú.Si así fuera, entendemos se ha dado un mal paso que provoca una herida que rápidamente debe ser reparada. Un daño contra la lucha que Gualeguaychú con muchos aciertos "fundamentales", y tal vez muchos errores formales si se quiere, ha llevado a cabo durante seis años y hasta aquí.El tema del corte aparece como minúsculo en el contexto del gravísimo problema. Habrá que resolverlo. Pero como se deba y reconociendo su intenso y paradigmático valorSi todos, incluso los que serían denunciantes en la Defensoría, hemos reconocido y reconocemos hoy, la mega contaminación de los piratas finlandeses y la pastera Botnia, y se ha luchado a brazo partido a través de la Asamblea para que se tenga en cuenta nuestro clamor y demanda social, para que se vayan de esta región, no entendemos qué lógica se puede usar contra el puñado de hombres y mujeres que mantienen activamente la representación que les diera toda la comunidad, para denunciarlos.También tiene ahora que enfrentarse la Asamblea, contra las dificultades desmoralizadoras, que terminan siendo funcionales a quienes persiguen tal debilitamiento de nuestra lucha.Ellas son esas transnacionales que delinquen impunemente ayudadas por sus cómplices como el propio gobierno uruguayo, y otros actores más.Da mucha pena entonces, que desde adentro, por nosotros mismos, se atente -creemos que sin malas intenciones- contra la demanda de siempre, que se atente contra el éxito de una lucha pacífica que ha dado buenos resultados.Se está a las puertas del fallo de La Haya. La propia Asamblea ha convocado para una asamblea numerosa de todo el pueblo. Demanda en su solicitud que esa misma masividad que se dio en la determinación del corte por tiempo indeterminado en Arroyo Verde, se haga presente, y votando allí en ese encuentro, el pueblo mismo de Gualeguaychú tome la decisión que sea.Entre nosotros mismos deberemos resolver el dilema. No contra nosotro mismos. Con la búsqueda de circunstancias externas que sólo han de lograr fragmentarnos.Es lo que están esperando algunos. Es su objetivo. Acallar este grito silencioso y paradigmático que da Gualeguaychú. No puede ser, no debe, ser por una cuestión de dignidad, que se desdeñe el natural derecho a la preservación de la vida que nos asiste como seres humanos..Discutamos y resolvamos entre nosotros. Hablando entre nosotros, sin esquivar las responsabilidades que nos asisten. Con fundamentos, con generosidad, con tolerancia, pero entre nosotros.Sólo así podremos sacarnos de encima este "presente griego" que resulta de una contaminación constante y exponencial, como las cifras claramente lo certifican.Ya se ha acumulado en estos primeros dos años de funcionamiento, un proceso reconocidamente venenoso y letal por acumulación, y por el que se ha decidido -desde afuera- seamos nosotros, todos los que aquí vivimos, quiénes debamos sufrirlos.A pesar de nuestra voluntad absolutamente contraria a tal designio, por ahora siguen avanzando.
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