Cuando proteccionismo es sinónimo de amor, solidaridad y concientización por la vida
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Gualeguaychú tiene marca de solidario. Y así como cientos de personas se dedican a mitigar las necesidades de mucha gente, hay otras que voluntariamente y por amor, se ocupan de los otros vulnerables, los animales. Ésos que son atendidos, cobijados y cuidados al ser abandonados, castigados y olvidados.Informe de la redacción Existen muchos vecinos anónimos que dedican todas las horas del día a mimar, alimentar y proteger a perros de todo tipo de raza y tamaño.La protectora Patitas, Carmen Colombo, la médica veterinaria Araceli Jatón y Susana Lizzi forman, con muchos vecinos anónimos, la contención a la desidia de quienes abandonan, castigan, no castran y vapulean los Derechos del Animal en Gualeguaychú.Se acerca el Día del Niño y recurrimos a ellos para que nos expliquen por qué un perro es el mejor regalo y por qué no es un juguete. Nos hacen entender que con el cariño que tienen para darnos viene una vida que merece, como tal, ser respetada y cuidada.Estos testimonios tienen la intención de llegar a los corazones de nuestros lectores. Porque lo ideal sería que los refugios se fueran vaciando, que cada vez haya menos perros; que uno a uno, los cachorros y los viejitos, los cojos y los ciegos fueran adoptados por una familia con amor y responsablemente. Y entonces, ese día, podremos escribir una buena noticia sobre "el mejor amigo del hombre" en esta ciudad."Los perros son parte de la familia"Susana Lizzi hace muchos años vive rodeada de perros. Actualmente en su casa tiene 18 mascotas. Las fue juntando de la calle y a medida que fue pasando el tiem, su casa, cada vez más, se convirtió en un refugio en el que viven perros y perras de todo tipo de clase y tamaño."Todos son rescatados de la calle, algunos desde cachorritos, otros, ya adultos. Cada uno tiene una historia particular que para nosotros significa mucho, porque nos recuerda la medida de los cuidados que debemos proporcionarles. En muchos casos, esa historia, determinó el nombre con que los bautizamos. Por ejemplo, cuando llegamos a la docena, llegó al barrio un perro ya grande, en estado lamentable; entonces, cuando lo adoptamos le llamamos 'Doce', que es el nombre al cual responde", contó Susana.-¿Cómo es convivir con tantos animales?Convivir con tantos animales demanda mucho esfuerzo y sacrificios también, porque, por ejemplo, si quisiéramos ir de vacaciones, no podríamos. Cuando uno tiene dos o tres mascotas, siempre encontrás quien te las cuide...pero...dieciocho...¡se complica!-¿Qué es lo más lindo de eso y cuáles las complicaciones?Lo más gratificante de la adopción es, en primer lugar, saber que salvaste a un ser viviente de la muerte o de algo peor; después, la sensación de que ellos participan de algún modo en nuestra vida, para Mario (su marido) y para mí, nuestros perros son familia: Sabemos que "Pelinche" es alérgica a las picaduras de abeja; que "Intru" es epiléptico; "Doris" es hiperactiva y necesita tranquilizantes; "Cata" es la más celosa; a "Tigre" no le gusta el balanceado sin caldo de verduras; "Plume" necesita roer huesos porque es propenso a las caries. "Patón" y "Lila" son tan unidos que morirían si los separáramos; "Cachita" es friolenta; "Osita" rompe los alambrados y "Torci" va donde va ella; "Doce" se lleva bien con "Marta"; "Lady" es la que tiene mejor carácter y es muy andariega, y "Tikitiki" es la recién llegada y muy mimosa.-Me imagino que no debe ser barato mantenerlos...-No, para nada. Las complicaciones son fundamentalmente económicas, porque nuestro veterinario, Abel Lizzi, nos recomendó siempre alimentarlos con un buen balanceado para evitar enfermedades; pero, además, cada cual tiene sus vacunas, su medicación de ser necesario, y elementos para curarlos cuando se lastiman por peleas o por accidentes.-¿Hace cuánto tiempo trabajas con animales?-Yo siempre tuve gatos; a Mario le gustaban los perros, y me "contagió". Hemos conseguido hogar para muchos cachorritos, somos socios de "Patitas", colaboramos con Carmen Colombo, que es una rescatista muy comprometida; y a través de las redes sociales se puede trabajar mucho en este sentido. Yo creé en Facebook un grupo, "Red Mascoteros", y una página "Mascoteras y mascoteros unidos". Admiro el trabajo de Carmen Silvestrini, de Inés Marek, de Virginia Paradello, de Coqui, Romi Sequim, porque le ponen la vida. Ellas son motor, las demás, giramos a su alrededor, porque contagian su apasionamiento. Somos muchas, pero no suficientes.-¿Qué lugar ocupan en tu vida los perros?Me han preguntado: ¿Por qué no dedicarse a los niños necesitados, en lugar de los perros? Yo digo que una cosa no quita la otra y que, en general, el que ayuda a los animales, también se juega por los seres humanos; además, cada sector de la sociedad abraza causas diferentes para mejorar distintas problemáticas. Lo triste es cuando uno se cruza de brazos y no hace nada más que quejarse.Araceli Jatón es médica veterinaria y trabaja en Zooberanía atendiendo y cuidando a las mascotasLa castración y tenencia responsable de mascotas es una cuestión de educaciónAraceli Jatón es la médica veterinaria de Zooberanía, ubicada en Luis N. Palma y República Oriental. Además de trabajar de manera particular, es parte del equipo de trabajo de la Protectora que se encarga de castrar gratuitamente a cientos de perros y gatos por mes.Araceli contó a ElDía que "la cantidad de perros que hay en la calle es impresionante. A pesar de eso, no es la cantidad de perros lo que a nosotros nos preocupa, sino la cantidad de perros que no están castrados. Por eso estamos trabajando mucho en la castración".De todos modos, la médica veterinaria alertó que "la gente dice que a pesar del número de castraciones, la cantidad de perros no baja. Y es obvio que no va a bajar, porque nosotros estamos castrando, no estamos matando. Lo que hacemos es un trabajo para el futuro".Respecto a esto, Araceli detalló que "todos los perros y gatos que estamos castrando hoy, no van a dejar descendencia y el número de animales va a descender en los próximos años. Vamos a ver los resultados dentro de 10, 12 o 15 años".Castraciones gratuitasDesde la Protectora Patitas organizan las castraciones que se realizan mensualmente. Según informó la médica veterinaria Araceli Jatón, "la parte económica la cubre la Municipalidad. Se solventan los gastos de material, medicamentos y el pago a los veterinarios. En este momento somos dos o tres -depende la cantidad de castraciones que haya-, y la gente que nos acompaña trabaja ad honoren.".Respecto a la tarea que realiza, contó que "en un día hemos castrado 180 perros. Mensuales estamos haciendo alrededor de 130- 140 castraciones entre perros machos, hembras y gatos".La falta de conciencia La profesional destacó que es de suma importancia la toma de conciencia sobre la castración de los animales y aseguró que "en los lugares donde hay muchos perros callejeros sin castrar, se generan peleas; los que tienen sarna o no están desparasitados pueden contagiar a los que están bien cuidados, por eso es importante prevenir y atender a los animales".En tanto, expresó que "sería muy interesante hacer programas educativos que vayan desde la escuela hasta los más adultos. A los mayores es difícil cambiarle la mentalidad, pero a los chicos es muchos más fácil llegar. Hay que inculcarles desde chiquitos que si adoptan un perro, que lo tengan para siempre, que lo cuiden, que lo hagan castrar. Que un perro es para toda la vida y que no es un juguete".Y agregó que "un perro es el mejor regalo para cualquier chico. Ahora se viene el día del niño y creo que es el mejor regalo sin lugar a dudas. Un perro es el mejor amigo para un chico. Deben tomarlo con responsabilidad porque es y debe ser parte de la infancia de un chico pero siempre y cuando los padres quieran porque es una decisión de la que no se puede volver atrás".En este sentido, destacó que cuando "uno adopta un perro o lo compra, deben saber que están obteniendo una vida la cual tiene privilegios y gastos. Si vos estás levantando, adoptando un perro sabés que tenés que alimentarlo; si es cachorro a lo mejor rompa algo; que se puede enfermar y también tenés que llevarlo al veterinario. Todos lo deben saber y actuar en consecuencia, porque un animal es una vida".En el refugio de Carmen, 88 perros esperan ser parte de una familiaCarmen Colombo es 'perrera' de alma. Comenzó a ocuparse de los perros sin hogar en el año 2000, alimentando regularmente a los abandonados en el Parque Unzué. Durante ocho años hizo la rutina de llevarles alimento. En el 2008 consiguió un lugar donde protegerlos y armó su refugio para los 30 y pico de abandonados. Hoy son 88 perros que reciben comida, mimos, atención sanitaria y fueron castrados. Es decir, tienen todo lo que quien los abandonó les negó. Esperan un hogar y un lugar en el corazón, que podría ser el tuyo.- ¿Todos las perras del refugio están castradas?- Todas, absolutamente, excepto las cachorritas que abandonaron recientemente. Antes pagaba yo un veterinario, cuando tenía menos perros. Ahora, con semejante cantidad, les pido a las chicas de la Protectora (Patitas) y las castran los veterinarios que colaboran allí.- ¿Cómo hacés para alimentar a 88 perros?- Somos cuatro las que vamos a trabajar al refugio, más el novio de una de las chicas, que son los que nos ayudan a construir los caniles a poner los techos, las puertas. Es imposible tener a los 88 perros sueltos. ¿Cómo hacemos para darle de comer? Bueno, con algunas donaciones, muy pocas. Además, hacemos ferias americanas en ATE, vendemos rifas. Hicimos una rifa hace días para poder comprar el tejido para los caniles. Hay gente que dona un televisor que no usa y lo ponemos en venta. Todo así, a pulmón.- ¿Y qué pasa si se enferman?, ¿a qué veterinario recurren?- Tengo que pagar los remedios y las consultas. Obviamente, los dos muchachos a los que yo acudo me hacen precio. O sea, por ahí me cobran el remedio nada más, la consulta no. Pero si, tenemos que pagar.- ¿Cómo crees que se soluciona este tema, más allá de la concientización? - Creo que la gente tendría que cambiar un poco la forma de pensar. Todo empezaría por ahí. Si vos tenés un animal, tenés que hacerte responsable, castrarlo. Yo veo que hay gente que tiene cinco perros por ejemplo, y los tiene en la calle. En mi mismo barrio pasa. No sé cuántos perros de mis vecinos he castrado, y los he curado. O sea, si la gente no empieza a hacerse responsable y a tener conciencia de lo que es tener una mascota, eso no se va a terminar nunca. Porque Patitas está castrando todos los fines de semana gratuitamente en los barrios. No tienen excusa. Pero fijate que entregan 100 turnos para castrar y cuando llega el día aparecen 60.- ¿Y por qué crees que no van?- Porque no entienden la importancia, los problemas que se evitan o porque no les gusta madrugar. Para mí, todo cambiaría si la gente cambiase un poquito su forma de pensar.- Con 88 perros, cuál es el límite para recibir en el refugio? - Ya no entra ni uno más y tampoco podemos alimentar a más.LA DEDICACIÓN- Vos estás casada, ¿qué pasa con tu familia, son todos perreros?- Mi hija sí, mi marido no y me reclama que me voy muchas horas de casa.- ¿Cuánto tiempo le dedicás al refugio?- Yo voy a las 2 de la tarde y hasta las 6 ó 7 estamos ahí. A la mañana trabajo. A las 6 llega mi hija de la escuela. O sea que a esa hora trato de estar en mi casa. Pero a veces no se puede, cuando hay mucho trabajo se complica.- ¿Cómo es una tarde en el refugio?- Soltamos los perros. Les damos de comer lo que llevamos. Porque además del alimento balanceado, hay una señora mayor que cocina lunes, miércoles y viernes polenta. Los convidamos con polenta y después limpiamos, ponemos agua, balanceado, juntamos la caca, trapeamos donde hay piso, barremos, baldeamos, arreglamos las cuchas, ponemos los cartones, aserrín en los caniles cuando hay mucho barro. Todo eso lleva muchas horas.- ¿Y cómo se arreglan los fines de semana?- Nos turnamos. No es que voy todos los días yo. A todas nos lleva la misma cantidad de horas más o menos; siempre y cuando no se complique con nada. Por ahí se pelean. se lastiman, se enferma alguno. Ahora, por ejemplo, tenemos cachorritos que nos dejaron y están enfermos.- Es decir que la mitad de tu vida está comprometida con ellos...- Sí, la verdad que si.- ¿Necesitás más gente, más voluntarios?- Necesitamos gente como nosotros, que sea responsable, porque no es cuestión de ir de visita. Tenés que saber dónde va cada animal, ser responsable, porque de eso depende una pelea o un perro muerto, porque son perros casi todos grandes. Claro que se necesita más gente comprometida, que colabore en el refugio y con donaciones. Las mismas que vamos al refugio hacemos la feria, vendemos rifas y la verdad, terminamos agotadas. Todo tiene un desgaste. Obviamente llegás allá y los ves a todos gordos, sanos, contentos y se te va el cansancio, tenés la satisfacción del deber cumplido.- ¿En tu casa tenés perros?- Si, tengo siete. Cachorros que me llevé enfermos para cuidarlos en mi casa y quedaron; una viejita del barrio que no da para que ande en la calle me la quedé y un cruza de Pitbull, rescatado del maltrato, que no me animo a llevarlo allá por su carácter. A él lo hacían pelear.- ¿Qué hay que hacer para que la gente adopte? - Crear conciencia. La gente debe tener la seguridad de que un perro rescatado, adoptado, es el perro más agradecido, cariñoso y leal. Hay perritos que los encontré en el basural y los acarreé en moto. Bien, esos perros no se me despegan, son mi sombra. Si vos salvás un perro, le devolvés la vida. Cinco historias que merecen otra oportunidadSerafín: Es un perrito viejo. Ideal para acompañar a personas solas o mayores. Cuando lo rescataron estaba muy débil, sin haber comido ni bebido agua. Además, tenía muchos abrojos, incluso algunos clavados en la piel. Las chicas del refugio dicen que nunca antes habían visto algo igual. Lo trasladaron y medicaron para frenar la infección que tenía en algunas heridas provocadas por los abrojos, y por el golpe en una de sus patas. Carmen, junto a dos amigos (Facu y Vane) lo limpiaron, le dieron de comer y esa noche durmió toda la noche tranquilo, sin dolor y con la pancita llena. Ahora está en el refugio, y espera encontrar una familia. Theo: Es un perrito joven y muy dulce. Ideal para chicas o para que comparta tiempo con los niños. Él apareció en la casa de una de las chicas del refugio, como sabiendo que le iban a dar ayuda. Ahora está en el refugio y hasta el momento nadie lo ha reclamado. Aparentemente tenía dueños porque estaba bastante bien cuidado. Es muy dulce y agradecido y desde hace seis meses que está en el refugio, donde lo aman. Él merece un hogar y una familia que lo cuide. Elena: Una perrita hermosa y muy especial. A ella le falta una manito y había sido abandonada en el Parque con uno de sus cachorritos. Su dificultad no le impide correr y ser una perrita divertida y con ganas de jugar. Está sana, gordita y le encanta que le hagan mimos. Es un animal muy agradecido, y lo demuestra con muchas lamidas todo el tiempo. Elena tiene una mirada especial que llega al corazón...quien le dé un hogar va a ganar mucho más que una mascota. Muñe: Es una luchadora. Ella fue abandonada en la zona del Pio XII con sus ocho hermanitos, siendo muy bebes. Allí, Carmen Colombo les armó un reparo en ese lugar, porque en el refugio había moquillo y parvovirus y no quería que se contagien. Cuando crecieron empezaron a irse para el lado de la ruta: 3 de sus hermanitos murieron, por eso decidieron llevarlos; los vacunaron y ahora viven los 5 sobrevivientes en el refugio. Son muy obedientes y dulces. Son jóvenes y grandes de tamaño. Ideal para una familia con patio y espacio, porque les encanta tomar sol.Tomás: Más que un perro, es un viejo dulce que le gustan los mimos. Tomás es especial porque es ciego y también es muy feliz. Es uno de los primeros rescatados. Nos contaron que lo querían sacrificar porque tenía un corte muy grande en el cuello, causado por alguna mala persona. Cuando lo llevaban a sacrificar se cruzaron con un amigo, que en ese momento colaboraba en el refugio. Inmediatamente avisó y no dudaron en agarrarlo para impedir que lo duerman. Lo cuidaron y curaron por varios meses, hasta que su herida logró cerrar. Ahora está gordito y feliz...se gana el corazón de todos, con sus ojos grandes, y sus orejas siempre atentas. En el refugio ¡todos lo aman! ¿Quién quiere darle una oportunidad?
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