Cumpleaños multipartidario
Entre las muchas particularidades que tiene Gualeguaychú, cabe destacar la de una agrupación informal que se reúne periódicamente sin fecha fija ni motivo específico.En la generosa casa que un vecino tiene en Pueblo Belgrano, se reúne un grupo de amigos en veladas muy animadas y entretenidas.Hasta allí el asunto no tendría nada de original. La peculiaridad de estos ágapes, es que la mayor parte de sus contertulios pertenecen a una amplísima gama de fracciones políticas que van desde kirchneristas de paladar negro, hasta ultra conservadores, pasando por radicales, peronistas de los distintos pelajes e independientes de las más diversas edades, ya que participan algunos jóvenes.También concurren algunos periodistas, dirigentes de diversas instituciones e invitados especiales.Cambian ideas, tocan temas políticos y cuestiones de actualidad pero el clima de camaradería jamás se ha visto empañado -aún con cargadas de por medio- ni siquiera en tiempos preelectorales.Todas las reuniones resultan amenas y gratificantes, pero la del martes pasado supera todos los antecedentes. ¿El motivo? Esta vez se festejaba el natalicio del dueño de casa, Jorge Carrozo, más conocido por su apodo "Mi nego".No sólo el número de asistentes fue record, sino que esta vez se contó con una animación artística de real valía: Alberto Faiad y Quique Apesteguía nos entregaron los mejores temas de sus respectivos repertorios, en forma individual y a dúo. El clima se puso a punto caramelo cuando hizo su irrupción el locutor-carnicero Pino Roldán quien, aparte de hacernos cantar a todos, sumó su estentórea voz.Pero aún faltaba el broche final. Fue cuando hizo su ingreso el joven candidato a Intendente del lugar, Mauricio "Palito" Davico, acompañado de un "tapado". Lo largó al ruedo, y fue entonces cuando el singular artista gauchesco, Mario Olivera (a) "el Zorrino", se metió el público en el bolsillo.Menos mal que las zafadurías acontecieron antes de que llegara la única dama presente: María Odriozola de Martínez GarbinoLos últimos contertulios nos vinimos a las cuatro de la mañana, porque teníamos que trabajar. De no, todavía estaríamos. G. R. (uno del ala conserva)
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