Dante Sica: “Argentina tiene una nueva oportunidad tras la crisis”
El actual Presidente del Centro de Estudios Bonaerenses, Dante Sica, habló sobre la crisis global y su impacto en la Argentina, invitado por el Centro de Defensa Comercial. Aquí una síntesis de sus principales conceptos. Por Marcelo Lorenzo
> Lo peor ya pasó: “El mundo está de nuevo empezando a crecer. El segundo semestre va a ser muy distinto al primero. Lo peor de la crisis ya pasó. En Estados Unidos, en enero, febrero y marzo, la economía estaba muerta. Pero esto ya pasó. En el mundo desarrollado, el sistema financiero internacional comienza a equilibrarse. Los fondos que en estado de pánico habían ido a refugiarse en el dólar o en los títulos de la Reserva Federal –buscando menos riesgo a costa de la rentabilidad- están tomando posiciones de cartera a medida que el mercado se está calmando. Y esto está haciendo que algunos países, fundamentalmente los emergentes, y en especial los commodities, estén empezando a rebotar para arriba”.
> EE.UU. empieza a repuntar: “Lo que tenemos son mercados financieros mucho más calmos. De nuevo empieza el juego de los préstamos (...) Los bancos en Estados Unidos empiezan a tener posiciones de ganancia. Empiezan a prestar y el juego comienza de nuevo, de tal manera que esto va a impactar en el nivel de actividad. En ese país se empiezan a ver lo que los norteamericanos llaman ‘brotes verdes’. Es decir, pequeñas luces amarillas que empiezan a demostrar que ya para el cuarto trimestre del 2009 o el primer trimestre del 2010, la economía norteamericana va a empezar a rebotar. Lo que significa que va a empezar a tener crecimiento positivo, es decir Producto Bruto creciente”.
> Europa es más lenta: “Europa y Japón van a tardar mucho en salir. En Europa hay un problema de coordinación de política económica. A pesar de estar trabajando en la Comunidad Económica Europea, los Estados no se ponen de acuerdo acerca de cómo deben ser los paquetes de ayuda fiscales y monetarios para poder superar la crisis. Alemania, que tiene gravada en su memoria la hiperinflación de la Segunda Guerra Mundial, no quiere avanzar en grandes paquetes de ayuda, por lo que su política monetaria es mucho más suave. Francia requiere mayores políticas de ayuda y España es la que más inversión está requiriendo. España es la más castigada por la crisis dentro de Europa, porque fue la más ‘apalancada’ por la burbuja inmobiliaria. Y gran parte de su crecimiento estaba basado en el crecimiento inmobiliario”.
> El motor de la recuperación: “Parte de este año y el que viene, el motor de la recuperación mundial estará en los países emergentes: China, India y Brasil (...) Cuando uno miraba el ciclo anterior –del 2002 al 2008- el mundo crecía a una tasa del 5 o 6%. Pero China crecía al 12%. Y de ese crecimiento del 5% del mundo, los países emergentes, y en especial China, explicaban el 70% de la tasa de expansión. Hay que pensar que Estados Unidos crecía al 2,5%, el mundo crecía al 5% y China al 12%. Hasta fines de la década del ’90, cuando crecía EE.UU. el mundo crecía, cuando EE.UU. se resfriaba el mundo contraía gripe y venían los ajustes. Hoy no está pasando eso. La nueva fase de crecimiento va a continuar con el mismo patrón de acumulación que vivimos estos últimos 5 años. Los emergentes serán los que van a disparar el crecimiento de la economía”.
> La oportunidad: “Estamos en un escenario de precios de los commodities que se recuperan para adelante. Esto significa que el mundo empieza a dar una nueva oportunidad para los países de América Latina. Y en especial para la Argentina si la sabe aprovechar. Vamos a tener un segundo semestre caracterizado por: la estabilidad financiera que nos dará otra apreciación de las monedas de nuestros socios regionales (que se había devaluado mucho), y los precios de los commodities en ascenso. Este año, estos últimos van a estar entre un 15 y un 20% por encima de los valores del 2007 (que ya eran altos). No vamos a alcanzar los valores pico del primer semestre del 2008. Pero si uno mira hoy la soja, se encuentra con que el jueves cerró a 452 dólares por tonelada. Y a futuro, para diciembre, está cerrando en 420. El maíz crece el 42%. Quizá el trigo sea el commoditie más castigado (...). Pero este escenario internacional, que empieza a plantearnos una recuperación en el segundo semestre del 2009, y un crecimiento a partir del 2010, con la característica de que serán los emergentes quienes van a traccionar, nos está garantizando mercados para nuestros productos y precios para nuestros productos (...) Esta recuperación se debe a la estabilidad del sistema financiero: los fondos empiezan a calzarse de nuevo en contratos comerciales apalancados en commodities (...) Hace poco en el diario La Nación el economista Miguel Broda escribió en un artículo: ‘Dios es argentino, aunque no lo parezca’. Se refería, justamente, a esta sensación que tenemos todos en el sentido de que el mundo nos vuelve a dar una oportunidad”.
> Mejora del tipo de cambio: “Hasta agosto del 2008 todas las monedas de nuestros socios comerciales se apreciaban contra el dólar. El real (brasileño) llegó a valer casi 1,56. Nosotros estábamos 3,05. Cuando vino la crisis las monedas de nuestros socios se devaluaron fuertemente contra el dólar. A causa de que los fondos de la región se refugiaron en el dólar y en los títulos norteamericanos. Paradoja: en el lugar que fue el epicentro de la crisis el mundo buscaba seguridad. ¡Pero es Estados Unidos!. En ese momento, como el dólar era demandado, las monedas se devaluaron. Ahora, desde marzo en adelante, todas esas monedas se están apreciando contra el dólar. Porque los fondos decidieron volver a la región, buscando rentabilidad. Es decir, menos miedo más codicia. Cuando eso ocurre, los fondos empiezan a buscar posición de mercado. ¿Adónde van? Pues adonde se está creciendo. ¿Y dónde se crece? En los emergentes. ¿Y por qué? Porque empujan los commodities. Cuando uno le preguntaba a Redrado (presidente del Banco Central) dónde va a estar el tipo de cambio, él contestaba muy sutilmente: ‘díganme dónde va a estar la soja y dónde el real’. Cuando uno miraba el primer trimestre, la soja iba para abajo, y el real iba para arriba. Cuando uno mira el segundo semestre, la soja va para arriba y el real para abajo. ¿Qué quiere decir esto? Que las presiones devaluatorias están amainando. Con lo cual el ambiente sobre el cual se va a mover la economía argentina va a ser muy distinto (...) Esto es bueno porque Argentina exporta bienes industriales en la región. Si se devaluaban muchos las monedas con respecto a nosotros, perdíamos competitividad”.
> No es el 2001: “Por otro lado, a nivel de la microeconomía hay distorsiones que se han generado producto de la crisis. Hay sectores que van a salir mucho más castigados de la crisis que otros. Esta crisis no es la del 2001. Si bien todos tenemos en la piel la sensación de lo que ocurrió ese año, esta crisis no es parecida. En principio no es homogénea. En el 2001 nos desbarrancamos todos, los de arriba y los de abajo, los de la industria y los del agro, los insumo-dependientes o los que hacen bienes o productos finales. Ahora esta crisis es mucho más heterogénea. Hay sectores que han sufrido mucho menos la crisis que otros. El sector alimenticio, cuando uno lo mira en promedio, este año seguramente va a estar empatando con respecto al año anterior. Otros sectores estarán por debajo, y otros inclusive por arriba”.
> El punto débil es fiscal: “La pregunta es cómo está posicionada Argentina para aprovechar esta nueva recuperación del mundo. Durante todos estos años se hacía hincapié en tres cuestiones macro y que le daban fortaleza el modelo. Se hablaba de superávit gemelos (superávit en la cuenta comercial y fiscal) y del tipo de cambio competitivo. Si uno mira esos fundamentals desde la macro, yo diría que la peor debilidad la tenemos en el frente fiscal. Esto es: vamos a enfrentar una recuperación del mundo, pero en el 2009 el frente fiscal esta más deteriorado que en los años anteriores. ¿Por qué? Porque la recaudación está cayendo (...) No hay margen de error. El gobierno no va a entrar en default. Pero para eso va a tener que ajustar mucho el gasto, porque no alcanza para cubrir todo (...) En 2008 la recaudación creció el 35%. Esto primeros 5 meses creció sólo el 15%. Y si encima le quitamos el efecto del flujo que le proporcionó a la caja fiscal la estatización de las AFJP, la recaudación sólo hubiese crecido el 5%. Esto avala la idea de que esa estatización no se hizo pensando en los ‘abuelitos’ sino en las dificultades de caja”
> Buscar financiamiento: “Si el gasto crece más que los ingresos, tenemos menos superávit. Y eso es menos ahorro y disponibilidad para pagar los intereses y el capital de la deuda pública. Este año los servicios de la deuda son mayores a los años anteriores. Son casi 20 mil millones de dólares. Aquí el gobierno tiene una disyuntiva: tiene que salir a buscar plata, pero no encuentra financiamiento internacional. Como nadie le presta en el mundo, el dinero tiene que sacarlo de adentro del país. Si hace eso, seca la plaza de financiamiento para el sector privado, porque el dinero se lo lleva él (...) El año que viene, necesariamente, el gobierno va a tener que salir a buscar financiamiento afuera. Va a tener que dar algunas señales para abrir el crédito internacional. Por ejemplo: consolidar la deuda con el Club de París y reprogramar los pagos con los holdouts (...) El FMI en los ‘90 tenía poca plata y exigía mucho, si uno iba a pedirle prestado. Hoy es al revés: tiene mucha plata y exige menos”.
El rojo de las provincias y el cuco de las cuasimonedas
> Rojo en las cuentas: “El año pasado IVA y Ganancias, que se coparticipaban a las provincias, crecían al 28% promedio. En los primeros cinco meses de este año, los impuestos coparticipables creen al 7%. Esto implica menor recaudación para las provincias. En el presupuesto de Entre Ríos, casi dos tercios de los recursos son nacionales, y el resto es recaudación propia (...) El conjunto de las provincias tiene déficit fiscal. ¿Cuál es el problema de las provincias? Están recaudando menos. Mucho menos que la Nación. Tienen un problema de ingresos. Y a diferencia de la Nación, sus gastos son inflexibles a la baja. Porque el grueso de sus gastos son salarios. Es decir, las provincias tienen poco margen de maniobra. Hay que pensar que en el gobierno nacional las remuneraciones pesan sólo un 30%. Allí hay margen para frenar gastos (...) El año pasado el 60% del incremento del gasto de las provincias lo explicó el incremento salarial. Este año rozará el 90%”.
> Cuasimonedas no, pero sí bonos a proveedores: “Algunos dicen: las provincias están en quiebra, vuelven las cuasimonedas. En mi opinión, no creo que haya cuasimonedas. ¿Por qué lo digo? En 2001 había un brutal problema de financiamiento de las provincias. Igual que ahora. No había financiamiento internacional. El sistema bancario local no quería financiar a las provincias. Con lo cual éstas sólo podían recurrir a la Nación. Pero la Nación estaba peor que las provincias (...) Pero aparte de esto había otro problema: no había liquidez. ¿Eso qué significa? Pues que la gente quería plata y no había. Y no había porque había desaparecido físicamente el billete. Y esto porque el sistema monetario funcionaba con caja de conversión, pero en un contexto de fuga de capitales. La convertibilidad postula que hay tantos pesos como dólares en el sistema. Cuando la gente empezó a retirar dólares, lo que hacía era retirar pesos, sin que el Banco Central pudiese emitir pesos. No había plata en los cajeros, para pagar el boleto de colectivo, para pagar una changa (...) En este contexto, el bono o cuasimoneda vino a resolver un problema de endeudamiento provincial y de iliquidez de las personas (...) Ahora bien, en el 2009 tenemos un problema de endeudamiento de las provincias, igual que en el 2001. Pero no tenemos un problema de iliquidez como en el 2001. Ahora pasa lo contrario: la plata está, pero la gente no la quiere. Quiere dólares. La clave es que ahora el Central tiene posibilidades de emitir. Si mañana faltara plata, pone a funcionar la maquinita de emitir. Puede inundar de billetes al mercado (...) No hay margen económico –y tampoco político- para que vuelvan las cuasimonedas. Ahora bien, si hay déficit, yo no quisiera ser proveedor del Estado. Porque los gobiernos se van a financiar con los proveedores. De hecho es lo que están haciendo. En provincia de Buenos Aires, de 60 días de plazo de pago, están en 150. Y en muchos casos empieza a pagar con bonos. Pero cuando los vas a canjear al banco, tenés una pérdida de entre el 12 y el 15%”.
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