De Argentina al mundo: facilitar la vida de todos los refugiados
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Cómo es la historia de vida de Nicolás García Mayor, elegido como uno de los 10 jóvenes sobresalientes del mundo por su contribución a la Niñez, la Paz Mundial y los Derechos Humanos. Florencia Carbone Nicolás García Mayor tiene muy en claro que "el éxito personal no sirve de nada sino le sirve al otro también".Quien habla, nacido en Bahía Blanca el 15 de diciembre de 1978, tiene credenciales de sobra para opinar sobre el tema. Más allá de que el año pasado fue elegido como uno de los Diez Jóvenes Sobresalientes del Mundo por su contribución a la Niñez, la Paz Mundial y los Derechos Humanos por la Cámara Junior Internacional, la historia de vida de Nicolás es una muestra coherente de su pensamiento.Se mudó a La Plata para estudiar diseño industrial. El título llegó, sacrificios de por medio, entre las turbulencias que la Argentina vivía en 2001. Alguna vez él mismo contó que como no tenía dinero suficiente para pagar el alquiler de una vivienda, le propuso al dueño de una clínica que le diera un lugar para vivir allí a cambio de que él le realizara diseños. "Viví con lo básico hasta el fin de la carrera", recuerda con orgullo y alegría, lejos de todo resentimiento.Para recibirse debía presentar un proyecto y fue entonces que se gestó "el invento" que luego haría que hasta el Papa Francisco lo invitara para conocerlo y le dijera que la suya era una creación bendita: un sistema de refugio de emergencia superador de todo lo conocido."Tiene que ser algo útil para la sociedad", se decía a sí mismo cuando intentaba imaginar su proyecto de final de carrera. Así surgió la estructura que en poco más de 10 minutos puede montarse en un sitio afectado por un terremoto, inundación o guerra para asistir a las víctimas.El "Cmax", bautizado así en honor a su hermano menor Carlos Maximiliano, es un sistema de refugios de emergencia que provee asistencia habitacional inmediata para personas sin hogar. El invento, que combina las características de una carpa y un tráiler, consta de refugios de emergencia, unidades sanitarias y kits de supervivencia.-¿Cómo se te ocurrió desarrollar ese producto? ¿Te tocó vivir de cerca alguna situación de catástrofe?-No sabría como definirlo. No tenía a nadie. Ningún familiar ni amigo ni tampoco catástrofes que hubiera visto en nuestro país. Y en aquellos años tampoco existía el acceso a la información que hay hoy. No había redes sociales ni internet en los niveles actuales. Cuando arranqué con el trabajo me costó, tuve que investigar bastante. Fui a varias bibliotecas. Tal vez todo surgió a partir de un sueño, de haber dicho: el mundo vive una situación compleja, ¿qué respuesta se puede dar a eso? Hoy todavía sigue habiendo gente que vive en carpas. ¿No hay nada mejor? -¿Cuáles son las principales características del refugio que diseñaste y qué lo diferencia de lo que existía?-Lo primero que hice fue escuchar bien a la gente que actúa en las catástrofes, a las personas que van a ayudar como el Ejército, Defensa Civil, etc para saber cuáles son las cosas complejas cuando se hace un envío de tiendas de campañas para generar un campamento. Ahí apareció que la primera cuestión es la dificultad para armarlas. Muchas veces las poblaciones afectadas viven en lugares inundables, es gente de bajos recursos técnicos que no tiene las herramientas ni el conocimiento necesario para poder armar una tienda de campaña. Esa era el primer problema: enviaban un producto difícil de armar. Además, si el problema era una situación de inundación, con esas carpas la gente seguía viviendo sobre un piso embarrado, húmedo, y siempre está la posibilidad de que el agua siga subiendo.Lo importante era generar una asistencia inmediata y donde cada familia estuviera de alguna manera individualizada y cuidada para evitar traslados a lugares que no son adecuados para eso, como escuelas o clubes. Y que ese sitio esté separado del piso (para evitar la humedad), una suerte de casa preparada para recibir en las mejores condiciones los alimentos, la ropa seca, las camas y todo el resto. La idea es que puedan reconstituir lo más rápido posible su vida en comunidad, dignamente y cuidando su salud. -¿Todo en un único kit?-Exactamente. Y aparte tiene los sanitarios donde pueden generarse duchas o retretes. Todo eso es una organización inmediata que posibilita sostener a la gente ante una situación tan difícil, porque una catástrofe no es sólo una situación natural, es un conflicto de las personas donde pierden todo lo que han logrado con el esfuerzo de una vida, se pierden seres queridos. Dar apoyo emocional y habitaciones adecuadas y de modo inmediato es algo básico. InternacionalEn 2013, el Cmax System fue elegido por la Cancillería argentina para participar del Foro Internacional para el Desarrollo de la Ayuda Humanitaria realizado en Washington. En ese encuentro, que reúne a distintas organizaciones internacionales como la ONU (Naciones Unidas) y la Cruz Roja, el invento de García Mayor fue el centro de los elogios. Gracias a eso, recibió la invitación para presentar el proyecto en la apertura de la Asamblea General de la ONU, en septiembre. Fue el debut mundial del Cmax. -Tu invento fue premiado en varias oportunidades pero la clave es que no conseguías financiamiento para poder desarrollarlo efectivamente. ¿Te contactó después de eso alguna empresa o institución?-En su momento, allá por 2005, en una reunión en el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) habían venido representantes de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos interesados en el proyecto y querían comprarlo. Pero la verdad es que no me interesaba que sea utilizado por fuerzas armadas militares. Es un proyecto que fue pensado y diseñado para generar paz entre las naciones y no para invadir un país y generar desplazados.La idea de García Mayor fue, desde un principio, que su creación pudiera producirse en el país."Hoy estamos dando pasos firmes que son importantes, pero en la Argentina no hay una gran experiencia en desarrollo industrial de un producto en esta escala y de este tipo, algo que es de suma necesidad porque hay millones de evacuados en el mundo (según las últimas cifras de la Agencia de la ONU para los Refugiados, en 2013, 5,2 millones de personas se vieron desplazadas forzosamente de sus hogares). El tema es que las matricerías son muy costosas por lo que los pasos que hay que dar tienen que ser certeros. Se trata de inversiones muy grandes. Hemos conseguido el interés de distintos lugares, desde Medio Orienta hasta Estados Unidos, de gran cantidad de países. Hoy estamos en la etapa de test y prueba, armando los prototipos para poder empezar a desarrollar la serie lo antes posible", explica.Los pasos de los que habla se están dando en una planta en Tortuguitas que pertenece a la ex Plascar (ahora se llama Complejo Industrial Tortuguitas, desde que un joint venture la rescató, evitando su desmantelamiento y reteniendo a 360 de los 1200 puestos de trabajo que llegó a tener esta autopartista brasileña en su momento de mayor producción).Según dijo a Página 12 García Mayor, "era una planta de capitales extranjeros que, debido a la caída de la industria automotriz tomó la decisión de irse del país y quedó en manos de manos de jóvenes argentinos que están haciendo lo mejor que pueden, y los trabajadores son increíbles".Nicolás cuenta que se sentía agradecido con la posibilidad de haber estudiado en una universidad pública. Entre eso y su decisión de engendrar y desarrollar algo alineado "con las necesidades de la sociedad", la conexión fue directa.En 2003, como muchos argentinos, García Mayor fue a probar suerte a Europa. Vivió durante un año en Barcelona donde diseñó y desarrolló nuevos productos y obras de arquitectura para diferentes compañías y entes gubernamentales. Pero en 2004 decidió volver a su Bahía Blanca natal. Reabrió su "Ar estudio" y además de trabajar para el sector privado y público, siguió al frente de la Fundación que creó con un grupo de amigos y que brinda alimentos y leche a cuatro comedores comunitarios.Seguramente la construcción que ideó Nicolás García Mayor ayude a millones de refugiados a vivir mejor. Ojalá su ejemplo sirva para que, replicado en diferentes ámbitos, millones de argentinos logremos comprometernos para construir un país mejor para todos. El Cmax SystemEs un habitáculo que se destraba y se arma "casi solo", en 11 minutos. Está hecho con polipropileno, aluminio y tela de poliéster. Consta de una estructura central rígida, dos alas de material flexible que al desplegarse cuadriplican su tamaño y dos patas telescópicas que separan el piso de la superficie, reduciendo el pasaje de frío y humedad que tanto afecta a las carpas. Y también incluye un kit de supervivencia: "Además de comida y agua, hay lápices y cuadernos para que los chicos se entretengan... ¡Ah!, y hasta el envase, que es de plástico, puede servir de cuna, porque en las catástrofes también hay nacimientos", explicó García Mayor. Diseño ecológicoLuego de cursar Diseño Industrial en La Plata, Nicolás García Mayor hizo un posgrado en EcoDesign (diseño ecológico). "De alguna manera es la guía para desarrollar productos nuevos e innovadores para una industria que ve las cosas de una manera distinta a la industria de consumo masivo que existe. Es promotora de empleo, y generadora de beneficios para toda la sociedad. Es un tipo de industria alineada con las necesidades reales y básicas de las poblaciones y que genera trabajo digno. Es entender un tipo de industria que realmente beneficie a todos los actores, a las personas y al medioambiente", cuenta.
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