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Dejó la bici atada mientras trabajaba y le robaron el asiento: tres jóvenes fueron captados por las cámaras

El increíble episodio de inseguridad ocurrió esta semana en Perón entre 25 de Mayo y Urquiza. La joven dejó su bicicleta con candado, pero le llevaron el asiento. Las cámaras de seguridad de la zona captaron el momento del hurto y a tres jóvenes merodeando la zona.

De no creer. Ya no solo se roban las bicicletas, sino que si no pueden al menos se llevan el asiento.

El increíble episodio ocurrió en pleno centro de la ciudad, en Perón entre 25 de Mayo y Urquiza. Carina fue a su trabajo en una joyería de la cuadra en bicicleta, como todos los días.

Sin embargo, el martes llegó y como los vecinos que habitualmente le prestan un lugar para entrarla no estaban la dejó en frente a la joyería con candado, pero a la 11 de la mañana se da cuenta que su bicicleta no tenia el asiento. "Miré y no entendía, nunca me imagine que me podían robar el asiento", expresó la víctima a ElDía.

La joven comentó que "fui hasta la bici imaginándome que el asiento podía estar en el piso... Pero en fin, ya no estaba, así que guarde mi bici en el garaje del vecino de donde trabajo para después traerla a casa".

"Al otro día, un señor que trabaja en la cuadra me dijo que tenía las grabaciones de las cámaras que habían captado a tres chicos, que por lo visto son estudiantes de no más de 15 años cálculo, que me sacaron el asiento, en el video se los ve", aseguró Carina.

En las imágenes a las que accedió ElDía, efectivamente se divisa a tres jóvenes en bicicleta merodeando la zona, y también el momento preciso en que uno de ellos quita el asiento y se lo lleva".

"No hice denuncia, tampoco sabía si subir sus videos a las redes porque es feo ver chicos de esa edad robando, pero finalmente los subí, porque es horrible que te pase eso, por suerte fue sólo el asiento, pero igual me dio muchísima impotencia porque soy gurisa como ellos y trabajo para pagarme las cosas", expresó la joven.

bici asiento

Por fortuna, pese al mal momento vivido y la sensación de inseguridad, la historia cuenta con final feliz, ya que un amigo suyo le regaló un asiento nuevo para su bici, y su entrenador le obsequió el porta-silla. "Por suerte, sino mi sueldo iba a ser en asiento", agradeció Carina.

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