FOTO: SANTIAGO BURGOSEl intendente, Martín Piaggio, y su equipo de trabajo puso en discusión la necesidad de prohibir el uso de glifosato y avanzar con la regulación de los agroquímicos. En pleno proceso de debate, se sumó Damián Marino del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Pasaron los productores, ingenieros agrónomos, ambientalistas, profesionales de universidades y madres de niños con cáncer. Cada uno aportó su opinión y su punto de vista.Ayer fue el turno de Damián Marino del Conicet. Se trata de un doctor en Química que forma parte del equipo de investigaciones medioambientales.Luego de reunirse con los concejales de Gualeguaychú, aseguró que los ediles "están en un dilema al prohibir este producto y ver qué hacen los productores".Aseguró que desde el Conicet vienen planteando "es que es indispensable regular e ir prohibiendo el glifosato que en los últimos 20 años ha ido creciendo de manera descontrolada y que ha pasado la frontera agropecuaria. Este ya no es un problema del campo, ahora es un problema que afecta a las ciudades de todas partes del país".Además, alertó la falta de regulación que afecta a cada provincia argentina. Indicó que "en el país no hay un solo programa de monitoreo. Antes se usaban 3 litros y ahora se usan 15 o 20 litros por hectárea y nunca hubo una política que lo plantee como un problema. Estamos hablando de la decisión que debe ser política", sentenció.En cuanto al avance por regular estos productos, Marino opinó que "el productor se siente desvalido, pero en realidad ellos son la primera víctima porque deben gastar cada vez más en los químicos y le quedan los suelos totalmente agotados"."El glifosato es sólo uno de los productos que se suman a los insecticidas y fungicidas que hacen un combo tremendo. Estamos consumiendo alimentos con todo tipo de residuos", alertó el profesional.Asimismo, dijo que el país llegó a esta situación, tras "20 años de descontrol. Tenemos que implementar políticas que cambien este tipo de producción, aun sabiendo que va a ser un proceso largo"."Cuando un factor climático o algo falla, el productor es el perjudicado, por eso tienen que abrir la cabeza y darse cuenta que los perjudicados están siendo ellos también", concluyó.Los proyectos continúan siendo debatidos en el Concejo Deliberante de Gualeguaychú; se trata de una decisión política del gobierno municipal que es apoyada por los ambientalistas y gran parte de la sociedad.