Desde Gualeguaychú a São Paulo: "La ciudad está llena de argentinos"
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Mauro Fernández es un gualeguaychense que en 2008 se casó con una brasileña y dos años más tarde se fue a vivir a São Paulo. Los hinchas argentinos ya empezaron a llegar para ver la semifinal contra Holanda. "Coparon la ciudad, son el centro de atención de todos acá", relató Mauro a ElDía.Luciano Peralta Así como pasó para el partido de octavos de final, cuando la Selección Argentina jugó en el Arena Corinthians contra Suiza, los argentinos vuelven a multiplicarse por miles en las calles de São Paulo, una de las metrópolis más grandes del mundo.Mauro Fernández no está allí para ver a la Selección, aunque reconoce que le encantaría poder asistir al partido de semis, pero por trabajo y, sobre todo, por el valor de las entradas "es imposible". Hace cuatro años que vive allí, donde decidió instalarse después de casarse con una brasileña que le robó el corazón."Nací en Gualeguaychú y viví ahí hasta los 17 años. Las ganas de laburar y estudiar me sacaron a la fuerza de allá. Me fui a Buenos Aires hasta que en 2008 me casé con Amábili y en 2010 me vine a vivir São Paulo", relata a través del chat de Facebook."Acá me encontré con una Buenos Aires 100 veces más grande. Porque todo queda lejos, el tránsito es infernal, el transporte público no es malo, pero no alcanza para la cantidad de gente que vive aquí", describió, haciendo eje en uno de los problemas de quienes viven en las grandes ciudades: las distancias.Además, con respecto a la famosa amabilidad y buen trato de los brasileños, contó que los paulistas tienen una "onda porteño de superioridad", pero al mismo tiempo "podés ponerte a charlar horas con cualquier persona que te encuentres en la calle y las costumbres son parecidas a las nuestras, así que no es difícil de adaptarse".Argentinos, el centro de atención São Paulo conoció el aluvión celeste y blanco algunos días atrás, cuando la Selección disputó el encuentro de octavos de final frente a los suizos en el renovado Arena Corinthians. Al respecto, el gualeguaychense contó que "la ciudad estaba llena de argentinos. En los colectivos, en los subtes, caminando por ahí... Sin saber una palabra de portugués, pero se las arreglaron sin problemas, se hacían entender. En esos días se respiraba un aire de mundial que ahora se empieza a sentir de nuevo. Los 300 mil argentinos que se juntaron fueron el centro de las conversaciones de todos", agregó.Si bien son muchos los argentinos que están radicados en la poderosa São Paulo, la llegada de tantos otros miles y, sobre todo, la efervescencia que despierta un evento de las dimensiones de un Mundial, hace que las camisetas celestes y blancas parezcan multiplicarse a cada cuadra en cada una de las sedes que juega la Selección."Son muchos los argentinos que viven acá y muchos vinieron por el mundial. Los bares argentinos están repletos. No faltan las empanadas, el vino y el asado... Por suerte, la convivencia con los brasileños es súper tranquila, aunque siempre existen las joditas sobre Maradona y Pelé, pero no pasa de eso", continuó Mauro y, con cierta nostalgia, y no sin antes pedir permiso, aprovechó la ocasión para mandar un especial saludo: "Quiero aprovechar este espacio para mandarle un beso enorme a mi mamá Silvana que cumple 50 añitos y no voy a poder viajar. Es una mujer maravillosa y la responsable de lo que soy hoy. ¡Te amo negra!".
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