Desde la Cooperativa Eléctrica aseguran que lograron superávit
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Desde que se descongelaron las tarifas eléctricas en 2016, la entidad local comenzó a revertir el rojo operativo, según los dos últimos balances de la institución.Marcelo LorenzoEn 2016 la Cooperativa Eléctrica de Gualeguaychú cerró con un superávit de alrededor de 1 millón de pesos, después de más de una década de trabajar a pérdida, producto de una política tarifaria (dispuesta por el Estado Nacional) que no compensaba los costos del servicio de distribución.Según la memoria anual del ejercicio 2015-2016, la entidad estuvo en serio riesgo de desaparecer, por quedarse sin resto económico. "Al mes de diciembre (2015) prácticamente estábamos en cesación de pagos, como la mayoría de las distribuidoras del país", se lee allí.El rojo operativo empezó en 2002 (tras la salida de la convertibilidad) y desde entonces siguió año a año. La situación de quebranto se dio en un marco paradójico de expansión de la demanda. Nota relacionada: Reclamaron por las subas en las tarifas de energía eléctrica En efecto, mientras por un lado el consumo de electricidad fue creciendo porque el precio de la energía era barato para los usuarios, las prestadoras del servicio sin embargo entraron en un severo proceso de descapitalización.La estrategia del gobierno nacional anterior a la larga cebó por un lado el consumo (la energía se abarató respecto al precio de otros bienes) pero al costo de lesionar la economía de las prestadoras.Las tarifas actualizadas por debajo de una inflación en alza afectaron la capacidad de las distribuidoras, como la cooperativa local, de realizar inversiones y hacer el mantenimiento de las redes de distribución, muchas de las cuales colapsaban ante los picos de demanda estival.Esta situación se agravó a partir de noviembre de 2013 cuando empezó a regir en todo Entre Ríos un congelamiento tarifario, según reconoce Energía de Entre Ríos SA (Enersa), la distribuidora estatal, en un informe de fines de 2016. Nota relacionada: Media sanción al reclamo para bajar la tarifa eléctrica "En cuanto al costo de distribución, en la provincia de Entre Ríos y desde noviembre de 2013, no se produjo ninguna variación en el cuadro tarifario ya que, por un convenio suscripto por el Estado Nacional y la Provincia, se impuso un congelamiento tarifario que tuvo vigencia hasta diciembre de 2015 inclusive", refiere un escrito oficial de Enersa.La Cooperativa de Gualeguaychú, a través de los balances publicados en estos años, dio cuenta que hizo frente a esta brecha entre ingresos y gastos operativos mediante dos vías: contrayendo deuda y posponiendo los pagos a los proveedores. Aunque también cada tanto recibía subsidios estatales extraordinarios para el mantenimiento del servicio.Este cuadro empezó a revertirse a partir de 2016 cuando las nuevas autoridades nacionales sancionaron la llamada "Ley de Emergencia Eléctrica Nacional", que puso fin al congelamiento tarifario, iniciando una gradual remuneración de toda la cadena de producción y distribución de energía.El último ejercicio de la Cooperativa, cerrado en septiembre de 2017, arrojó un nuevo superávit, esta vez de 11,5 millones de pesos, sobre un presupuesto total de gastos e ingresos de 234,7 millones de pesos. Nota relacionada: Piaggio manifestó su preocupación por el aumento del 800% en la electricidad Sin embargo, dado el atraso acumulado durante años en materia de inversión en las redes de distribución local, durante 2017 la Cooperativa decidió invertir 38,4 millones de pesos, monto que fue financiado mayormente con créditos contraídos en el sistema bancario.La distribuidora local, que sirve a 39.740 abonados y cuenta con 101 empleados, señala así que el año pasado se dedicó a "reconstruir un sistema eléctrico (...) que sufrió un desgaste como consecuencia de las tarifas congeladas impuestas desde las esferas nacionales hasta el 31 de diciembre de 2015".La primera consecuencia práctica de esta estrategia -indica la entidad- "fue la menor cantidad de cortes de servicio en las diferentes áreas de distribución"."La otra consecuencia es que al destinar la totalidad de fondos disponibles al mejoramiento de la calidad del servicio, no hemos podido reducir significativamente los pasivos, tarea que de ser posible realizaremos en el ejercicio en curso (2018)", se lee.Cómo es la financiaciónLa Cooperativa de Gualeguaychú compra en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) a la empresa CAMMESA equis cantidad de kilovatios (energía y potencia) para ser distribuidos entre sus usuarios, lo que representa la demanda de Gualeguaychú.Ahora bien, para brindar este servicio la entidad tiene un costo operativo que cubrir (pago de empleados, expansión y mantenimiento de las redes, costos administrativos), el cual se refleja en la tarifa eléctrica como Valor Agregado de Distribución (VAD) cuya actualización es autorizada por el Estado provincial. Nota relacionada: Electricidad: A 40 años de Salto Grande, sigue el saldo negativo para Entre Ríos Caída la convertibilidad, el VAD se fue retrasando frente al aumento de materiales, combustible, mano de obra y demás, en una economía fuertemente inflacionaria.Esto significó que a pesar de haber vendido en los últimos años más energía en la ciudad, el dinero que le quedó a la Cooperativa fue cada vez menos, hasta no poder cubrir por la tarifa congelada los mayores costos.Éste es el origen del rojo operativo de la entidad en los últimos años, una tendencia que ha empezado a revertirse en 2016, con el cambio de autoridades nacionales, y luego de que el Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) autorizara la actualización del VAD.La tarifa eléctrica en Entre Ríos, como se ve, tiene por lo pronto dos componentes: por un lado el valor del kilovatio (kW) que expresa el costo de generación de energía y que se paga a CAMMESA, y por otro lado el VAD, que refleja el costo de distribución.Pero a estos dos componentes de la tarifa eléctrica hay que sumarle otro muy importante por su incidencia en el bolsillo de los usuarios: el costo impositivo.Estas cargas fiscales son determinadas y recaudadas para los Municipios (contribución municipal y tasa), la Provincia (el Fondo de Desarrollo Eléctrico de Entre Ríos), y la Nación (el IVA).La suba de la tarifa eléctrica en los dos últimos años en Entre Ríos -tema que tiene sensibilizada a la opinión pública provincial- debe ser analizado desde esta triple composición del cuadro tarifario.El precio mayorista ha pegado un salto del 800% ya que el valor del kW pasó de $0,114 en diciembre de 2015 al valor actual de $0,935. Y esto producto del retiro de subsidios estatales nacionales que se venían otorgando a las empresas generadores de energía, para mantener artificialmente baja la tarifa a los usuarios.Enersa, la distribuidora estatal de Entre Ríos, al explicar a sus clientes en 2016 el porqué de los aumentos de la tarifa eléctrica enfatizó que su mayor valor se debía al retiro de subsidios al costo mayorista de la energía por parte del gobierno nacional. Nota relacionada: El Gobierno y los arroceros avanzan en un acuerdo sobre tarifa eléctrica "Desde la salida de la convertibilidad y luego del año 2001 y hasta la fecha, no se han trasladado los costos reales de generación de la energía eléctrica a los usuarios finales. Los mismos eran afrontados, en gran parte, por el Estado Nacional, quien se encargaba de pagar parte de ese costo a las empresas generadoras para evitar aumentarles la tarifa a los usuarios finales", refirió.Y aclaró: "Estos subsidios, que comenzaron siendo pequeños, al llegar al año 2015 representaban casi el 90 por ciento del costo; es decir, el usuario residencial final pagaba en su factura algo más del 10 por ciento del costo real de generación de la electricidad".Pero a partir de 2016 el gobierno nacional dispuso una reducción progresiva de esos subsidios, por lo que hoy el usuario residencial estaría pagando el 80% del costo real de generación, de acuerdo a declaraciones recientes del presidente de Enersa, Jorge González.Alto impacto fiscalA todo esto, el impacto del costo fiscal en la boleta que pagan los usuarios residenciales del servicio eléctrico es altísimo, según reconoció la contadora Silvia Cantisani, gerente de la Cooperativa de Electricidad La Paz (CELP), ante los reclamos de los usuarios.La directiva dijo que las autoridades deben evaluar "una baja de los impuestos y tasas que aparecen en la factura cuyo valor alcanza casi a la mitad del valor final de la factura, es decir la gente paga la mitad que corresponde a la energía y el resto son todos impuestos que se van para otro lado, no quedan en la Cooperativa".Esto significa que los usuarios residenciales del servicio eléctrico, por ejemplo, cada vez que pagan una factura por consumo de energía, la mitad de ese dinero va al Estado y el resto se destina al costo de la producción (CAMMESA) y a la distribución de la energía (Enersa o Cooperativas).Por ejemplo, un usuario residencial de Gualeguaychú que abona $2.480 por mes, de ese total $1.600 van al pago de la energía consumida y $880 para impuestos.Es decir, más del 35% del valor total de la boleta es carga fiscal, discriminado así: un 16% de tasa municipal, un 18% de impuesto provincial, y un 21% de IVA (Estado nacional).
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