TRAS PRESENTAR LA DECLARACIÓN JURADA
Después de las críticas de Bullrich, Adorni reunió a la mesa política en un tenso clima y anunció que irá al Congreso el mes que viene
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El jefe de Gabinete adelantará su Informe de Gestión para julio. Busca dar muestras de sobrevida en su cargo pese a los cuestionamientos internos como los de la senadora nacional, que lo criticó por realizar una “omisión ética”. Hubo foto pero se eligió no difundirla
Manuel Adorni presidió esta tarde y por más de dos horas la reunión de mesa política, el principal encuentro de funcionarios políticos de la administración libertaria, con la finalidad de poder repasar los próximos pasos de la gestión ejecutiva y la agenda parlamentaria. En paralelo, el encuentro convocado por el jefe de Gabinete tenía como otro de sus propósitos que la plana mayor del Gobierno se mostrara junto a él para que se renueven las muestras de respaldo hacia su figura en medio de los cuestionamientos públicos -e internos- por sus causas judiciales.
Aun así, la jornada fue más tensa de lo que se pensaba. En la previa, el encuentro ya había sido empañado por una serie de declaraciones de Patricia Bullrich, en las cuales marcó que Adorni incurrió en una “omisión ética” en su declaración jurada. Ambos dirigentes vienen de meses de tensión, la cual se agudizó en el último mes luego de que la senadora apurara al funcionario a que presentara su situación patrimonial.
Adorni viene de declarar en público que ahorró “en negro” durante 25 años, que ganó más de USD 300.000 en criptomonedas y que omitió cuestiones patrimoniales en sucesivas declaraciones juradas. En una buena porción del Ejecutivo creen que el reportaje que brindó ayer no generó los convecimientos que se estipulaban y que, incluso, horadó aún más su credibilidad. Y es que mientras se desarrollaba la reunión circularon videos de años atrás que relativizan su conocimiento en el ámbito cripto y ponen en duda la narrativa que el jefe de Gabinete tejió junto a su equipo de abogados y contadores.
En este escenario tenso es que se realizó la mesa política. No trascendieron los próximos pasos de lo que será la agenda ejecutiva ni legislativa, pero sí el detalle de que hubo una foto que se sacaron durante el encuentro pero que decidió no hacerse circular. Esto habla del malestar interno que rodeó al encuentro de este jueves.

La foto de la Mesa Política. Manuel Adorni, Karina Milei, Luis Caputo, Diego Santilli, Lule Menem, Martín Menem, Patricia Bullrich, Santiago Caputo e Ignacio Devitt.
Lo que sí decidió hacerse público fue lo que dijo el mismo Adorni en su cuenta de X. “Acabo de comunicarle a la mesa política que durante el mes de julio iré al Senado de la Nación para presentar el Informe de Gestión del Gobierno”, posteó. Se trata de una noticia algo inesperada, porque hace algunas semanas se había dejado trascender que ese acontecimiento iba a ser en agosto, lo que podría indicar que se adelantó de manera adrede. El jefe de Gabinete busca dar gestos de sobrevida en medio de cuestionamientos que se hacen cada vez más importantes en las redes y en el mundo libertario.
La trama política que no se conoce
La convocatoria fue impulsada días atrás por Adorni y tuvo la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el subsecretario de Gestión, Eduardo “Lule” Menem.
A priori, el único ausente con aviso fue el ministro de Economía, Luis Caputo. En su entorno alegan que avisó que tuvo que viajar en las últimas horas producto de “asuntos personales”. La aclaración fue hecha con antelación porque hubo otra ocasión reciente en la cual no pudo estar, la cual generó especulaciones sobre ciertas versiones que se habían generado sobre su malestar con la mesa y la revelación de ciertos contenidos privados que dijo en otras oportunidades.
Otro indicador que habla del clima enrarecido que existe en la mesa chica del Gobierno es lo que contaban imporantes integrantes de la Casa Rosada: que ayer por la tarde se estaba preparando una suerte de operativo clamor para el jefe de Gabinete una vez de que terminara su entrevista. Se iba a tratar de algo similar a lo que se había hecho en marzo, cuando se había dado a conocer un video en el que se lo veía con su familia y el periodista Marcelo Grandio entrando en un avión privado. En ese momento, el apoyo había sido unánime.
Pero anoche, una vez finalizado el reportaje de Adorni con el periodista José del Río, pasó algo: nadie salió a bancarlo públicamente. Tan solo se dio un retuit del presidente Javier Milei a un posteo del cineasta libertario Santiago Oría en el que se esgrimía que el funcionario ya había dado una explicación, que las notas periodísticas de los últimos meses habían sido una mentira y que ahora comenzaba una nueva época en la que Adorni podía gestionar al igual que antes.
¿Por qué nadie salió a festejar la inocencia de Adorni? Porque los resultados de la entrevista no convencieron a muchos al interior del Gobierno. “Para adentro fue un golpazo”, afirmó una fuente de la comunicación libertaria, que consideraba que de cara a la sociedad no iba a haber un efecto significativo en la percepción sobre el funcionario. Sin embargo, esperaba que, al menos, sirviera para brindarle una historia relativamente coherente a la Justicia. Se trata de una sensación parecida a cuando el jefe de Gabinete había dado su Informe de Gestión. Era una fecha tan esperada que su concreción hacía ver a varios libertarios que existía la posibilidad de pasar de página. En ese entonces no pasó porque luego se conocieron las declaraciones de Matías Tabar, el contratista que comprometió a Adorni.
No se esperaba que haya un episodio parecido al de Tabar. Pero a diferencia de ese momento, la política puestas adentro está fuertemente astillada. En ese sentido, las declaraciones de Bullrich meten el dedo en la llaga sobre temas que preocupan al Gabinete: la marcha de la política interna. “Acá el problema del Gobierno no es lo económico. Incluso, nosotros venimos mucho mejor ahora que antes de que sucediera lo de Manuel. El problema es político”, afirman.
Karina Milei y Manuel Adorni. REUTERS/ Tomas Cuesta
Otra fuente al tanto de lo que sucede puertas adentro opinó: “¿A quién se le ocurre convocar a la mesa política un día después de que declare por su patrimonio? Hoy las tapas de los diarios están signadas por este tema“.
La reunión de este jueves no estaba enfocada en solucionar la crisis alrededor de Adorni, sino en dar gestos para pasar de página. La cúpula política preveía revisar la agenda parlamentaria y los principales desafíos de gestión del segundo semestre, en un intento por devolver centralidad a los temas económicos y de administración después de varios días marcados por la controversia patrimonial.
Según pudo saber Infobae, en los últimos días se formuló un pedido por parte de la cúpula del Ejecutivo para que los ministerios comiencen a comunicar hitos de gestión. “Al menos, para que haya cosas para hablar en los medios. No importa lo que sea. Algo”, ratificaba una fuente ministerial.
Se trata de un gesto que da cuenta de la parálisis de gestión que existió en los últimos meses a raíz de dos asuntos fundamentales: la interna política entre diversas huestes del oficialismo y la crisis política que rodeaba al jefe de Gabinete.
El cuestionamiento de Bullrich, que se conoció minutos antes de iniciarse una nueva reunión de la mesa política en Casa Rosada, surge a raíz de las dudas sobre el incremento patrimonial de Adorni, tema por el cual la senadora ya le había solicitado la presentación inmediata de su declaración jurada. La funcionaria consideró que el caso no solo representa un error, sino una “omisión ética” y remató: “Nuestro Gobierno tiene la moral como política de Estado. Ahora, será la Justicia la que tendrá que determinar”, según las declaraciones a las que accedió Infobae.
Ante los cuestionamientos por la ausencia de esos activos en declaraciones anteriores, Adorni sostuvo que el dinero provenía de ahorros personales que nunca habían sido declarados formalmente. “Ahorramos en negro como todos los argentinos”, afirmó al defenderse de las críticas. La frase generó un fuerte impacto político porque implicó admitir que esos fondos permanecieron fuera de los registros oficiales durante años.
Fuente: Infobae
