Detuvieron a un boliviano acusado de explotación que tenía un pedido de captura
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Está acusado de reducción a la servidumbre en un campo del Acceso Norte de Paraná. También es de Bolivia y fue detenido en la frontera hace unos días. Ayer fue indagado y aseguró ser una víctima más y vinculó al dueño del campo. Pasaron siete años y medio de aquel día en que se descubrió que en un campo del Acceso Norte de Paraná se explotaba en condiciones lamentables a ocho personas oriundas de Bolivia. El expediente, que recayó en la Justicia Federal de Paraná, tiene algunas de sus hojas amarillentas, pero hace unos días se desempolvó: un boliviano acusado de engañar a sus coterráneos para que trabajen en la producción de hortalizas, fue detenido hace unos días en la frontera norte del país, lo trasladaron a la capital entrerriana para ser indagado. El hombre volvió a sostener que era uno más de los explotados por parte del dueño del establecimiento rural ubicado en El Brete, un hombre que estuvo imputado en la causa pero que luego fue sobreseído.En la indagatoria de ayer, el Juez le tomó declaración hasta las 15 y tomó la decisión de excarcelarlo con algunas restricciones. El hombre fijó domicilio en Paraná y deberá presentarse en el juzgado cada 15 días. La historiaPío Soruco Segovia quedó imputado en la causa iniciada en junio de 2007. En 2010 le dictaron el pedido de captura, pero recién ahora lo detuvieron en el paso fronterizo de Aguas Blancas, en la provincia de Salta, que une Argentina con Bolivia. El hombre hacía años que cruzaba la frontera muy seguido, pero esta vez el funcionario que revisó su nombre en el registro advirtió que tenía un pedido de arresto vigente. Así fue que detuvieron a Segovia y el miércoles a la madrugada lo trasladaron desde la localidad salteña de Orán hasta Paraná. Ayer volvió a sostener que era uno mas de los bolivianos explotados, que la ganancia se la llevaba el dueño del campo y que él no era el arrendatario.La investigación se inició hace siete años y medio cuando una niña de 12 años fue rescatada mientras corría por la ruta en el Acceso Norte. Según supo la Justicia que intervino en su protección, escapaba de un campo de la zona donde la obligaban a trabajar la tierra de las huertas, cocinar y lavar, y también indicó que sufría acoso sexual del encargado.La Policía y la entonces Dirección Provincial de Trabajo allanaron el establecimiento. Se encontraron con ocho personas de nacionalidad boliviana, entre ellos dos menores de edad, quienes no tenían documentación que acreditara su identidad ni menos el ingreso legal al país. Las condiciones de vida, alojamiento y sanitarias en las cuales se hallaban eran, a simple vista, serviles y humillantes. Además, se informó que les pagaban 250 pesos mensuales por el trabajo rural. Fuente: UnoEl dueño del campo se desligó de la situación al argumentar que lo arrendaba a un hombre boliviano, quien se encargaba de trabajarlo y contratar a los empleados. De este modo, con el transcurso de los años quedó imputado Segovia, pero no lo hallaban.El hombre habría sido quien buscaba y traía a Paraná a las personas de su país para trabajar en el campo. Pero según su versión, no era quien arrendaba el lugar, sino que cumplía con estas tareas para el beneficio del propietario. Pero este le hizo firmar un contrato de locación para quedar desvinculado de la situación irregular..
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