Dictarían la emergencia sanitaria por la gripe A para desalentar reuniones masivas
El Gobierno nacional impulsará la libre disponibilidad de fondos y de recursos humanos como parte central de la declaración de la emergencia sanitaria por la gripe A. La última similar se adoptó fue en la década del 90, durante la epidemia de cólera.En un contexto cada vez más complicado por la diseminación del virus y el número de fallecidos, el comité de crisis, que se reuniría este lunes, comenzaría a evaluar, además, otras medidas, como el eventual adelantamiento de las vacaciones de invierno, limitar viajes, aplicar cordones sanitarios y el cierre de acontecimientos que impliquen aglomeraciones masivas de personas para frenar la cantidad de contagios.Estas medidas "se pondrán sobre la mesa", según señalaron fuentes sanitarias, aunque no se adoptarán inmediatamente. La declaración de emergencia no encierra como condición sine qua non la limitación de las actividades, pero sí implica desalentarlas en principio desde una posición "proactiva", indicaron las fuentes oficiales.El núcleo de la medida, después de la jornada electoral, consistirá principalmente en la disponibilidad de recursos para comprar equipamiento para los centros de salud, elementos sanitarios y, sobre todo, contratar personal médico para cumplir tareas sin tener que pasar por las instancias administrativas y burocráticas comunes.La última vez que la Argentina dictó una emergencia sanitaria fue en la década del 90, durante la epidemia de cólera. En esa oportunidad no hubo restricciones en las actividades sociales.A diferencia del cólera, la pandemia de gripe A hizo colapsar todo el sistema de atención primaria en la ciudad y buena parte de la provincia de Buenos Aires. Los planteles de médicos no dan abasto, como tampoco las cantidades de camas para internaciones, de respiradores artificiales y de antibióticos y antivirales.El número de muertos sería ya de un centenar, aunque muchos todavía no fueron registrados por las autoridades sanitarias. Hasta el viernes pasado, el Ministerio de Salud había informado sobre 26. Lo mismo sucedería con la cantidad de enfermos, que sería mucho mayor que los 1587 notificados."La emergencia te da armas para tomar decisiones, no se propone cerrar nada, sino planificar y que cada distrito pueda tomar medidas", dijo el ministro de Salud porteño, Jorge Lemus, a La Nación."Emergencia sanitaria no es cerrar nada; ésa es otra decisión que siempre tenés que evaluar, pero en este momento, de acuerdo con los datos que tengo, no sería necesario", dijo el director de Epidemiología de la provincia de Buenos Aires, Mario Masana Wilson. Y agregó: "Hay que estar seguro de que el cierre de lugares o la limitación de actividades sea una solución y no algo más sin resultados; ¿para qué voy a andar cerrando lugares si estoy dudando de los resultados?".Según el plan general de contingencia elaborado en 2005 por el Ministerio de Salud ante una eventual pandemia de gripe aviar, la "estrategia comunitaria" recomendada por al Organización Mundial de la Salud se basa en el concepto de "escudamiento". Las autoridades sanitarias utilizan este documento como guía frente al virus A (H1N1), dado que encierra similitudes con la influenza aviar. Por ahora, es el manual que están siguiendo, pues no existe una hoja de ruta para el nuevo virus. Y cada país utilizó políticas diferentes para mitigar la epidemia.EscudamientoEl "escudamiento", que apunta a "cortar el ciclo de la enfermedad", es un término que reemplaza y marca diferencias con la histórica "cuarentena". "La experiencia global de imponer una cuarentena a través de medidas legales estrictas ha demostrado ser poco efectiva", sostiene este manual. Una parte esencial del escudamiento que abordaría el Ministerio de Salud es "estimular el autoaislamiento voluntario para incrementar la distancia social a través de campañas de información sobre la situación", sostiene el manual. La ministra de Salud, Graciela Ocaña -que ya tiene decidido dejar el cargo esta semana, probablemente este lunes, como se informa por separado-, había recomendado medidas más duras durante las reuniones anteriores del Comité de Emergencia encabezado por el jefe de Gabinete, Sergio Massa. Ninguna de esas sugerencias tuvo eco ante el escenario electoral."Lo que uno busca cuando toma una medida es un impacto y un resultado, porque si solamente se adopta para provocar trastornos, no sirve", insistió Masana Wilson. El infectólogo recordó que en 2007 hubo 6539 muertes en la provincia de Buenos Aires por influenza común y neumonía.Y respecto del comportamiento de la gripe A, observó: "Estamos viendo que fallecen personas más jóvenes, y eso es inusual".El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Claudio Zin, opinó que no tiene razón de ser el cierre de colegios y lugares de concentración masiva, como estadios de fútbol y shoppings, para evitar la propagación de la enfermedad."El decreto (de emergencia) permite, como funcionario, actuar de un modo mucho más rápido. Es más fácil trabajar bajo la referencia de una emergencia porque permite tomar decisiones rápidas", insistió el ministro de la provincia más afectada. Zin es uno de los nombres que circulan como posible reemplazante de Ocaña. Fuente: La Nación.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

