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Dictaron la preventiva al ex prefecto que roció con alcohol e incendió a su pareja

Roberto Sebastián Cantero, el ex prefecto que el martes protagonizó un brutal ataque hacia una joven de 28 años, se presentó a declaración de imputado y se abstuvo. La fiscal Carolina Costa le imputó la tentativa de homicidio agravada y el viernes le dictaron la prisión preventiva por 40 días.

Cantero ya cuenta con una historia de violencia previa que le valió una condena de 8 meses de prisión condicional, dictada en febrero de este año. Se lo juzgó por “Lesiones leves doblemente agravadas por ser cometidas contra la persona con la cual se mantiene una relación de pareja y por mediar violencia de género en concurso ideal con el delito de amenazas simples”. La víctima fue la mujer que fue su esposa durante 18 años, que lo sorprendió en compañía de otra mujer y al recriminarle los hechos, este ex prefecto (dado de baja tras la condena) la golpeó.

Tras esa condena y separación de la madre de su hijo, inició una nueva relación con esa mujer que lo acompañaba, de 28 años. Y fue justamente esta víctima quien lo denunció el martes pasado cuando la roció con alcohol en sus piernas y le prendió fuego arrojándole un papel encendido.

Los sargentos Ricardo Braun y Mauro Achinelli, dos policías que se encontraban fuera de servicio y que casualmente pasaban caminando por el domicilio de Cantero en calle Los Manantiales y Gervasio Méndez, escucharon los gritos desesperados de la mujer y decidieron irrumpir en la vivienda. Ambos forcejearon con Cantero y lograron reducirlo, además de rescatar a la mujer que logró apagar el fuego metiéndose rápidamente bajo la ducha.

Cantero se encuentra detenido desde el martes al mediodía y el jueves por la mañana fue llamado a declarar ante la fiscal Carolina Costa. La funcionaria judicial lo imputó por tentativa de homicidio agravado por el vínculo que tenía con la víctima y por mediar violencia de género. Al día siguiente se realizó la audiencia ante el juez de Garantías, Ignacio Telenta, en donde la Fiscal requirió la prisión preventiva por 60 días, porque consideró que si recuperaba la libertad existía la posibilidad de que intente interferir en la investigación amedrentando a la víctima. Finalmente, el magistrado optó por conceder 40 días.

El detenido afrontará en un juicio una pena que – en el caso de ser condenado - indefectiblemente será de prisión efectiva por sus antecedentes. Esto se podría realizar el próximo año y será materia del Juez de Garantías decidir en la condición en que llegue al juicio. Por el momento se dictó una preventiva, pero una vez cumplidos los 40 días se tendrá la posibilidad de prorrogarle la medida u considerar una menos gravosa, como ser el arresto domiciliario y la aplicación de una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos. Todo ello dependerá del grado de avance de la Investigación Penal Preparatoria y la posibilidad real de entorpecer la función de la Fiscalía.

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