EL 1 DE JUVENTUD SE LUCIÓ EN LA COPA GUALEGUAYCHÚ
Diego Paiz, la figura del campeón: “Mi meta es llegar lo más arriba posible en el fútbol”
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El arquero de tan solo 20 años fue el gran protagonista de la final de la copa ante Deportivo. Atajó dos penales y convirtió el del título. Integra el plantel del Federal A y dijo que su propósito es llegar lo más alto posible en el deporte.
Integrante de una familia que ama y vive con mucha intensidad el deporte Diego habló de una jornada que quedará grabada a fuego como lo fue la final de la Copa Gualeguaychú en la que se llevó todos los elogios.
Contó que en la tanda de penales “todo fue intuición, dado que no acostumbro a estudiar a los rivales, aunque a muchos los conozco por haberlos enfrentado”, y destacó que en el caso de David Tellechea “sabía que en la serie de penales ante Juventud de Urdinarrain Rodrigo Gauna le atajó un penal que tiró a la derecha del arquero, por lo que pensé que lo iba a cruzar algo que finalmente sucedió”.
El “Chito” Paiz como se lo conoce atajó el cuarto penal, cuando parecía que la Copa viajaba a Urdinarrain. En la serie de uno fueron sucediéndose los ejecutores, hasta que llegó el turno de Bruno García, jugador que al igual que el elástico arquero se iniciara en Unión del Suburbio. El defensa cruzó el derechazo que abajo contra el poste desvió Paiz.
“Ya había decidido que si atajaba un penal en la serie de uno, pateaba el que seguía. Mis compañeros me incentivaron a que lo hicieran. Le pegué fuerte y por suerte entró, aunque si bien en los penales me tengo mucha fe para atajarlos, pateando soy un poco burro”, bromeó.
Consultado por los torneos barriales que ha participado en el Barrio Zabalet, dijo que “ataje muchos penales, como también erré varios”.
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El arquero tiene 1.75 de estatura, algo que los entrenadores modernos consideran como una estatura baja. Al respecto indicó que “no estoy muy de acuerdo con esa opinión. He jugado muchos partidos en primera, inclusive torneos de AFA y no he tenido problemas con el juego aéreo. Es cuestión de decisión, salir y cortar, como así también achicar en el momento justo y por sobre todas las cosas no tener miedo”, aseguó.
Durante la copa Gualeguaychú, el 1 arrojó mucha confianza y seguridad a la hora de salir, elasticidad como en un cabezazo que le contuvo a Damián Núñez a dos metros sin dar rebotes, además de manejar bien el área y jugar correctamente con los pies.
El arquero, categoría 2001, se inició en las infantiles de Unión del Suburbio. “Empecé como jugador de campo, pero enseguida me di cuenta que era un poco duro y me fui debajo de los tres palos. Tuve como entrenadores a Iván Pereyra, Rodrigo Reichel y Nerea Maistegui”, contó.
Posteriormente, en el año 2015, pasó a Juventud Unida. “Salimos campeones con la 2001 y luego pasamos a jugar los torneos de AFA, en inferiores, en Octava, Séptima y en Sexta”, relató, y calificó a esos torneos “como una prueba muy exigente ya que enfrentamos a rivales y jugadores de primer nivel”.
Después volvió a Unión a jugar el local y el provincial en el 2019. El 2020, por la pandemia, fue un año neutro y de retorno en Juventud fue alternando en el arco de primera con Maneyro, hasta consolidarse como titular en el local.
El premio mayor lo obtuvo en la Copa Ciudad de Gualeguaychú en donde Juventud, gracias a sus manos y su botín derecho, se tomó revancha de la final perdida ante Deportivo en el 2018.
La Familia futbolera
Su padre, José Luis, jugó como volante en la primera de Unión del Suburbio; mientras que su hermana Magalí integró el plantel femenino de Unión del Suburbio que se consagró campeón de la Copa Ciudad, torneo en donde atajó en semifinales, además de jugar al básquet en la primera de Juventud Unida
