“Dios esta en todas partes pero atiende en Buenos Aires”
Por Guillermo Ricardo Pellegrini* Opinión III parteCuando hablamos "...acerca de la integración económica regional, como base de un autentico federalismo...." planteábamos entonces que la Republica Argentina ha estructurado históricamente sus canales comerciales en función de las oportunidades que en cada caso y aun ocasionalmente se planteaban -dentro de los flujos comerciales internacionales imperantes en un determinado momento- en la zona de influencia de los puertos de destino de aquellas corrientes comerciales.Este fenómeno generó el desarrollo de una infraestructura comercial especializada y una estructura empresarial y operativa orientada a unos determinados productos y a unos determinados mercados. Hoy la soja.Como consecuencia se ha articulado un tipo de producción que responde al modelo de desarrollo inducido por las demandas externas. Es decir, que se trata de una acción de penetración en la estructura comercial del mercado consumidor hacia las zonas de producción, actuando dentro de lo que podría definirse como un modelo medio-colonial dentro del esquema comercial del país.Todo el proceso histórico del desarrollo regional argentino, respondió a ese modelo de "afuera" hacia "adentro", donde la actividad comercial y la toma de decisiones se hallan en los centros consumidores y en los puertos exportadores y no en la zona productiva.Ese modelo, cuyas demandas tienen origen tanto en el mercado interno como en el externo, permite un grado de desarrollo relativo, que alcanza en lo que se refiere a la región, al valor del Producto Bruto de las tareas netamente de producción, colocando a dicho sector productivo en una franca situación de dependencia.Así, tenemos diques que no pueden usarse porque se programaron para áreas de riego y para proyectos orientados a obtener productos que luego no pueden venderse pues han sido destinados al mercado interno, cuando debieron haberse aprovechado para el mercado externo.Pero un mercado externo al que es difícil acceder, porque la única salida que tiene el país es el puerto de Buenos Aires o Rosario; y resulta complejo sacar la producción por Buenos Aires y Rosario únicamente ya que resulta caro, o los países están muy lejos o los precios que se logran, así como los fletes internos no lo soportan; porque además, de lo que queda del ferrocarril y otros transportes, no están equipados adecuadamente para lograr fletes baratos y así podría continuarse hasta el infinito.La ruptura de esta suerte de círculo vicioso requiere el accionar de Políticas que en lo comercial, las entendemos como el desarrollo de fuerzas que de "adentro" hacia "afuera", actúen como anticíclicas en base a políticas y estrategias de colocación de productos desde las zonas productivas hacia los mercados externos.Naturalmente, el desafío de recurrir a los mercados internacionales, implica hacerlo en situación de competencia por lo que se requiere la incorporación de las más modernas tecnologías y recurso humano profesional. Hoy es necesario realizar un nuevo esfuerzo con tenacidad similar a las manifestadas por las generaciones anteriores, como la generación del 80, que supieron incorporar las tecnologías y la sinergia de la época para lograr la calidad que exigían los mercados consumidores de entonces. Por lo tanto debemos recordar el viejo concepto."La acción del estado tiene una importancia crucial en el desarrollo de un país integrado. De lo acertado o no de tal gestión de inteligencia estratégica, depende el éxito de los objetivos de toda la comunidad y en ultima instancia el logro de la maximización del bienestar general". * Licenciado en Ciencia Política
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