Discurso político y ocultamiento malicioso
Vemos por estos días que desde los medios concentrados se generan noticias que, en algún caso ocultan datos o en otro lisa y llanamente los distorsionan.Por Pedro Guillermo Guastavino* Opinión
Si tenemos en cuenta el efecto repetitivo de esos mensajes en otros medios, concluiremos en que el discurso único plagado de inexactitudes es la herramienta que emplean ciertos dirigentes para referirse públicamente a temas sensibles que afectan a la sociedad. Anotemos también la representación que tienen esos dirigentes, con lo cual el rigor de los datos se convierte en un elemento esencial del análisis.Veamos algunos ejemplos de esto que describo como un reduccionismo malicioso. Decir que este gobierno no hizo nada, que todo está mal, es una de las "afirmaciones" más clásicas y reproducidas hasta el infinito. "La brecha social es cada vez más aguda", sostuvo hace algunos días Emilio (Martínez Garbino).Resulta llamativa semejante aseveración, en la cual caen permanentemente la mayoría de los dirigentes del arco opositor, exhibiendo una ausencia importante de grandeza, porque quizás en la letra de molde de los conglomerados mediáticos no aparecen esos datos del país real; pero sí están disponibles en todos los sitios de los organismos específicos responsables de ejecutar las políticas del Gobierno y también en los de consultoras especializadas en temas sociales y económicos.Así podemos ver que por primera vez existe en la Argentina un Piso de Seguridad Social, que se traduce en que el 91 por ciento de los chicos argentinos reciben cobertura del Estado Nacional. Cinco millones de chicos se encuentran cubiertos por asignaciones familiares porque sus padres tienen empleo formal, 600 mil hijos de jubilados y pensionados reciben asignaciones, 800 mil están cubiertos por pensiones no contributivas y los padres de un millón de niños son trabajadores autónomos.Qué decir de la Asignación Familiar por Hijo. Tres millones y medio de chicos y adolescentes beneficiados con una inversión de 10 mil millones de pesos anuales que se incorporan a los sectores más vulnerables. El impacto social y económico está a la vista: la indigencia tuvo una baja significativa del 62 por ciento y la matrícula escolar aumentó el 25 por ciento.La Política Social es mucho más que el producto de un voluntarismo político o de grandes planteos técnicos, es el resultado de un proyecto de inclusión social que hace eje en la persona.En esa línea se han puesto en marcha los Proyectos Productivos financiados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES (creado en 2007) habiendo destinado hasta ahora unos 10 mil millones de pesos, apostando a la producción, al trabajo y al desarrollo económico del país.Esta política nos permitió afrontar los efectos de una crisis mundial inédita y es así que si reparamos en las noticias de estos días, mientras en la Argentina de discuten aumentos de salarios en paritarias libres, en Europa reducen plantas de personal y rebajan salarios.Otro dato que surge de un trabajo del Observatorio de la Deuda Social de la UCA (Universidad Católica Argentina) afirma que entre 2004 y 2009 se redujo en un 15 por ciento el número de hogares con hacinamiento.Además un informe macroeconómico elaborado por consultoras sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares (no cuestionado por su rigor científico) revela que la brecha de ingresos muestra claras mejorías en la distribución desde 2003. En el conjunto de países elegidos para realizar la muestra, Argentina se ubica entre los que muestran menor desigualdad en la distribución del ingreso muy por encima de Chile y Brasil, por ejemplo.Estos indicadores pertenecen al país real que estamos construyendo entre todos, todos los días. Falta mucho por hacer y en ese camino estamos aunque nos pongan palos en la rueda y algunos dirigentes se nieguen, quizás por mezquindad a reconocer que el país cambió. El llamado humor social que se refleja en los medios concentrados y que amplifican algunos dirigentes, no es el que se observa en la calle.* Senador nacional
Si tenemos en cuenta el efecto repetitivo de esos mensajes en otros medios, concluiremos en que el discurso único plagado de inexactitudes es la herramienta que emplean ciertos dirigentes para referirse públicamente a temas sensibles que afectan a la sociedad. Anotemos también la representación que tienen esos dirigentes, con lo cual el rigor de los datos se convierte en un elemento esencial del análisis.Veamos algunos ejemplos de esto que describo como un reduccionismo malicioso. Decir que este gobierno no hizo nada, que todo está mal, es una de las "afirmaciones" más clásicas y reproducidas hasta el infinito. "La brecha social es cada vez más aguda", sostuvo hace algunos días Emilio (Martínez Garbino).Resulta llamativa semejante aseveración, en la cual caen permanentemente la mayoría de los dirigentes del arco opositor, exhibiendo una ausencia importante de grandeza, porque quizás en la letra de molde de los conglomerados mediáticos no aparecen esos datos del país real; pero sí están disponibles en todos los sitios de los organismos específicos responsables de ejecutar las políticas del Gobierno y también en los de consultoras especializadas en temas sociales y económicos.Así podemos ver que por primera vez existe en la Argentina un Piso de Seguridad Social, que se traduce en que el 91 por ciento de los chicos argentinos reciben cobertura del Estado Nacional. Cinco millones de chicos se encuentran cubiertos por asignaciones familiares porque sus padres tienen empleo formal, 600 mil hijos de jubilados y pensionados reciben asignaciones, 800 mil están cubiertos por pensiones no contributivas y los padres de un millón de niños son trabajadores autónomos.Qué decir de la Asignación Familiar por Hijo. Tres millones y medio de chicos y adolescentes beneficiados con una inversión de 10 mil millones de pesos anuales que se incorporan a los sectores más vulnerables. El impacto social y económico está a la vista: la indigencia tuvo una baja significativa del 62 por ciento y la matrícula escolar aumentó el 25 por ciento.La Política Social es mucho más que el producto de un voluntarismo político o de grandes planteos técnicos, es el resultado de un proyecto de inclusión social que hace eje en la persona.En esa línea se han puesto en marcha los Proyectos Productivos financiados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES (creado en 2007) habiendo destinado hasta ahora unos 10 mil millones de pesos, apostando a la producción, al trabajo y al desarrollo económico del país.Esta política nos permitió afrontar los efectos de una crisis mundial inédita y es así que si reparamos en las noticias de estos días, mientras en la Argentina de discuten aumentos de salarios en paritarias libres, en Europa reducen plantas de personal y rebajan salarios.Otro dato que surge de un trabajo del Observatorio de la Deuda Social de la UCA (Universidad Católica Argentina) afirma que entre 2004 y 2009 se redujo en un 15 por ciento el número de hogares con hacinamiento.Además un informe macroeconómico elaborado por consultoras sobre datos de la Encuesta Permanente de Hogares (no cuestionado por su rigor científico) revela que la brecha de ingresos muestra claras mejorías en la distribución desde 2003. En el conjunto de países elegidos para realizar la muestra, Argentina se ubica entre los que muestran menor desigualdad en la distribución del ingreso muy por encima de Chile y Brasil, por ejemplo.Estos indicadores pertenecen al país real que estamos construyendo entre todos, todos los días. Falta mucho por hacer y en ese camino estamos aunque nos pongan palos en la rueda y algunos dirigentes se nieguen, quizás por mezquindad a reconocer que el país cambió. El llamado humor social que se refleja en los medios concentrados y que amplifican algunos dirigentes, no es el que se observa en la calle.* Senador nacional
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