Dos hombres en moto arrojaron una bomba sobre una camioneta
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Héctor Morales, un hombre de 53 años, sufrió un atentado el miércoles por la noche mientras trabajaba en la Cooperativa Textil Gualeguaychú, ubicada en la parada 5 de Urquiza al oeste.Alrededor de las 21.30, un compañero de trabajo que salió de su puesto, y un vecino de la Cooperativa que observó lo que estaba ocurriendo a través de sus cámaras de seguridad, le dieron aviso a Morales de que su camioneta Chevrolet C 10 Custom se estaba incendiando sobre el costado derecho.En cuestión de segundos, Morales salió al estacionamiento y observó que había una botella plástica con combustible que se incendiaba, con un hilo de fuego que llegaba hasta su camioneta, la cual también se estaba incendiando. La primera reacción del hombre fue pegarle una patada y la botella terminó en el medio de calle Urquiza.Luego, tomó un extinguidor y apagó las llamas de su vehículo, que a esa altura ya habían derretido los plásticos inferiores, marcado notablemente la chapa sobre la parte derecha y tomando los cables.Afortunadamente llegó a tiempo y el siniestro no avanzó, pero otra hubiera sido la historia si nadie lograba alertar a Morales y la bomba hubiera pegado en el lado opuesto, donde se encontraba todo el dispositivo de GNC.Los autores del hecho lograron escapar por calles alternativas a Urquiza, sin ser identificados. Morales tiene sospechas de dónde pudo venir un atentado de estas características y que para ello se hayan contratado sicarios, pero no tiene pruebas para acusar directamente al autor.Una vieja rencilla familiar, que se inició dos años atrás, pudo haber sido lo que originó este atentado. Morales aseguró, que de comprobar sus sospechas, "el autor no escapará".
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