Dos personas recibieron una feroz golpiza
En la madrugada de este jueves, dos hombres que no tienen parentesco entre si fueron brutalmente agredidos por una patota de jóvenes. Ambos fueron trasladados al Hospital Centenario con lesiones de consideración.
El primer caso fue en un hombre de 59 años que vive desde hace tiempo en el balneario de la costanera sur de la ciudad de Gualeguaychú, cerca del club Pescadores. Darío Ábalos Torres, de 27 años, es una persona que asiste desde hace cinco meses a este hombre, lo ayuda con la higiene y todos los días le lleva el almuerzo y la cena, “porque cree en su recuperación”.
“Quique”, como se lo conoce, quedó sin trabajo, contrajo una profunda depresión y cayó en el alcoholismo. Ábalos Torres le llevó comida el miércoles por la noche y cuando fue a verlo este jueves al mediodía encontró que había recibido una fuerte golpiza.
Ábalos Torres, que se desempeña en una fuerza de seguridad de la ciudad, reprodujo las palabras de “Quique” y contó que el hombre fue agredido sin motivo por tres jóvenes de entre 24 y 32 años.
Según Ábalos Torres, ni bien se percató de la condición de su protegido lo llevó hasta el Hospital Centenario y en el lugar le manifestaron que “para hacer las cosas como corresponde primero se debía radicar una denuncia por las heridas que tenía”. Una vez hecho el parte policial en la comisaría segunda, fue trasladado hasta el nosocomio donde se le practicó un encefalograma.
Al hombre se le dio el alta y le recetaron medicamentos para la desinflamación de su rostro. Luego de ello volvió a su lugar, el balneario sur. Ábalos Torres conoció a “Quique” cinco meses atrás por intermedio de su perra Labrador, que lo encontró tirado sobre la playa.
A la misma hora y mismo lugar
Un caso de similares características sucedió a metros de donde fue agredido “Quique”. Según fuentes policiales, un hombre de 30 años fue golpeado por una banda de jóvenes, que se presume sería la misma que agredió al anterior. Esta persona se encontraba durmiendo en los baños del balneario sur cuando fue atacado a golpes, pero a causa de la oscuridad no pudo visualizar a sus agresores.
Este joven, una vez que cesó la golpiza, se trasladó hasta las instalaciones del club Pescadores y avisó de lo acontecido al sereno del lugar. Una vez que se dio aviso a efectivos policiales, fue trasladado al Hospital Centenario donde quedó internado en Sala 4, con lesiones graves y una fractura en su muñeca derecha.
Este contenido no está abierto a comentarios

