
Yaca y Víctor están saliendo adelante
Todos son especiales, todos necesitan el calor de una familia, pero esta historia merece ser conocida. Son hermanitos luchadores que pasaron hambre, enfermedades y mal trato. Ahora están sanos y listos para ser adoptados. Tres cachorritos fueron encontrados el Viernes Santo en el club El Yacaré. Natacha y su familia, nos relataron que "casi nadie lo notaba, pero apenas se movía un pequeño perrito, enfermo, con sus ojos lagañosos y su cuerpo muy rosa y sin pelos. Se le notaban demasiado los huesos.Nos acercamos y apenas movió la colita. Nos dijeron que había cinco. Los rastreamos y eran cuatro. Uno ya estaba muerto, otro, con la cabeza íntegramente agusanada, agonizaba y el más vivaz de los tres, al costado de ellos, como saludando mientras le "chupaba la oreja literalmente podrida" a su hermano".

Así fueron encontrados
Natacha relata que tomaron "con mi hermana un tacho de agua, le pusimos hojas y cargamos a los tres cachorros vivos. En nuestra casa tenemos 11 animales y es muy difícil sumar más. Como recurso alternativo fuimos a la protectora, donde Estefy Boggiano nos dio una mano y los alojó por una noche. Mientras, nos movilizamos para conseguir un tránsito. Lo conseguimos mediante Facebook y pudimos sacarlos de Patitas. Fueron a parar a una casa muy humilde en calle Tropas al oeste. Afortunadamente me ayudó una "bichera" de las conocidas, Vanesa Aguirre. Con ella nos turnamos para ir día por medio a medicarlos y bañarlos. Pero el cuidado no fue el mejor, no alcanzó".Lamentablemente uno de los cachorros murió y los otros dos enfermaron de parvovirus.Las chicas lograron conseguir un nuevo hogar de tránsito. Los cachorros (dos machitos) fueron atendidos por dos veterinarias (Araceli de Zooberania) y (Myriam Vinocur). Pasaron unos días a suero y todas las vitaminas y antibióticos posibles. ¡Se salvaron! ¡Viven!Luego de tanto sufrimiento, Yaca y Víctor lograron sobreponerse de a poco. Ahora, ya casi tienen todos los pelitos, los agujeros de los gusanos están casi cerrados y tienen esa felicidad maravillosa de los cachorros, que impregna de alegría cualquier casa.¡Necesitan encontrar hogar feliz! Están esperando que alguien se enamore de ellos y quien sabe, capaz hasta quieran adoptarlos juntos.Natacha opinó que "si empezaran a hacer valer la ley Sarmiento, estas herejías deberían penarse severamente. La única manera de que empiecen a cuidarse, si no, por mas campañas de castración, nunca vamos a alcanzar a frenar la mente humana que en muchos casos, suele ser fría y sin escrúpulos".Ellos ya están como para marchar a su hogar definitivo, solamente hace falta encontrarlo. No compres una vida, mejor adoptá, no te vas a arrepentir.