Educación Sexual Integral: “La Ley es obligatoria y es un derecho de los niños”
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Está en vigencia desde 2006 y debe ser aplicada en todo el país. A pesar de la resistencia de algunos padres y de un grupo minoritario de docentes, la Ley debe ser respetada en todos los niveles educativos, teniendo en cuenta la edad del educando. ElDía conversó con una docente trans que hizo foco en el respeto a la diversidad.
Mónica Farabello
La Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI) fue promulgada en octubre de 2006, y como toda ley nacional debe respetarse y aplicarse.
En su primer artículo sostiene que "todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos".
En este primer artículo queda claro que la sexualidad no puede ser resumida a lo genital, sino que abarca un universo mucho más amplio ligado a lo social y lo psicológico.
Respecto a los objetivos del Programa Nacional de Educación Sexual Integral se enumeran: Incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas educativas orientadas a la formación armónica, equilibrada y permanente de las personas; asegurar la transmisión de conocimientos pertinentes, precisos, confiables y actualizados sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral; promover actitudes responsables ante la sexualidad; prevenir los problemas relacionados con la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular; procurar igualdad de trato y oportunidades para varones y mujeres".
Con estos ejes como objetivo final de la Ley es que trabajan los educadores para hablar de intimidad, respeto al propio cuerpo y al del otro, de enfermedades de transmisión sexual, de entender que cuando las mujeres dicen 'no', es no y que nadie puede violentar nuestro cuerpo ni el de nadie.
La sexualidad es tan amplia y compleja que atraviesa distintos aspectos de nuestra vida y se va desarrollando a través de los años de diferentes maneras. El cuidado, el respeto y la prevención son los pilares fundamentales a tener en cuenta.
"No se puede resumir todo al aparato reproductor"
Manu González es una conocida docente trans de Gualeguaychú. Ella es maestra de grado y asegura que en su aula todos los alumnos son respetados y escuchados.
En una entrevista con ElDía Manu opinó que "la Ley de Educación Sexual Integral es impecable; aborda todos los aspectos y además es obligatoria desde el nivel inicial y está en vigencia desde el 2006. Está destinada al nivel primario, secundario, terciario y universitario, y en cada una de las etapas se debe adaptar".
"Muchas veces vemos que la escuela sigue siendo un depósito de pensamientos personales (no en todas) pero sí en muchas", expresó.
Además, la docente señaló que cuando "los padres que se oponen a la aplicación de la ESI se produce un choque entre la potestad que tienen como papás y el derecho del niño. El artículo 127 de la Ley 26.206 que es la ley de Educación Nacional plantea que los chicos tienen derecho a que les brinden una formación abierta; que les permita pensar y crear ciudadanos libres de pensamiento que también reconozcan sus propios límites y los de los demás".

"No entiendo el motivo de la resistencia a decirle 'no' a esta Ley; porque no sólo es una resistencia de los padres sino también de algunos docentes", dijo la educadora y argumentó: "Para un grupo de educadores, hablar de educación sexual es enfocarse en el aparato reproductor masculino y femenino. Eso es un contenido de Ciencias Naturales o Biología, pero la ESI permite trabajar el pensamiento; de saber que soy sujeto de derechos para que nadie me toque sin mi consentimiento, para saber que yo tampoco puedo tocar a nadie; que el otro no puede ser violento conmigo, que debemos cuidarnos para prevenir una serie de enfermedades de transmisión sexual; la intimidad, los embarazos no deseados... es mucho más amplio y complejo".
"La palabra sexualidad asusta, porque mucha gente lo primero que piensa es que 'van a hablar de sexo' enfocado en lo genital, y la verdad que eso es lo último. En el secundario, claramente hay que hablar de sexo porque la mayoría de los chicos a los 16, 17 años empiezan a experimentar y ahí es donde más tenemos que trabajar", señaló la docente.
Una ESI sin improvisar
Manu González destacó que la Educación Sexual Integral es obligatoria y requiere una planificación didáctica para que atraviese todos los niveles para que se aborde durante todo el año.
"Se puede planificar una clase de una hora para explicarles puntualmente algún tema que nos interese que quede claro, pero también hay un montón de preguntas que surgen en cualquier momento: puede ser en la clase de música que también forma parte del sistema educativo. Por eso debemos estar preparados y capacitados todos los educadores. Muchas veces recae toda la responsabilidad sobre la maestra del grado, pero esto debe ser mucho más amplio", opinó la educadora.
Además, agregó que "la Ley también habla de drogas, de trata de personas, de violencia. Es una Ley impecable...lo que hace falta es información, es que la gente se siente a leer cada artículo".
Las realidades de cada escuela y cada aula son distintas. Manu explicó que algunas docentes "prefieren que la clase la dé un médico" y opinó que "no hay que quitarse esa responsabilidad. Si nosotras como docentes pudimos rendir más de 30 materias para poder ejercer ¿cómo no vamos a poder aprender una Ley para educar? Esto no tiene que ver con la edad del docente, porque hay muchos educadores y educadoras que son grandes pero se aggiornan súper bien a la actualidad, y hay otros que se cierran".
En una sostenida defensa de la aplicación de la Ley, la docente señaló que "en una escuela, luego de una clase de ESI, nueve chicos denunciaron abusos. Entonces ¿se dan cuenta de la importancia? Hasta en el jardín se les puede enseñar a respetar la intimidad del otro y la propia. Cuando van al baño y tienen que esperar a que salga la compañerita o que tienen que avisar si alguien se siente mal en el baño".
"También hay que educar para respetar las diferencias, porque todos somos diferentes. Enseñar sobre esto es importante para evitar que se acose de manera verbal y violenta al que no encaja en los estándares; yo también fui diferente durante mi primaria y mi secundaria, y afortunadamente siempre tuve un grupo de compañeros y compañeras muy respetuosos que me hicieron pasar una etapa maravillosa", recordó Manu.
"La escuela es y será laica"
Durante su vida Manu transitó muchos cambios, y a pesar de reconocerse como "diferente", recuerda que sus compañeros de primaria y secundaria siempre la respetaron y la trataron con afecto.
Respecto al rol de la Iglesia Católica en el debate por la aplicación de la ESI, Manu sostuvo que "hay muchos que se olvidan que la escuela es laica, es igualitaria, donde no hay ninguna raza preponderante, que es un espacio para garantizarles las mismas oportunidades a todos. Insisto: la Ley es impecable pero siento que todavía algunos docentes descargan lo que sienten en el aula. Falta un cambio de paradigma y no lo digo como crítica, porque no es fácil estar delante de un aula con 20, 30 o 40 chicos con distintas historias".
Destacó que las actividades que se dictan en el aula apuntan a las generalidades "y nunca se expone a nadie en particular. En mi aula todos los alumnos son respetados".
"Hablamos y nos atraviesa la lucha del feminismo, la Ley de Identidad de Género, la Ley de Matrimonio Igualitario, la Ley de prevención de abuso, la Ley de Violencia de Género. A mí me tocó una época súper interesante para trabajar y para que los chicos sepan que somos seres sociales, que uno convive con el otro que también tiene sentimientos; que hay miles de realidades, no una sola", sostuvo la docente trans, quien además aseguró que "hay muchas religiones: yo tengo mi fe, pero en un aula confluyen chicos católicos, evangélicos y de todas las religiones. No se trata de una supremacía sino de respetar todos los dogmas".
¿Ideología de género o identidad de género?
En cuanto a este interrogante planteado desde las esferas religiosas, Manu fue tajante: "No se puede hablar de una 'ideología de género', porque empiezan a decir que entonces un payaso se siente un perro, pero la identidad es otra cosa. Yo nunca me sentí un varón y eso no tiene nada que ver con lo biológico; tiene que ver con mí ser; nunca me identifiqué con nada masculino, excepto con mi papá pero desde los valores, pero yo siempre me identifiqué con mi mamá".
Resaltó que a sus alumnos les enseña que "vivimos en un país pobre y que lo más importante es educarse, estudiar y ser críticos para poder cambiar nuestra realidad".
"Hay que educar para que la sociedad entienda que la mujer tiene sus logros por fuera del hombre, que tenemos los mismos derechos, para que se entienda que no se puede educar desde el odio al homosexual, a la comunidad trans, porque todo eso genera violencia. Este año llevan asesinadas 50 mujeres trans, y todavía tenemos que escuchar que algunos digan: 'Bueno, un puto menos"...por todo eso es importante hablar de ESI", concluyó la educadora.
Con mis hijos no te metas
En un folleto de divulgación pública de una parroquia católica de la ciudad, opinaron: "Estamos en peligro, nuestra sociedad está en peligro, nuestros hijos están en peligro. Los gobiernos internacionales y el nuevo orden mundial frente a macabro y egoístas intereses, pretenden manipular a la población".
Resaltan que la organización civil "Con mis hijos no te metas" nació en Perú "como una manera de enfrentar la lucha de 'ideología de género' que se pretendía implementar en ese país, desde las escuelas".
"Lo que los legisladores nos quieren imponer es la perspectiva de género o mejor dicho, la ideología de género, por la cual no hay más sexo, varón o mujer; sino una variedad de géneros según la cual cada uno es lo que cada uno interiormente siente.
Uno es lo que siente que es, y no lo que es por su naturaleza. La ideología de género niega que exista una naturaleza humana de la persona varón o mujer.
Básicamente, es entender la sexualidad como una construcción social y cultural, sacándola de su orden biológico y natural. Así por ejemplo, no se nacería varón y mujer, sino que sería una imposición cultural, por lo tanto, los niños podrían decidir qué ser, de acuerdo a sus emociones y sentimientos, no por su biología", plantearon como crítica a la Ley vigente.
El derecho a ser educado
Ley de Educación Nacional, en su artículo 127 sostiene que son deberes de los/as alumnos/as: Estudiar y esforzarse por conseguir el máximo desarrollo según sus capacidades y posibilidades; participar en todas las actividades formativas y complementarias y respetar la libertad de conciencia, la dignidad, integridad e intimidad de todos/as los/as miembros de la comunidad educativa", entre otros puntos.
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