El alcohol, en todas partes y a toda hora
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El consumo de bebidas alcohólicas es antiquísimo y aparece difundido entre todos los pueblos de la tierra. Pero el abuso de la bebida en la sociedad contemporánea adquiere dimensiones inéditas.
Dicen los etnólogos que no existe ninguna sociedad que no haya logrado producir bebidas fermentadas conteniendo alcohol. Este proceso es probablemente una de las primeras reacciones químicas que el hombre supo realizar.
En este sentido, las bebidas alcohólicas han desempeñado un importante papel en la cultura humana. Desde la antigüedad, su uso se ha debido fundamentalmente a sus efectos tónicos y euforizantes, pues produce sensaciones de bienestar y alegría.
El consumo de alcohol, incluso, ha sido reconocido como factor de integración social y favorecedor de la convivencia. Aunque en la actualidad es una de las drogas que por su fácil acceso y poderosa publicidad comercial se ha convertido en un verdadero problema social.
Pese a los inquietantes efectos que esto tiene para la salud, sobre todo entre los jóvenes, en Occidente el alcohol es visto como la droga "social" más aceptada, y de hecho se celebra en todos los ámbitos.
No se quiere ver que la ingesta de alcohol no se inscribe ya dentro de pautas culturales precisas, como parte por ejemplo de la alimentación, sino que está vinculada estrechamente a la búsqueda de la intoxicación, aceitada por un sofisticado y multimillonario negocio.
En Occidente, por ejemplo, la mayoría de las publicidades de estas bebidas asocian el consumo a la diversión, lo que ha instalado la cultura de que para "pasarla bien" hay que embriagarse.
Los especialistas coinciden en que los adolescentes están más expuestos que ningún otro grupo humano al consumo abusivo de alcohol. Al respecto es moneda corriente ver a los más jóvenes entrando en las guardias de hospitales por un coma alcohólico los fines de semana.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 15 de noviembre como el Día Mundial Sin Alcohol, con la idea de fomentar la responsabilidad de las personas sobre todo de los jóvenes para controlar el consumo de alcohol.
Según el informe del año 2017 de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), el consumo de sustancias ilícitas y abuso de alcohol en la población de entre 12 y 17 años aumentó.
"De los niños y adolescentes que consumieron alcohol en el último mes, 1 de cada 2 lo hizo de forma abusiva. Esto representa 82.453 niños y adolescentes. Hay 2.299.598 de nuevos consumidores de alcohol en el último año, de los cuales 319.994 son preadolescentes y adolescentes", revela el informe.
Por otro lado la OMS advirtió que el exceso de alcohol en los más jóvenes reduce el autocontrol y aumenta los comportamientos de riesgo como las relaciones sexuales no protegidas y -además- es una de las principales causas de lesiones, violencia y muertes prematuras.
Según la Asociación Toxicológica Argentina, tanto en el plano individual como en el social, se han identificado diversos factores que influyen en los niveles y hábitos de consumo de alcohol, así como en la magnitud de los problemas relacionados con el alcohol en las comunidades.
Si bien no existe un único factor de riesgo dominante, cuantos más factores vulnerables converjan en una persona, más probable será que desarrolle problemas relacionados con el alcohol como consecuencia de su consumo.
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