El ancestro del periodismo local
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/582/0000582023.jpg)
Diario 'El Día', que festeja su 32° aniversario el 15 de agosto próximo, es parte de un linaje cuyo origen se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, con la aparición de 'El Progreso de Entre-Ríos', redactado por Isidoro de María. Marcelo Lorenzo Aquí y en el resto del mundo, el periodismo nació vinculado a la política, como expresión de las ideas y los intereses de grupos determinados que perseguían el poder.El alemán Max Weber, uno de los fundadores de la Sociología, en una conferencia dictada en Munich en 1919, sostuvo que la relación original del periodismo con la política se debía a la importancia que tenía la palabra impresa.Los periódicos en el siglo XIX pasaron a transformarse en Occidente, así, en instrumentos de diversos partidos y fuerzas políticas en lucha por sus propios intereses.Cada grupo buscó tener su propia prensa, en el convencimiento de que el poder no sólo se jugaba en el campo de las armas, sino en el de la opinión pública naciente."Con la bayoneta, sire, se puede hacer todo menos una cosa: sentarse sobre ella", le advertía a Napoleón el ministro Tayllerand, sugiriendo que el ejercicio del mando no debe entenderse como fuerza sino como consentimiento.La lucha debía librarse, por tanto, en el terreno del sistema de opiniones, ideas, preferencias, aspiraciones, propósitos.El mando en la llamada Confederación Argentina, entre 1835 y 1852, lo ejerció con puño de hierro Juan Manuel de Rosas. El antagonista a ese poder omnímodo surgió de las propias entrañas del "partido federal".Fue el gobernador de Entre Ríos Justo José de Urquiza, en efecto, quien desafió al "Restaurador". Y en este enfrentamiento, que inclinará la balanza militar a favor del entrerriano en Caseros, inaugurando luego el período de la Organización Nacional, éste último empleó la prensa como arma política.Es en este agitado clima público que vio la luz el primer periódico de Gualeguaychú, devenido en el progenitor del periodismo de la ciudad, siendo su redactor quien inaugura el oficio localmente. El progenitorQuienes realizan la tarea de informar y de opinar a través de un medio de comunicación en Gualeguaychú derivan históricamente de Isidoro de María, considerado el primer periodista local.Este uruguayo fue traído por Urquiza para apoyar, a través de la pluma, su plan de desplazar a Rosas del poder y de inaugurar el período de la organización nacional.Así nació el 5 de marzo de 1849 'El Progreso de Entre-Ríos', el primer periódico en letras de molde fundado en Gualeguaychú, del cual Isidoro de María fue su alma mater, como redactor y tipógrafo de la imprenta provista por el caudillo entrerriano.Quien sería luego el vencedor de Caseros se lanzó primero a preparar el terreno de su aventura política creando un clima de opinión a favor de la causa liberal que lideró.Urquiza contaba con el aporte de 'El Federal Entre-Riano', el periódico que aparecía una vez por semana en Paraná. Pero vio que dicha prensa le era insuficiente para sus fines, razón por la cual se dispuso a crear nuevas hojas en la provincia.Don Antonio Cuya y Sampere, por encargo del caudillo, adquirió entonces dos imprentas en Montevideo, una de las cuales fue destinada a Gualeguaychú y la otra a Concepción del Uruguay.El medio informativo se situó, aquí, en una casa ubicada en la esquina de las actuales calles Ituzaingó y Rosario. En las primeras tiradas, este bisemanario, para no malquistarse con el mandamás de Buenos Aires, lucía el tradicional lema federal: "¡Viva la Confederación Argentina! ¡Mueran los salvajes unitarios!".Pero, a partir del Pronunciamiento de Urquiza del 10 de Mayo de 1851, por el cual se desafía el poder del gobernador de Buenos Aires, varió la segunda parte del lema: "Mueran los enemigos de la Organización Nacional".Todo esto cuenta Juan Carlos Borques, en su "Ensayos históricos sobre el periodismo de Gualeguaychú. 1849-1870".Allí el historiador local da un dato que pinta la animadversión que tenía Rosas a la circulación de ideas: durante su régimen cayó la cantidad de imprentas existentes en las provincias.Borques cita, a propósito, a Sarmiento quien escribió: "Rosas teme más a la prensa que a las conspiraciones, una conspiración puede ser ahogada en sangre; pero un libro, una revelación de la prensa, aunque haya un puñal como el que dio fin a Varela, queda ahí siempre". Isidoro de Maria, masónLas logias masónicas de esa época, repartidas en todo el continente americano, eran las usinas ideológicas de la causa liberal, hija de la Ilustración y de la Revolución Francesa.Urquiza se rodeó de masones para acometer su proyecto político, que remató en la Constitución de 1853. Muchos de ellos vinieron del Estado Oriental y de ahí se explica la presencia de Isidoro de María, considerado un conspicuo masón uruguayo.Lo que unía al periodista y tipógrafo al caudillo entrerriano era la "causa americana", según se desprende de la línea editorial de 'El Progreso de Entre-Ríos', que naturalmente apoyó con elocuencia el Pronunciamiento del 1° de Mayo de 1851 contra Rosas.Isidoro de María permaneció 11 años en Gualeguaychú y retornó luego a Montevideo. Es interesante el perfil que Borques traza de él: era un idóneo periodista (redactor de varias publicaciones en Uruguay) que en la ciudad se granjeó el respeto de los vecinos."Era una persona adornada de bellas dotes morales, de trato amable, de amplia preparación de estudio, muy vinculado con altas personalidades y un emprendedor infatigable", refiere.Aquí cumplió además la función de Vicecónsul del Uruguay y fue impulsor de varias iniciativas de carácter cultural, entre ellas el Teatro 1° de Mayo.La biografía de De María tiene aspectos destacados: en Uruguay es considerado el primer historiador, el "cronista de la Patria Vieja y el representante más auténticos de sus tradiciones", refiere Arturo Visca.Su nombre está vinculado estrechamente al caudillo oriental, José Gervasio Artigas. Los unían lazos familiares y es Isidoro de María quien escribe la primera biografía del prócer uruguayo, a quien califica como fundador de la nacionalidad oriental. Razones de una preferenciaQue el primer periódico de Gualeguaychú haya surgido bajo los auspicios de Urquiza tiene más de una lectura. En principio esta localidad ya entonces sobresalía en dinamismo en el conjunto provincial.Pero los historiadores marcan también el hecho de que era de la preferencia del gobernador, al punto que Gualeguaychú se convirtió en el escenario del proceso previo a Caseros.Urquiza eligió la Isla Libertad para reunirse con sus aliados militares (uruguayos y brasileños), a fines de junio de 1851, para ajustar los preparativos del Ejército Grande.Pero hay más: fue él quien por decreto del 4 de noviembre de 1851 elevó a Gualeguaychú a la categoría de ciudad "por la extensión de la población, por su comercio y por los importantes servicios que ha prestado, es acreedora a las consideraciones y alto aprecio del gobierno".La profesora Delia Leticia Reynoso, en 'Historia de San José de Gualeguaychú. Desde sus orígenes hasta 1883', cita al historiador Gustavo Levene, quien sugiere que la preferencia de Urquiza por este pueblo se reforzaría por razones particulares.Cuenta Levene: "Los vecinos de la villa de Gualeguaychú, que un decreto especial de Urquiza asciende a ciudad, malician que la causa de tantas novedades se llama Dolores Costa, una joven de veinte años que allí vive, hija de un inmigrante genovés y una criolla (...) Y esta vez parece que el asunto va en serio (...) El seductor de siempre ha caído seducido (...) El romance va a fructificar en muchos hijos".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


