El Centro de Estudios e Investigación de la Mujer debió cerrar sus puertas
Luego de 18 años brindando asistencia a víctimas de violencia doméstica y por problemas de financiamiento para sostenerlo, el CEIM dejó de funcionar. Momentos de gran tristeza de sus directivos. Foto: Mevia "Meyi" Carraza En los primeros días de este mes, el CEIM (Centro de Estudios e Investigación de la Mujer) debió concluir con sus tareas luego de 18 años de intenso trabajo, brindándole ayuda a quienes sufrían de violencia en sus hogares. Una de las creadoras e impulsoras de este proyecto, Mevia Carraza dialogó con elDía y Radio Cero para informar los detalles del cierre y transmitir la tristeza y malestar que viven por haber tenido que concretar esta decisión. ¿Han cerrado definitivamente el CEIM?-Si, esto lo veníamos pedaleando desde el año pasado como pudimos. Y es fundamental que la gente entienda que la casa es necesaria para atender las víctimas de violencia en un lugar ajeno a nuestro hogar que lo hicimos durante muchos años ahí. En el centro, teníamos un televisor para los chicos y nos cortaron el cable porque no pudimos pagar más. En el momento de pedir no se nos concedió nada, no se nos ayudó con nada. ¿Qué pedían por ejemplo?Que nos permitieran capacitar a gente que está en el territorio social en el municipio y a cambio que nos pagaran becas para poder sostenernos, como lo hicimos en el gobierno de Emilio Martínez Garbino y en algunas oportunidades con Daniel Irigoyen. Porque ni siquiera pedíamos que le sacaran la plata a la gente. Pero lo que la gente tiene que saber también, es que a la gente que nos va a consultar, los estamos salvando de la muerte porque sino va a la policía.Además, es el único centro que hay en Gualeguaychú, y para todo el departamento porque atendíamos víctimas de Urdinarrain, Paranacito e Islas del Ibicuy. Y sin cobrarles absolutamente nada.Exacto. Con el Dr. Arakaki cuando iniciamos esto siempre nos planteamos lo siguiente: que las víctimas de violencia no debían pagar. Teníamos cursos serios; que tienen una entidad y un sello pedagógico muy importante inclusive dicho por el mismo Consejo General de Educación que estamos a punto de tener el nuevo puntaje para estos cursos. Entonces con eso sosteníamos lo de las víctimas. Nunca le pedimos nada a nadie más que poder dar clases y con eso pagar los gastos. ¿Cómo se sostenía el CEIM en su actividad mensual?Con los cursos. Algunas cooperaciones que hemos tenido de algunas personas que tenía un dinero y como le atendíamos, por ejemplo, a un amigo, a un familiar nos dotaban de algún dinero -nunca tanto- como para poder aportar. ¿Nunca ningún gobierno aportó nada?Recién por primera vez hemos pedido a Uribarri un subsidio para poder pagar los alquileres caídos. Pero en realidad nunca le pedimos donado algo. De hecho con el trabajo que han hecho los abogados, los psicólogos, nosotros, el Dr. Arakaki que siempre aportó en este proyecto, ya está pago lo que nos podrían llegar a dar. ¿No cobraba ningún profesional?No, jamás. Y hay algo más importante: todo el aprendizaje y la movilización social para generar la conciencia de que hay que denunciar. Víctimas de violencia, víctimas de abusos, víctimas de trata. Es decir, todo eso está perfectamente documentado porque estamos escribiendo un libro. Donde si Dios quiere van a aparecer todas las cosas que están en el submundo de esta ciudad. "Que es madre de sus propias obras". Y de sus propios fracasos. ¿El CEIM desaparece físicamente pero no dejará de ayudar?Hemos dejado instalado en la ciudad de Gualeguaychú y en el departamento 380 operadores que le van a indicar desde una escuela, desde una parroquia, desde donde sea a quien recurrir. Pueden hablar conmigo al 15632625. O sino, acercarse al lugar donde estamos dando clases por ahí para poder obtener mayor información. La violencia es una cosa muy grave y dejamos 1950 atenciones registradas en 18 años, que no es poco. Agradecimiento y tristezaLa fundadora del CEIM, Mevia Carraza, envió un comunicado para informar y agradecer a todos los que de una u otra manera contribuyeron para que el Centro se haya mantenido en pie durante estos 18 años.Informamos la CASA CEIM debió cerrar sus puertas; lo hacemos con la tristeza que implica no haber recibido el aliento de quienes se llenan la boca candidateandose como muy comprometidos con los derechos humanos.Agradecemos la posibilidad que nos brinda el Aula Satelital Gualeguaychú y la Escuela ENET N° 1, para continuar capacitando personas que cambiaran este rumbo de olvido, de ninguneos, de agresiones infantiles hacia quienes desde la diferencia hemos contribuido a la contención de las victimas y su acceso a la justicia, sin pedir algo a cambio, dinero, votos, o adhesiones a ideologías.La honestidad y transparencia con la que CEIM ha desarrollado su acción, es una huella profunda en la sociedad, instalando no sólo los derechos de las mujeres, sino también los de los varones maltratados.Por más que intenten DESPEGARSE, olvidando nuestro paso, la impronta solidaria del proyecto, sin cajeros, sin poderes, seguirá mostrando el camino.Gracias a todos/as los que ayudaron. 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