El Congreso sesionó, Cristina aprobó y la prensa quedó en la mira
***En el medio de la pelea con los medios que distrajo al gobierno, Moyano aprovechó para seguir tejiendo su telaraña. A esa telaraña quiere sumar la mayor cantidad de gremios posibles, para poder plantarse y amagar con un paro nacional. Para mandar el mensaje no eligió ningún medio argentino, optó por los extranjeros. A ellos les dijo que el diálogo con la Presidenta estaba 'suspendido' porque ella lo quería así y que, por ahora, no lo pensaba, pero no le temblaría la mano en convocar a un paro general, 'si los trabajadores lo piden'.Salvo alguna declaración esporádica del Ministro Randazzo, el resto del kirchnerismo optó por callarse la boca. Apenas la Presidenta esbozó el miércoles una defensa de los jóvenes de La Cámpora, conmovida por la extraña muerte del funcionario Iván Heyn, pero no hubo una sola alusión directa a los embates de Moyano. A esta altura, ambos contendientes parecen medir su capacidad de fuego. Es que el atrevimiento del camionero de plantarse ante una Presidenta que acaba de conseguir el 54% de los votos no parece razonable, y sí casi temerario.Pero ambos intuyen que la pulseada que se viene en el 2012 será grande. El contexto internacional de bonanza y crecimiento que devenía de los precios internacionales no será el mismo y el ajuste en el gasto deberá pasar por algún lado. La obsesión oficial, y así lo afirma la propia Presidenta, es mantener el nivel de consumo. ¿Cómo? Es la pregunta del millón porque si los aumentos salariales no alcanzan a compensar la suba inflacionaria, inexorablemente la gente gastará menos y esto terminará golpeando el nivel de actividad. Brasil también tendrá un papel clave: la dependencia de la economía del gigante sudamericano es significativa y si entra en recesión aquí pagaremos los platos rotos. La más amenazada es la industria automotriz que no ha parado de crecer en los últimos años.Pero si algo tiene el kirchnerismo es que, cuantos más enfrentamientos tiene, más aumenta su nivel de adrenalina. Con el 54% de los votos, ¿es necesario seguir creando enemigos a quienes enfrentar? Al cabo, si la Presidenta consiguió el 54% de los votos pese a la 'oposición' de algunos medios, ¿qué sentido tiene ahora atacarlos y buscar su destrucción? ¿No era preferible intentar construir a partir del mandato popular una nueva realidad antes que voltear todo lo que no gusta? Los límites nunca fueron el punto fuerte del proyecto que arrancó en el 2003. Esta semana tuvo mucho que ver con eso. Y los desbordes siempre son peligrosos. Claro, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.
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