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El crimen que conmociona a Paraná: Murió una beba de 2 años y detuvieron al padre

Fue el padre de la niña el que llamó a la Policía porque la beba no respiraba. Cuando llegaron los funcionarios la encontraron al borde de la muerte. Tenía el tabique quebrado, quemaduras de cigarrillos y evidentes signos de una golpiza con un palo. Murió ayer por la noche en el Hospital San Roque. El personal de la Comisaría 10ª fue el primero al llegar a la casa en el barrio Paraná 3. Habían sido alertados a través del 911 cuando se solicitó la ambulancia porque había una menor con aparentes complicaciones respiratorias. Cuando llegaron a la casa, lo mismo les indicó el padre de la beba, que fue quien los recibió. Los policías de inmediato se dieron cuenta del grave estado de la menor. "Cuando observamos a la niña, vimos que tenía una lesión de vieja data en la cara, y a simple vista, se podría apreciar que eso era lo que obstruía su respiración y decidimos trasladarla en el móvil hasta el Centro de Salud de barrio Corrales, para una primera atención", indicó el subcomisario Juan Molina, Jefe de la Comisaría Décima. La niña de 2 años, perteneciente a la comunidad gitana, tenía el tabique nasal fracturado, golpes en todo el cuerpo y la cara desfigurada. Había sido víctima de una golpiza con palos y fue quemada con cigarrillos. Pero además presentaba lesiones de vieja data, desnutrición y deshidratación. El subdirector de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos, Ángel Ricle, confirmó que el cuadro de lesiones que presentaba la chiquita era impactante. "No se entiende que este ángel de Dios pudo haber pasado por algo así", expresó. La madre de la menor había fallecido hacía varios meses y su lugar había sido ocupado por una mujer que había iniciado una relación con el padre de la menor, pero esta mujer – embarazada de 8 meses - se mantuvo distante cuando llegó la policía. “Sólo salió el padre de la casa y con su beba en brazos y envuelta con una toalla", dijo Molina. En el Centro de Salud del barrio Corrales revisaron a la beba y los médicos descubrieron las horrorosas marcas del maltrato a la que era sometida la niña. "Tenía lesiones de aproximadamente un mes, en todo el cuerpo, en las piernas, en los brazos, y abdomen, entre otros lugares", agregó el policía. Fue a partir de ahí que las sospechas recayeron en el joven de 28 años, padre de la menor. Cuando la Policía lo interrogó sobre las heridas que presentaba a simple vista su hija, el hombre contestó con evasivas, y "dijo que fue después de dejarla con la niñera". "Le consultamos por qué no la llevó al hospital o denunció la situación. Pero no contestaba, por lo que nos despertó sospechas", dijo el funcionario policial sobre el padre de la menor que “se notaba que estaba asustado”. A partir de estas sospechas, los funcionarios de la Comisaría 10ª se comunicaron con el fiscal de turno mientras la menor era trasladada al Hospital San Roque y el funcionario judicial ordenó que el hombre quedara bajo custodia. Tristemente la chiquita falleció el jueves por la noche a causa de las graves lesiones que presentaba y a partir de ahí la situación del padre cambió: quedó detenido. La División Homicidios tomó intervención y comenzó con las pericias en la casa de la menor fallecida. El fiscal Juan Malvasio confirmó que el padre de la niña fue detenido e imputado del delito de "Homicidio agravado por el vínculo", que prevé una pena de prisión perpetua. Hoy por la tarde se realizó la audiencia en los Tribunales para pedir la prisión preventiva y el juez Elbio Garzón dictó 60 días de prisión preventiva para Miguel Ángel Cristo, que fue trasladado a la cárcel de la capital entrerriana porque “no tiene arraigo ni domicilio fijo, y además arriesga una pena de prisión perpetua y ello, constituye un riesgo de fuga", afirmó el magistrado. Fuente El Once/ La Voz

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