El Cura Pepe contó experiencias de su lucha contra las drogas
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El sacerdote José María Dipaola, más conocido como el Cura Pepe, estuvo en Gualeguaychú y mantuvo una serie de charlas con laicos de la Diócesis sobre la problemática de la droga.Rubén SkubijEl Cura Pepe fue recibido ayer por el Obispo, monseñor Jorge Lozano. "Lo invité para que venga a que cuente algunas experiencias de las que él conoce, para ver cómo ayudar y acompañar a los que están sufriendo la drogodependencia", manifestó a El Día."Conversará con algunos sacerdotes y laicos de distintas parroquias, buscaremos el diseño de un camino concreto a realizar y ver cómo desde una parroquia se puede atender esta problemática en concreto en orden a la asistencia", acotó.- ¿Sería en Gualeguaychú o en toda la diócesis?En lugares de la diócesis que podamos, nos plantearemos dos o tres ciudades. Aclaro que estamos haciendo prevención en las escuelas y sensibilizando a la sociedad, promoviendo varios encuentros pero queremos dar un paso más desde lo parroquial.- ¿Avanza aceleradamente la droga en Gualeguaychú?Sí. No solo yo lo veo, lo vemos todos, lamentablemente sí.El Obispo adelantó que el Cura Pepe vendrá en una segunda oportunidad a Gualeguaychú. Será los días 18 y 19 de junio, durante las jornadas de sensibilización en las escuelas, en proximidad de la Jornada Mundial de Lucha contra el Narcotráfico. Lozano quiere que tenga una actividad más pública, en contacto con las familias.Pepe hizo un gran trabajo pastoral en la Villa 21. Desde hace un mes y medio fue trasladado a las villas de la cuenca del río Reconquista, diócesis de San Martín. "Estoy en el barrio Independencia, en el camino del Buen Ayre, allí vivo", expresó.Comentó que "los vecinos me recibieron bien, la comunidad está con muchas ganas de hacer actividades. Son capillas que poco a poco se han ido organizando con los jóvenes y las familias. Hay mucho para hacer allí. Tal vez, por la experiencia que logré en la 31, me llevaron a otro lugar para encaminar a gente a través de la prevención y recupero de la droga".- ¿La presencia de las drogas es muy fuerte?La droga está en toda la Argentina, por ahí con diferentes repercusiones a partir de las grandes o pequeñas ciudades, se ha extendido en todos lados.Argentina no es más un país de tránsito como dicen sino que se instaló la droga por lo que cualquier instancia social, para trabajar en prevención o de recuperación, es necesario.El sacerdote consideró que -en general- la juventud tiene mensajes equívocos con respecto a la droga. Nosotros estamos acostumbrados a trabajar con los chicos en situaciones de marginalidad, donde la droga se convierte en algo mucho más duro porque estamos hablando de alguien que no tiene contención, trabajo ni capacitación. "Algo fulminante"El sacerdote aseguró que "un cigarrillo de marihuana en el bolsillo de un chico de clase baja se convierte en algo fulminante. Porque no es un consumo recreativo como muchas veces se habla, sino que pasa a ser rápidamente un consumo muy problemático y que termina en la adicción".- ¿Por qué aceptó la invitación del Obispo?La verdad que con Jorge nos une una gran amistad. Realmente, muchos curas lo vemos como uno de los obispos más importantes que tiene Argentina.Me ha invitado para reflexionar sobre este trabajo que quiere encarar la diócesis desde la prevención. Cualquier parroquia es un buen ámbito para contener. Creo que están trabajando con escuelas y las fuerzas vivas de la diócesis. Además, también viendo caminos que ayuden a los chicos que quieran recuperarse. Vengo más bien a compartir la experiencia y seguramente después Gualeguaychú, pensará su propio esquema. Su relación con el PapaPepe también habló el Papa Francisco, del ex Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio. "Hay un sentimiento de alegría, creo que es un momento espiritual importante para la Argentina a todo nivel, ojala que lo aproveche todo el mundo. Fundamentalmente, la Argentina", señaló a El Día.Contó que trabajó a su lado en las villas. "Yo era el cura encargado de la zona y él era nuestro Obispo. Me pone contento dónde está, sabemos que como Papa seguirá la línea de estar al lado de los humildes".- ¿Muchos se sorprenden lo que él hacía?Lo hacía en forma habitual y natural, con su forma de ser tan austera, su llamado a la austeridad, su opción en todo sentido.Cuando empezamos éramos nueve curas antes que él viniera y se fue siendo nosotros más de veinte, privilegió los sectores más vulnerables de Capital Federal, también en los recursos y por eso logramos hacer muchas cosas a nivel educativo, contención y recuperación de niños y jóvenes.- También puso su cuerpo, yendo a visitar a los habitantes.Se implicó mucho, podría haber ayudado con muchas cosas y mirar desde afuera pero no, él compartía. Era capaz de caerse un día común y corriente a las villas sin avisar, venía a tomar mate con la gente, a compartir la misa.Era una persona que la gente de la villa lo tenía muy presente. Por eso, los medios en general cuando quisieron hablar del Papa tuvieron que ir a las villas. Los testimonios más cálidos, de mayor conocimiento, son de las villas de Buenos Aires. Trabajo pastoralDipaola permaneció 15 años en la Villa 21, Barracas. Coordinó el equipo de curas de las villas de Capital Federal. De ahí se fue a Santiago del Estero, dos años en la parroquia de Campo Bayo. "Volví nuevamente a Buenos Aires para trabajar en los barrios más marginales".
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