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El desafío de aprender juntos

Ya lo decía Mafalda hace algunos años - "Paren el mundo que me quiero bajar". Y un día sucedió! Algo cambió de repente y el mundo paró, nos bajamos de la rueda, interrumpimos nuestra cotidianidad.

Por Cecilia Rébora

Nos vimos amenazados, tuvimos que resguardarnos en el adentro. Nuestras prioridades cambiaron y todo lo que teníamos programado quedó en suspenso…nos invadieron los miedos, la sensación de pérdida, la angustia.

Pasamos de vivir un tiempo apurado, de búsqueda de soluciones fáciles y respuestas rápidas a tener que “detenernos” y enfrentarnos con lo desconocido, con la incertidumbre.

De pronto “todos”, tanto los adultos como los chicos nos convertimos en aprendientes”, atravesando una misma situación nueva, frente a la que nos tenemos que adaptar. ¿Quién nos puede enseñar?, ¿Quién sabe de antemano las respuestas?

Creo que estamos ante un desafío inigualable…el de “Aprender juntos”.

Claro que cada uno lo hará desde su singularidad y con diferentes recursos, pero lo cierto es que todos nos enfrentamos hoy a una misma situación de aprendizaje.

Nos tenemos que “reinventar” ante un cambio que marcará un antes y un después y lo tenemos que hacer “juntos”.

Esta situación la estamos atravesando todos, los niños, los padres, los docentes. Hoy todos somos “aprendientes”. Aprendemos en el vínculo con los otros. De lo que surja en ese “entre”, dependerá la calidad de los aprendizajes.

Es un momento de contención y escucha, de ponernos en el lugar del otro, de ayudarnos para “fortalecer” los lazos.

Por eso es fundamental sostener y acompañar este proceso, que se privilegie el vínculo, no los contenidos. Vivir, enseñar y aprender en tiempos de Pandemia.

Ayudemos a los chicos a transitar este tiempo para que no queden marcas de dolor, de quiebre. Seamos sostenedores de proyectos, de sueños. Habilitémoslos por medio de la palabra, estemos “disponibles” para escucharlos y jugar.

“Los niños, más que nunca en este tiempo, necesitan ser descubiertos, encontrados, mirados, escuchados, hablados…el jugar, es la vía más directa para ese encuentro”. (Ofëlle M. R.) Aprender es tener la posibilidad de “religar”, de crear, de transformar.

Tomemos este tiempo como oportunidad de crear espacios de encuentro con lo lúdico, con la infancia, con todo aquello que habíamos dejado justamente por “no tener tiempo”.

*Psicopedagoga- Espacio lúdico Psicopedagógico “La oreja verde”

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