
Economía. Los analistas explicaron los pormenores de una actualidad que inquieta a todos los sectores
Hace una semana, y de manera casi profética, el analista político Sergio Berensztein y el economista Juan Carlos De Pablo, describieron la situación de "empecinamiento terapéutico" del Gobierno y hasta el pronóstico de que si todo seguía así chocábamos como país. ¿Fue la corrida del dólar de esta semana una señal en ese sentido?
Florencia Carbone "¿Alguien en la sala es escalador?" La pregunta del analista político Sergio Berensztein desconcertó a la audiencia integrada principalmente por empresarios. Sin embargo, pocos segundos después se levantaron tímidamente unas pocas manos entre los cientos de asistentes a la Conferencia anual de Riesgo País que Coface -grupo francés líder mundial en seguro de crédito- organizó en Buenos Aires.Aunque parezcan irrelevantes, todos los datos antes citados son importantes. Es fácil decir lo que pasó con el diario del lunes, pero todo lo que se transcribirá a continuación pasó el jueves 26 de abril, justo una semana antes de la ¿corrida? cambiaria que hizo transpirar al Gobierno el jueves 3 de mayo.Se habían escuchado números y proyecciones de la economía local, regional y global. Pero el cierre de la jornada tenía sentados en el escenario principal a dos invitados especiales para analizar la "Actualidad política y económica de la Argentina": al lado de Berensztein estaba el economista Juan Carlos De Pablo."Hay un síndrome muy interesante que se verifica cuando equipos muy exitosos asumen nuevos desafíos -arrancó Berensztein-. Hay grupos que tienen una reputación impecable, un líder, creen que están haciendo lo correcto y que tendrán éxito porque hasta ese punto tuvieron éxito en todo lo que emprendieron. ¿Cuál es el desafío que enfrentan? Desprenderse de los métodos que los llevaron hasta ese éxito y entender que el nuevo desafío tal vez no puede ser enfrentado con los mismos supuestos que los llevaron hasta ahí."Y entonces apeló al paralelismo con los escaladores. Explicó que escalar implica no sólo entender los desafíos que se enfrentan en el terreno, sino tener en claro cómo manejar cada etapa. "En la última, para llegar a la cumbre, por ejemplo, cuando hay hielo, no se puede seguir con el mismo instrumental y técnicas que te llevaron hasta ahí. Un accidente allí puede ser definitivo. Si no aliviás un poco la carga y modificás ciertas cosas, es muy difícil llegar, pero también es muy difícil adaptar tu método al terreno cuando venís embalado porque hasta ahí todo se salió bien", describió.

Conferencia Riesgo País COFACE 2018 en Hotel Four Seasons el 26 Abril
Zapatillas resbalosasSin ser especialista en alpinismo, el ejemplo llevado al grotesco podría decir: a medida que aumenta la altura y la cumbre está más cerca, la nieve se convierte en hielo y hay más chances de sufrir un resbalón si no se tienen el calzado y los elementos adecuados. Pero por si hiciera falta aclarar a dónde iba dirigido su relato, Berensztein agregó: "Hay veces que uno ve situaciones de empecinamiento terapéutico. Se aplican las mismas soluciones a determinados problemas aunque sea evidente que eso no está funcionando. Y en vez de modificar la terapia y preguntarse si uno se está equivocando, se persiste en el error, porque percibe que el costo de reconocer eso es muy alto, para uno y para la gente que confió en uno"."Ese es uno de los elementos que le están ocurriendo ahora al Gobierno -sostuvo-. A pesar de que no logra los resultados que se ha propuesto en muchos aspectos en particular -no sólo en materia de política económica-, continúa con su modelo original".Durante su presentación -que tuvo por título "El rompecabezas argentino"- describió el "actual (por lo que veía hace una semana) momento del país como una meseta en la que predomina la incertidumbre respecto de cómo reaccionará el Gobierno más allá del lío tarifario, que es una batalla que el Presidente cree que tiene que dar porque es el momento de invertir el capital político que acumuló en estos 30 meses en eso".Mencionó luego que "hay dudas y algo de resignación en el círculo rojo, que nunca miró al Presidente y a sus colaboradores con absoluta confianza. Esa confianza que fue condicional -vamos a ver, esperamos y vemos- se ha ido degradando últimamente porque hay dudas sobre la efectividad del programa de estabilización, porque hay evidencia de que el objetivo primordial del Gobierno es la elección del año próximo aunque en teoría éste era un año de gestión", y decidieron entonces no implementar ciertas políticas porque el costo electoral de hacerlo ahora sería mayor hipotéticamente que el que tendrían que pagar en dos años, cuando hayan ganado la elección y tengan la Cámara de Diputados con mayoría propia, algunos senadores más, tal vez tres o cuatro gobernaciones y hasta mil intendentes, según los cálculos oficiales.
Agenda condicionada"El electoralismo condiciona la agenda de política pública. Más aún, hay un problema organizacional en la lógica de distribución del poder en un Presidente que es hiperpresidencialista porque a través del jefe de Gabinete y los vicejefes de Gabinete los ministros -no es nada personal-, son una especie de subsecretarios. El poder está muy fragmentado y ninguno tiene mucho alcance", agregó luego.¿Por qué no hubo pacto de gobernabilidad hasta ahora?, se preguntó luego el analista político. "Porque estaba el Presupuesto y entonces no hacía falta.""Los acuerdos sirven para una cosa muy básica: cuando las cosas se ponen complicadas hay una regla, un papel firmado, y si el acuerdo es bueno, todo el mundo tiene la necesidad de cumplirlo porque no hacerlo tiene consecuencias muy significativas. El acuerdo del Gobierno con los gobernadores fue una cuestión minimalista, puntual, y los costos de incumplirlo eran cero. Bajaron Ingresos Brutos un par, porque son amigos y te quieren. El resto lo subió porque no hay costo alguno", detalló.Según Berensztein, "el costo de no hacer política está resultando demasiado caro". Y confesó: "A los que dicen cómo vas a pactar con el enemigo, les digo ¿y con quién lo harán? Cuando termina una guerra, enfrente tienen a su enemigo y lo que hay que hacer es pactar, sentarse, negociar. Obviamente no pactás con el que piensa como vos porque ese ya está al lado tuyo. Pero el Presidente prefirió un acuerdo mínimo, un camino de unilateralidad para reservarse espacio de maniobra en la toma de decisiones y está pagando el costo político precisamente de eso, de gobernar con un formato hiperpresidencialista similar al de Cristina, Menem, Alfonsín, al de todos los presidentes anteriores. No hubo cambio".
Votar en el supermercado"La gente vota cada dos años y le votó al Presidente su propuesta de octubre políticamente y como ciudadanos, pero vota como consumidores todos los días. Y el voto del día a día demuestra que acá hay un problema de desconfianza. ¿Qué hace falta para que los políticos cambien su modelo antes de que sea demasiado tarde? En este país se reacciona cuando es demasiado tarde. Faltan las alarmas tempranas, salir de tu zona de confort y escuchar a quienes dicen: Ojo, puede ser que te estés equivocando", agregó.Berensztein explicó que "por ahora" nadie está capitalizando el desgaste que tiene el Gobierno pero que "hay que tener cuidado porque esos espacios supuestamente vacíos y esos horizontes despejados, en general nunca son como uno supone".Y entonces, en uno de los tramos que generaría un gran murmullo en el salón, casi a modo de confesión, contó: "La oposición tiene una carta guardada. No sé si es un As de espadas u otra cosa pero generaría un movimiento tectónico en el sistema político. Cuando no hay candidatos competitivos, como ocurrió en 2011, es posible que la oposición de fragmente, pero existe también la posibilidad como ocurrió en las elecciones de EE.UU. que aparezca alguien por fuera del sistema, con características transformacionales, que lidere y se oponga a la oferta existente en su característica y discurso, como fue el caso de Trump. ¿Existe alguien que puede jugar es rol en el espacio de la oposición? Tengo buenas y malas noticias. Para los que son de la oposición, existe: es Marcelo Tinelli. Les aviso por si pasa recuerden que se los dije", cerró sonriendo."Cuando hablan con algunos actores políticos importantes del peronismo dicen: Cuando el caballo del comisario esté cansado, tratando de subir la cumbre llena de hielo con zapatillas, ahí vamos a venir con un candidato distinto, que comunica bien, con cercanía comprobada -hace más de 20 años que está en el living de la casa de los argentinos-. Alguien que puede generar algo que la oposición no tiene: interés en un discurso con una propuesta diferenciadora respecto del oficialismo". Definiciones en latín criolloLuego, fue el turno de De Pablo y sólo para tener una idea del contexto de su verborrágica y entretenida presentación tuvo, comentó, por ejemplo que "la historia argentina dice que no tenemos ninguna capacidad de corrección anticipada. Ninguna" y que aunque él no hace pronósticos, puede asegurar algo: "Si seguimos así, chocamos. Y la historia de las crisis de deuda son prolongadas -duran una década-, costosísimas y no es para andar jodiendo, pero estamos jodiendo. Y lo digo en latín para que se entienda", bromeó.El economista explicó que el PBI fluctúa en todo el mundo, pero la diferencia es que mientras en los otros países cae 1%, acá cae 8%. "Y entonces cuando se reactiva el país crece 9%. ¡Qué piola!"Aunque admitió que "hay cosas que en la coyuntura están andando mejor" como el nivel de actividad -"se recuperó porque se recuperó el empleo y bajó la pobreza. No hay que hacer muchas cuentas, solamente que el pizzero cuando tiene más gente necesita dos mozos en vez de uno, y contrata blanco, negro, gris", ejemplificó, alertó que por el otro lado la tasa de inflación y las cuentas externas no siguen el mismo camino."Te encontrás con funcionarios que dicen: No me preocupa la deuda. ¡A mí me preocupa que a vos no te preocupe! Yo esperaría de un ministro que me dijera: Estamos siguiendo con atención este indicador que realmente... ¡No!, no, porque Israel, Plutarco... cualquier pavada. Le hago una recomendación a mis amigos del Gobierno: no digan nada. Y mi ejemplo es Greenspan. Cuando muy joven llegó a la Reserva Federal de EE.UU., entró al directorio, dijo que lo estaban invitando de los programas de televisión y de las universidades, y preguntó cuál es la política comunicacional. Le contestaron: Mirá pibe, si podés no vayas. Si tenés que ir, no hables. Y si tenés que hablar, no digas nada. Cuando el ministro Dujovne dice en España: "Tenemos muy pocas herramientas para bajar la inflación pero una voluntad de hierro", es para decirle: ¡Nico!, no digas nada. Para decir eso, mejor no decir nada.Sobre la inflación, explicó: "Los argentinos tenemos tasa de inflación autóctona, separada de la mundial, desde la II Guerra Mundial: 70 años. Hemos tenido por lo menos 10 programas anti-inflacionarios. Todos los programas anti inflación tienen 3 características: todos de shock, el primer día funcionan y ninguno es eterno. Algunos duraron pocos meses (como el Austral), otros 10 años (la Convertibilidad). Entonces ¿qué me dicen del Gobierno? No ves Juan Carlos que esto no funciona. ¡Esa es la mala lectura! La buena lectura es lo que pasó. Es como cuando les digo que no tienen un solo ministro de Economía y que eso es un problema, y responden: No, porque cuando teníamos un solo ministro de Economía las cosas no funcionaban. ¡Es la mala lectura!".Luego recordó que hace años, cuando lo entrevistaron por la presentación de uno de sus libros, contó que "si la gente supiera cómo se hace la política económica se suicidaría en masa. Hay una idealización de cómo se hace la política económica, un modelo macroeconométrico que está estimado y entonces le ponés dosis de los objetivos y sale... ¡Una pavada total! La política económica es práctica, es una pulseada de pareceres. Entonces cuando viene un tipo y dice sintonía fina, tercer trimestre, ¿de qué hablan?".
Bajarse los lienzos"Vivimos sin red, no tenemos ningún horizonte, llegamos así hasta acá y vamos a seguir. El acto de inversión es un acto instrumental, que tiene incentivos desde el punto de vista económico. Cuando viene el extranjero y dice: Estoy pensando en venir acá, lo felicito, pero también digo venga y descubra una oportunidad tan buena que se acuerde de los argentinos, porque si para que usted venga me tengo que bajar los lienzos, no me queda nada", dijo De Pablo en uno de los tantos tramos en los que despertó las carcajadas del auditorio."Es una tragedia que para que venga un gallego haya que decirle: Para vos, Moyano no te hace el oso, los tribunales, etc ¿Y para los demás? ¡Que se jodan! Tenemos inversiones específicas. Lo que no hay es un boom de inversiones, ¿y por qué habría de haberlo? Nos levantamos todos los días a ver cómo le encontramos la vuelta. Me gusta decirle a la gente escriba en un papel de qué cree que estaremos hablando en 10 días y vea en 10 días qué pobre es su imaginación. Hace dos semanas nos veníamos abajo con el aborto. Ahora (por la semana pasada), las tarifas. ¿De qué carajo estaremos hablando la semana que viene? ¡No tengo la menor idea!, y en ese contexto nos levantamos todos los días a ver cómo le encontramos la vuelta. Tomás decisiones, después tu contador te dice si estás ganando o perdiendo, el Indec, y después los historiadores económicos que vienen y te dicen: Mientras perdías el tiempo con Berensztein y De Pablo no sé qué maravilla estaba ocurriendo que a vos no se te ocurrió.""Hoy es así. ¿Algún día será distinto?, bueno, pero no puede ser parte de la estrategia. No es para suicidarse ni para emigrar -tampoco hay muchos lugares para emigrar-. Es para levantarse todos los días a...", sin terminar la frase abrió el espacio a preguntas.Una semana después, los dichos parecían profecía auto cumplida.¿Será que el Gobierno está llegando a la meta y sigue con las zapatillas puestas? ¿Será que Tinelli sorprenderá a todos -como Trump lo hizo con el mundo- y llegará a la presidencia, pero no de San Lorenzo, a la otra, a la que tiene despacho en la Casa Rosada?Como dijo De Pablo, tal vez en una semana comprobaremos cuán pobre es nuestra imaginación. ¿De qué estaremos hablando como país? Sólo Dios lo sabe.