“El impacto cultural de la tecnología es irreversible”
Es licenciado en psicología y doctor en Filosofía, pero su máxima dedicación está en el desarrollo informático. Ideólogo del sitio Urbatron, Gustavo Faigenbaum contó cómo se insertó en el mundo tecnológico. Por Gustavo Carbone, Gustavo Rivas y Marcelo Lorenzo
“Fue terminando mi doctorado que descubrí todo esto”, destacó y contó la anécdota del motivo por el cual actualmente se dedica a vender servicios para la red de redes. “Necesitaba un libro para completar la tesis que no lo conseguía en ningún lado, en el año 97, y alguien me dijo: ‘sabés que se pueden comprar los libros por internet’. ‘No puede ser’ dije. Y me pasaron el dato de la página de Amazon. Entré y compre el libro que no conseguía en ninguna biblioteca, y a los tres días lo tenía en mi domicilio. Desde ese momento pensé: ‘quiero hacer algo así en la Argentina’”
- Empezaste comprando y terminaste vendiendo.
- Exactamente. Al año siguiente, con otra persona, comenzamos a trabajar en un proyecto para la librería Paidós, que abrió a fines de 1998 y fue una de las primeras en vender online en Argentina. Hace más de 10 años que lo están haciendo. Luego de eso seguimos trabajando en otros proyectos. Tuve una formación humanística, pero finalmente me dediqué a la tecnología. Creo que me ayudó mucho tener esa formación mixta.
- Es un poco a lo que se apunta en este tiempo. Antes se buscaban los matemáticos, los ingenieros y demás. Ahora los filósofos o psicólogos para desarrollar, para programar. ¿Explicá qué se está desarrollando como multimedia en diario El Día y lo que se ofrecerá a los lectores virtuales?
- En cuanto a la versión online del diario, hay dos objetivos fundamentales: uno tiene que ver con la calidad del medio en su versión web. Es decir, que tenga las herramientas para presentar los contenidos, que funcione rápido, que sea fácil de usar, que tenga contenidos de videos y audios, actualizada, con material interesante, además que salga en los buscadores. Que las cosas anden bien y tratar de estar lo más actualizados posible.
- Eso se logra con un trabajo diario.
- Hay un trabajo del equipo del diario que carga los contenidos y que tratamos de acompañar dando las herramientas correspondientes. Sobre eso es que tratamos de ser innovadores, estamos desarrollando otro tipo de herramientas que tiene que ver con lo que se llama la Web 2.0 y que es un conjunto de posibilidades que le damos al usuario y que se denomina Urbatrón. Es un conjunto de herramientas que acompañan al diario que sirven para que la gente interactúe. En este sentido, lo que la gente más conoce es la plataforma más conocida, que es la de la publicación de avisos que está siendo utilizada masivamente en Gualeguaychú. La gente ya no utiliza las páginas de Buenos Aires o del exterior, sino que publica los avisos en Urbatrón, donde ingresan un promedio de 100 avisos por día. Se pueden subir fotos, contestar a los avisos, y a éstos se los puede poner en diferentes categorías que da como opción el sistema.
- Como una plataforma que se irá enriqueciendo de manera interactiva.
- Estamos pensando algunas acciones para dar específicamente algunos rubros, como inmobiliario o automotor, algunas herramientas diferenciales que mejoren los avisos. La misma clave que el usuario utilizada para registrarse en Urbatrón, le sirve además para comentar las notas del diario, que es otro de los módulos en los que estamos trabajando mucho…
- Que es donde algunos se descargan, hacen catarsis, y muchas veces mal aprovechan la herramienta de expresión que tienen…
- Es una problemática que no es exclusiva del diario El Día. En los grandes medios donde hay herramientas de participación pasa lo mismo, y lo que vamos tratando de buscar es un equilibrio: por un lado abrir lo más posible el foro para que le gente participe, pero a su vez tener herramientas para encauzarlo sin llegar a la censura. Tenemos la manera que si alguien ve un comentario fuera de lugar, lo pueda reportar como abuso, los moderadores lo ven, y deciden si lo dejan o lo dan de baja.
El tercer módulo que estamos desarrollando es sobre el perfil del usuario. Es decir, que uno pueda verle la cara a quienes participan de esta comunidad. Poder ver que tal persona publicó siete avisos por ejemplo, también tantos comentarios en el foro del diario…
- Eso debemos cultivar. Quienes escriben en el diario dan la cara con su firma, en las notas. Entonces el navegante también debe ser responsable y decir quien es, porque se escudan en nombres falsos.
- Tratamos de hacer educación en el sentido de que la gente tome conciencia de los beneficios que trae la herramienta y la utilice bien, y además buscamos desde el software encausar esto. Entonces a partir de esta herramienta de perfiles sabemos que si una persona publicó 6 comentarios y todos fueron reportados como inapropiados, es alguien que no aporta a la discusión constructivamente entonces tal vez haya que darlo de baja como usuario registrado. Eso es lo que se está tratando de ordenar.
- Lo fantástico de esto es poder meter también la parte multimedia, en convergencia de audio, video, texto…
- En cuanto a la participación de la gente, la idea es poder abrir esto. Que los usuarios puedan subir videos, información, participando de esta comunidad y aportando material al diario.
La venta de libros por Internet
- Se busca emular en la web del diario lo que es tu empresa Cyberferia, que es la venta de libros por Internet, un desarrollo tuyo teniendo clientes tan importantes…
- Sí, tenemos clientes como las librerías Santa Fe, Temática, Paidós, Paradigma libros. El nicho en que trabajamos es el comercio electrónico para librerías.
- Esta incursión de la tecnología en nuestras vidas, ¿cómo lo ves? Porque alrededor de Internet se está generando una nueva civilidad, una economía y una nueva comunicación…
- El impacto cultural es enorme. No se si es para bien o para mal, pero es irreversible. No se si tiene sentido oponerse, y si tiene sentido pensar cómo la usamos para que nos enriquezca lo mejor posible. Hay un estudio en los Estados Unidos que indica que los adolescentes envían un promedio de 80 mensajes de texto por día. Es evidentemente alguien que no está concentrado en lo que hace, que no presta atención a sus profesores, o leer un libro una hora seguida. Hay un montón de herramientas de Internet que tienden a eso: a una hiperconectividad. No está la posibilidad de concentrarte una hora en hacer algo, porque estas todo el tiempo respondiendo a un estímulo o varios permanentemente.
La tecnología y el ritmo de vida
- Toda tecnología supone un costo, no hay una que sea neutra. Tenemos por un lado el beneficio pero por otro la pérdida…
- Hay un balance. Con las cosas que se ganan está el acceso a la información, la democratización de la información. Uno entra a un foro y no importan los títulos o los pergaminos, sino el contenido de lo que se dice.
- Históricamente se habló de los medios de comunicación de masas. Es decir, un mensaje unidireccional, que se recibía y nada más. Por lo tanto el que tenía la emisión, tenía un poder omnipotente por sobre el receptor del mensaje. Pero eso está cambiando…
- En un programa de CQC, Aníbal Ibarra hizo un papelón cuando recorrió una localidad y todos salían a saludarlo. Y en realidad era toda gente de él. Amigos y militantes que estaban sobre actuando. Eso fue un programa de televisión visto por algunas personas, pero cuando las imágenes se pusieron en el sitio de Youtube tuvo 500 mil visitas.
- Estamos arriba de una ola, el tema es saber llegar a la orilla con buenos contenidos. ¿Puede la tecnología sustituir al periodismo, o éste subsiste más allá del soporte?
- En lo inmediato no. Hay una amenaza que es inmediata, porque esta lo que se llaman lo agregadores de contenidos: son sitios con programas (software) que toman las noticias de los diario online o agencias y las reproducen de otro modo, agregándole incluso publicidad propia. Es decir tienen contenido sin costo y con la publicidad tienen ingreso.
Los programas de inteligencia artificial todavía no están tan avanzados para desarrollar esta tarea de crítica que hace un periodista que elabora o investiga. El problema es en el modelo económico. Las cuentas no cierran y en Estados Unidos muchos diarios decidieron cerrar sus ediciones impresas para quedarse únicamente con las online. Entonces la crisis no es en el rol del periodista, sino en el costo de cómo se sostiene una redacción.
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