El Juez Eduardo García Jurado realizó una inspección ocular en el “Programa Ibicuy”
Sin previo aviso, el Juez de Instrucción se hizo presente en el Centro de rehabilitación de adictos con el objetivo de observar su funcionamiento.Por Mónica FarabelloEn el mes de enero pasado, 24 internos de la comunidad terapéutica "Programa Ibicuy" se dieron a la fuga y realizaron una denuncia en la comisaría de Villa Paranacito haciendo alusión a un supuesto "duro tratamiento" que estaban recibiendo.
El caso quedó en manos del Juez de Instrucción, Eduardo García Jurado quien en la mañana de ayer realizó una inspección ocular in situ, junto a su Secretaria, Carolina Costa, el Defensor Oficial, Pablo Ledesma, y la Asistente Social Norma Hermann, con el fin de determinar el modo en que los internos son abordados y la problemática existente. La visita se extendió por el término de una hora aproximadamente, donde los profesionales realizaron un recorrido por las instalaciones del lugar, dialogaron con los internos y entrevistaron al encargado.Además, la comitiva fue acompañada por un fotógrafo de la policía de Villa Paranacito, quien registró la visita; por su parte, la Secretaria del Juez, tomó debida nota de todo lo dialogado con el encargado del Programa. Los internos y el sistemaActualmente, y luego de la masiva y organizada fuga perpetrada en enero pasado, están alojados 27 internos cuyas edades rondan entre los 18 y los 51 años de edad; sólo seis son mujeres.Los mismos, se encuentran allí internados por voluntad propia, decisión familiar u órdenes judiciales, con el fin de rehabilitarse de sus adicciones a las drogas como la marihuana, cocaína y paco.El régimen que cumplen es verdaderamente organizado en cuanto a los horarios y los cargos que ejercen dentro del Programa. Según comentó el encargado al Doctor García Jurado, los internos desayunan a las 8.30, previo haber realizado el correspondiente aseo personal y limpieza de sus habitaciones.Los cargos en los que se dividen son: obreros, capataz, jefe de departamento y coordinador. En cuanto a su cargo, tendrán beneficios y obligaciones que pueden retener o perder, de acuerdo a su conducta allí dentro.Luego de cumplir con sus obligaciones, cuentan con espacios de recreación en los que pueden hacer deportes, mirar televisión, dibujar y mantener charlas de grupos que suelen ser muy terapéuticas para los pacientes.Por otra parte, cuentan con la contención psicológica los días lunes y jueves, mientras que reciben la visita de un psiquiatra una vez por semana. En tanto, el contacto con la familia suele ser telefónicamente en días pautados y pueden recibir cartas que son revisadas por los encargados.El malestarSegún manifestó el encargado del lugar, luego de la fuga organizada cambiaron muchas cosas dentro del Programa. Uno de los puntos fundamentales es la comida: actualmente aseguran alimentarse de forma variada y sana, mientras que reciben como privilegios, gaseosas, cigarrillos, golosinas o llamadas telefónicas.
El caso quedó en manos del Juez de Instrucción, Eduardo García Jurado quien en la mañana de ayer realizó una inspección ocular in situ, junto a su Secretaria, Carolina Costa, el Defensor Oficial, Pablo Ledesma, y la Asistente Social Norma Hermann, con el fin de determinar el modo en que los internos son abordados y la problemática existente. La visita se extendió por el término de una hora aproximadamente, donde los profesionales realizaron un recorrido por las instalaciones del lugar, dialogaron con los internos y entrevistaron al encargado.Además, la comitiva fue acompañada por un fotógrafo de la policía de Villa Paranacito, quien registró la visita; por su parte, la Secretaria del Juez, tomó debida nota de todo lo dialogado con el encargado del Programa. Los internos y el sistemaActualmente, y luego de la masiva y organizada fuga perpetrada en enero pasado, están alojados 27 internos cuyas edades rondan entre los 18 y los 51 años de edad; sólo seis son mujeres.Los mismos, se encuentran allí internados por voluntad propia, decisión familiar u órdenes judiciales, con el fin de rehabilitarse de sus adicciones a las drogas como la marihuana, cocaína y paco.El régimen que cumplen es verdaderamente organizado en cuanto a los horarios y los cargos que ejercen dentro del Programa. Según comentó el encargado al Doctor García Jurado, los internos desayunan a las 8.30, previo haber realizado el correspondiente aseo personal y limpieza de sus habitaciones.Los cargos en los que se dividen son: obreros, capataz, jefe de departamento y coordinador. En cuanto a su cargo, tendrán beneficios y obligaciones que pueden retener o perder, de acuerdo a su conducta allí dentro.Luego de cumplir con sus obligaciones, cuentan con espacios de recreación en los que pueden hacer deportes, mirar televisión, dibujar y mantener charlas de grupos que suelen ser muy terapéuticas para los pacientes.Por otra parte, cuentan con la contención psicológica los días lunes y jueves, mientras que reciben la visita de un psiquiatra una vez por semana. En tanto, el contacto con la familia suele ser telefónicamente en días pautados y pueden recibir cartas que son revisadas por los encargados.El malestarSegún manifestó el encargado del lugar, luego de la fuga organizada cambiaron muchas cosas dentro del Programa. Uno de los puntos fundamentales es la comida: actualmente aseguran alimentarse de forma variada y sana, mientras que reciben como privilegios, gaseosas, cigarrillos, golosinas o llamadas telefónicas. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

