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El lado B de la pandemia: Jardines particulares pidieron ayuda al Municipio

Trabajan con la enorme responsabilidad de educar a niños y niñas entre los 6 meses y los 4 años. Bajo el régimen privado, no gozan de todos los derechos laborales de cualquier educador y tampoco acceden a los privilegios de empleados de otros sectores. Los titulares de los jardines pidieron ayuda al Estado municipal. Serían recibidos este lunes.

Desde hace más de 35 años que en Gualeguaychú funcionan los jardines maternales privados. Estos espacios educativos llegaron para darle respuesta a miles de familias que necesitaban un lugar de contención para sus hijos, mientras las madres y padres salían a trabajar.

La pandemia declarada a mediados de marzo del 2020 dejó al descubierto, una vez más, la precariedad de derechos laborales de las maestras jardineras del sector privado.

Claro está que la pandemia arrasó con toda estructura económica. Desde las más sólidas empresas hasta los emprendimientos familiares se vieron afectados por una crisis sanitaria y económica que ha golpeado al mundo entero y en particular a los países en vías de desarrollo como la Argentina. Pero ¿qué sucede cuando son los propios educadores los que se encuentran en absoluta vulnerabilidad?

En la ciudad funcionan alrededor de 10 jardines maternales particulares que son habilitados por el Municipio, como al resto de los comercios, aunque respetando pautas y normas dirigidas al bienestar de los infantes.

En la ciudad funcionan alrededor de 10 jardines maternales particulares que son habilitados por el Municipio

En estos espacios las docentes trabajan por hora, cobrando entre 8 mil y 13 mil pesos el turno. Cada una de las profesionales de la educación destina unas 4 horas presenciales para educar y cuidar a grupos de entre 10, 15 y 20 niños, de acuerdo al cupo y realidad de cada jardín.

Marzo, el mes del quiebre

ElDía conversó con un numeroso grupo de docentes de los distintos jardines maternales privados de la ciudad. Las educadoras coincidieron en la necesidad de resguardar sus identidades para no exponer sus fuentes laborales.

El reclamo fue generalizado y coincide con el de otros sectores productivos: recorte de salarios o falta total de pagos.

Una de las educadoras contó que en marzo la directora del lugar quiso pagarles un proporcional por los días trabajados. Recordemos que las clases fueron suspendidas al finalizar la tercera semana del mes. Las trabajadoras reclamaron para cobrar el salario completo, debido a que los padres habían abonado la cuota correspondiente.

De todos modos, explicaron que los directivos no pueden cobrarles a los padres una cuota completa mientras los chicos no están concurriendo a clases. Y es en este punto donde confluyen dos realidades totalmente comprensibles e incompatibles.

Por un lado, padres y madres cuyos ingresos también se han visto recortados, y por el otro, docentes que trabajan como monotributistas o “en negro”, que plantean un futuro cargado de incertidumbre.

Una profesora de nivel inicial relató a ElDía que en el jardín donde trabaja decidieron no cobrar la cuota, dejando a las trabajadoras sin ningún tipo de cobertura salarial. “Somos docentes profesionales. Estudiamos cuatro años y tenemos una responsabilidad enorme frente a una sala con niños de tres y cuatro años, y recibimos esta respuesta en medio de la crisis. Abril no cobramos y tampoco vamos a cobrar hasta que vuelvan las clases presenciales, es decir… incertidumbre total. Además trabajamos virtualmente, gratis. Somos docentes que trabajamos gratis”, expuso.

Somos docentes profesionales. Estudiamos cuatro años y tenemos una responsabilidad enorme frente a una sala con niños de tres y cuatro años, y recibimos esta respuesta en medio de la crisis. Abril no cobramos y tampoco vamos a cobrar hasta que vuelvan las clases presenciales, es decir… incertidumbre total

Asimismo contó que trabajan de manera informal: “no se nos paga ni el monotributo, no tenemos obra social, no tenemos aportes y si necesitamos faltar por temas de salud, igualmente nos piden el certificado médico. Este es un panorama laboral que se replica en casi todos los jardines particulares”.

Una colega suya coincidió en el diagnóstico y reveló algunas particularidades: “En nuestro caso se optó por cobrar la mitad de la cuota y trabajar con actividades on line. Enviamos tarea que algunos realizan y otros no. Tratamos de hacer videollamadas, videos o juegos para no perder el contacto con nuestros chicos”.

Una de las docentes opinó que “ahora se acuerdan del Estado, cuando siempre les convino que el Estado mire para el costado cuando tienen a sus maestras sin aguinaldo, ni obra social, y pagándonos por hora trabajada sin ningún beneficio”.

“En marzo ya nos pagaron la mitad del sueldo y ahora directamente no nos pagan. Nos dijeron que nos busquemos otra cosa porque viene todo re complicado”, relató la docente a cargo de otra sala, y reflexionó: “Es una vergüenza, porque algunos padres están pagando la cuota y a nosotras no nos pagan. Lo único que esperaba era que nos salden todo marzo; sobre todo porque nosotros seguimos mandando actividades a través de Whatsapp”.

Solo en un jardín de los consultados las profesionales coincidieron en que hasta el momento están cobrando normal, aunque “no sabemos más adelante”.

Las posturas son tan comprensibles como antagónicas: padres y madres con ingresos recortados deben hacerle frente al pago de un servicio que no están recibiendo; propietarios de jardines que perciben ingresos menores o directamente no cobran; y por último, el eslabón más débil de la cadena: las trabajadoras sin ningún tipo de cobertura salarial.

En tanto, unas de las directivas explicó que las cuotas son destinadas a cubrir alquiler, luz, salarios, juegos y seguros y que no cuentan con ningún respaldo estatal. “Me duele muchísimo no poder cumplir con mis docentes, pero tampoco les puedo exigir a los padres que paguen una cuota, por eso decidimos que ellas no envíen actividades online porque no podemos abonar ese trabajo”.

La carta a Piaggio

Los titulares de jardines particulares se reunieron para consensuar la siguiente carta enviada al presidente municipal, Martín Piaggio: “Debido a la situación que estamos atravesando por la Pandemia de coronavirus, declarada Emergencia Sanitaria por la OMS y Presidencia de la Nación, mediante DNU 260/2020 y el aislamiento social, preventivo y obligatorio (DNU 299/2020); los jardines particulares de la ciudad, junto a las familias, nos unimos más que nunca para encontrar una salida a nuestra problemática.

Porque priorizamos la salud; la nuestra y la de todos, y cumpliendo el decreto establecido, cerramos nuestras salas desde el 16 de marzo.

Si bien ya no brindamos el servicio para el que estamos preparadas realizamos acompañamiento a través de clases virtuales acorde a cada sección, con propuestas pedagógicas y actividades recreativas para hacer en casa y mantener el vínculo con las familias.

Solicitamos que el gobierno nos visibilice, porque somos parte del sistema educativo. Visto que la incertidumbre crece y las consecuencias económicas, nos golpean fuertemente ya que, somos espacios que nos mantenemos solo con el aporte mensual de cada familia, careciendo de cualquier tipo de subvención estatal.

Sabemos además, que sin el apoyo del gobierno, sin su ayuda solidaria, no podemos reabrir nuestras salas cuando todo vuelva a su normalidad, perjudicándonos y perjudicando a miles de familias trabajadoras que nos necesitan porque brindamos un servicio necesario en la ciudad como Instituciones Educativas y de cuidado para niños/as pequeños.

A nuestras familias, que en su mayoría han sido afectadas, les es imposible abonar la cuota de su hijo para mantener la matrícula. Una realidad angustiante.

Apelamos a la mirada y contemplación de nuestra realidad para hacer frente al pago de alquileres, impuestos, servicios, sueldos docentes, y por ende la posibilidad de volver a las actividades cuando sea pertinente.

Esperando una respuesta positiva, alentadora y resolutiva, saludamos atte. Los jardines abajo firmantes”.

Jardín Materno Infantil Gurilandia; jardín Materno Infantil Girasoles; Jardín Materno Infantil Pasitos; Jardín Materno Infantil Colores; Jardín Materno Infantil Arco iris; Jardín Materno Infantil Mi Dulce Karamelle; Jardín Materno Infantil Recreo; Jardín Materno Infantil Antón Pirulero; Jardín Materno Infantil Imagikids; Jardín Materno Infantil Acuarella.

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