El legado de Don Pedro Jurado
Un gobernante que marcó con distintas realizaciones a Gualeguaychú, entre 1935 y 1939. Pero sobre todo alguien que encarnó virtudes republicanas hoy olvidadas. Así recuerda a Pedro Jurado su nieto Jorge, autor de un libro que rescata la figura de ese intendente, en una charla con Radio Cero y diario EL DIA. Por Gustavo Carbone y Marcelo Lorenzo - Imaginamos que "Don Pedro", el libro de su autoría, le ha llevado un esfuerzo importante de recopilación. ¿Cómo concilio su trabajo en la vida privada con esta investigación? Jorge Jurado:- Trabajo en la compañía Shell, de la cual soy gerente de asuntos legales. Los fines de semana o por la noche hice el acopio de material para el libro. En realidad es algo que vengo haciendo desde hace muchos años. Este no es el primer libro, sino el tercero. Los anteriores están dedicados a la poesía. Hace tres años tuve entre mis manos un archivo sobre la vida y la obra de Pedro Jurado, mi abuelo. Pensé entonces que con el transcurso del tiempo los papeles se pierden o se destruyan. Me dije: la mejor manera para que eso no suceda, que ese legado perdure, y a la vez como un modo de homenajear un poco la figura de Pedro Jurado, quizá un tanto olvidada en Gualeguaychú, es hacer un libro. - También su interés era ayudar al Dispensario de Lactantes.- Efectivamente, he decidido que la recaudación por la venta del ejemplar sea donada íntegramente a ese dispensario, que fue fundado en 1936, durante la intendencia de mi abuelo, y que necesita de la ayuda de todos. - El libro es un aporte, además, a la memoria colectiva lugareña...- Sí, porque relata básicamente 50 años de la vida de Gualeguaychú. Hay más de 1.000 apellidos mencionados en el libro. Es gente que de una forma u otra ha tenido alguna vinculación con nuestro personaje. Al retratar esta figura pública se revive una época no sólo del lugar sino del país. Recordemos que a principio de 1900 Argentina se instaló en el mundo como una potencia exportadora, y tenía un gran prestigio internacional. Y Gualeguaychú, que era una región agro-ganadera muy rica, no fue ajena a esta realidad. Pensemos que por aquella época se crea el frigorífico Gualeguaychú, convertido luego en abastecedor de carne en el mercado mundial. - ¿Cómo era el vínculo de Pedro Jurado con "El Censor", el legendario diario de entonces?- "El Censor" nació a principios de 1900 y cerró a fines de 1945. Pedro lo heredó de su padre Ramón Jurado, que fue el fundador del diario. Lo dirigió desde la edad de 32 años. Don Pedro no sólo era un político de acción sino un periodista de raza. - ¿Cómo fue su educación?- Como la mayoría de nuestros abuelos, se educó en la escuela pública. Lo que había en esos años en el país era una escuela pública de excelencia. Él se educó en el histórico colegio de Concepción del Uruguay, donde egresó con un bachillerato, a la edad de 22 años, pero con una formación académica notable. - ¿Cuáles fueron las obras de progreso más salientes del intendente Pedro Jurado? ¿Cuáles son las que usted rescata especialmente?- La obra pública fue muy importante. Por ejemplo, la pavimentación de casi cien cuadras, en una época en la que la mayoría de las arterias de Gualeguaychú eran de tierra. Hizo cosas por la salubridad, la niñez, las familias humildes, dándole un sentido social a su gestión. Está además la creación de la Caja de Jubilaciones Municipales. Fue muy importante, además, su acción en el tema de los paseos públicos (...) - Muchas de esas cosas hoy las disfrutamos...- Amigos de acá me dicen, por ejemplo, que la pavimentación hecha en los años '35-'36 se conserva plenamente. Relato en el libro que en su momento hubo una acusación contra Pedro Jurado, a propósito de estas obras. Lo refiero en el capítulo denominado: 'La acusación que no fue'. La cosa es así: se llama a licitación pública, como obviamente es menester hacerlo en los contratos del sector público, y la licitación la gana una empresa que era Bugnone & Cía. S.R.L. Cuando el departamento Ejecutivo municipal adjudica al ganador por antecedentes técnicos y por precios, Pedro Jurado se entera que un miembro de la firma que había ganado era su hermano político. Cuando se enteró de eso -no existía la ley de ética pública, que fue sancionada 60 años después- Pedro Jurado presentó la renuncia al cargo como intendente. No quería que se pensara que en un contrato en el cual la municipalidad iba a invertir o a gastar dineros públicos, iba a ser beneficiado un pariente de él. Presenta entonces su renuncia y se va a su casa. No fue un acto de especulación política, fue un acto de convicción. En el libro comento las vicisitudes de esta historia. - Tenemos entendido que Pedro Jurado llega a la gestión en un momento en que la municipalidad de Gualeguaychú está con quebrantos, y él contrae un empréstito local. ¿Es así? - Cuando él asume en el año 1935, lo hace a sabiendas de que la municipalidad tenía un alto endeudamiento. Había atrasos en el pago a los contratistas y a los empleados municipales. Algunos atrasos eran de hasta 4 y 5 años. Entonces él decide acudir a la confianza pública y hace suscribir con su departamento de finanzas, un empréstito público que tiene un alto acatamiento. Así pone al día las finanzas de la municipalidad y paga religiosamente los réditos de los intereses de este empréstito. - ¿Y quiénes compran los bonos? - Los ciudadanos de Gualeguaychú, quienes creían en la palabra empeñada. "No hizo distingos políticos" (((subtítulo))) - Un capítulo del libro se titula "El intendente de todos". ¿De qué trata? - Pedro Jurado pertenecía al Partido Demócrata Nacional, llamado conservadorismo. Sin embargo como intendente -quizás alguien pensará lo contrario-, se olvida de esa pertenencia. En la acción de gobierno él no hizo distingos con sus adversarios políticos o con la gente que no comulgaba con sus ideas. En este sentido, gobernó para todos. Y es por eso que la gente lo llamaba "Don Pedro", con mucho respeto. Por eso el nombre del libro. - ¿En qué período gobernó, concretamente?- Gana las elecciones en 1935 y su gobierno se extiende desde ese año hasta 1939. Luego, en 1943, se presenta nuevamente a las elecciones, oportunidad en la que gana por amplio margen. Pero ese año se produce el golpe militar nacional. Y entonces el gobierno central dispone la caducidad de todas estas elecciones, tanto a nivel gobernación como municipal. Aunque refiero en el libro que el gobierno provincial propuso que nombraran a Pedro Jurado como comisionado municipal, que era una suerte de interventor del gobierno local. Pero resulta que cuando se produce la comunicación del golpe militar del año 1943 (que lidera el general Ramírez), él redacta una editorial en el diario "El Censor" -que yo transcribo en el libro- en el cual se expresa en contra de las decisiones del gobierno central. Allí dice que el país no es unitario sino federal y que Entre Ríos y Gualeguaychú ya habían elegido sus autoridades. A raíz de esa editorial del diario "El Censor", se cae la idea de que Pedro Jurado fuese comisionado municipal. Entonces, retorna al diario a seguir su crítica, como buen censor que era de los gobernantes. - ¿Cómo sigue luego su vida pública? - Sigue en el diario. Pero en el año 1948, los conservadores postulan que el candidato natural para las elecciones de ese año era Pedro Jurado. Se presenta, pero pierde las elecciones. Gana en la compulsa electoral el doctor Horacio Clemenceau, que era el candidato del partido peronista. Fue entonces que Pedro Jurado se retira definitivamente de la política. El diario había cerrado en enero de 1946. Así que se recluye prácticamente con sus recuerdos, con sus nietos. Fallece en 1951, a los 71 años. - ¿Por qué cierra el diario "El Censor"? - "El Censor" no era una empresa periodística, como son los diarios de hoy. Vivía de la suscripción y de los avisos de los comercios de Gualeguaychú. En este contexto, no podía sobrevivir. Además hubo una gran presión del gobierno de ese momento, para que "El Censor" se acallara. Entonces el diario muere, entre comillas, a principios de 1946. Virtudes republicanas (((subtítulo))) - En un capítulo del libro usted titula "Gracias Don Pedro". ¿Cuéntenos qué dice allí?- En ese relato no sólo creo interpretar la opinión de los que aún pueden gozar de la obra que hizo el gobierno del Partido Demócrata, hace tantos años. También hay un legado de honestidad, de respeto a la ley, de respeto a las instituciones públicas, de ética del funcionario público. Esos valores eran muy fuertes en Pedro Jurado, algo que yo como nieto debo agradecer, al igual que todos aquellos que creen en ellos. Habrá que convenir, por otro lado, que hoy estamos asistiendo a la degradación de esos valores. Definitivamente (...) En el libro relato -y además están las fotografías históricas de esos años- cuando el pueblo lo acompaña hasta su casa, después que él asume el mando municipal, en el año 1935. Su casa estaba al lado del diario, ubicado entre Luis N. Palma y Fray Mocho. Pedro Jurado sucede al intendente Peyret. Después entrega el mando al intendente Claudio Méndez Casariego. En esa ocasión, el pueblo lo vuelve a acompañar, caminando por la calle cuando él se retira. Hay pocos antecedentes de mandatarios, en los distintos niveles, que reciban tantas muestras de simpatía de sus gobernados. - Rescatar la figura de un intendente, como el caso de Pedro Jurado, es una manera de revalorizar los gobiernos locales.- Totalmente. Desde 1853 la Argentina es una república federal. Es importante saber que según nuestra Constitución las provincias son autónomas y los gobiernos municipales tienen suma importancia. Es en la comuna donde nace la democracia. De hecho, así lo heredamos de España (...) En una parte del libro, al relatar la gestión de gobierno de Pedro Jurado, comento un incidente, a raíz de de una falta de pago de la coparticipación federal. Esto involucraba un gravamen a los combustibles, parte de cuyo producido era para Entre Ríos, en función de litros vendidos. El gobierno provincial empezó a retacear el envío de esos fondos a las comunas, con los cuáles éstas debían hacer frente a gastos esenciales (salud, educación, obra pública, limpieza, etc.). Fue entonces que se produce un serio enfrentamiento entre el gobierno municipal y el gobierno provincial de entonces. - Usted mencionó que a Pedro Jurado lo convocan sus partidarios para que sea nuevamente intendente...- En efecto. Él ya estaba entrado en años. En el año 1948, sus seguidores deciden llamarlo nuevamente para la función, en representación del conservadorismo. Lamentablemente no pudo ser. En el libro digo que Pedro Jurado ya relativamente grande, entrado en años, todavía tenía fuerzas como para seguir gestionando la cosa pública. - ¿Qué nombres eran del mismo partido y que cumplieron un papel importante en la vida pública?- El Ing. Morrogh Bernard, por ejemplo, era diputado nacional en esa época y presidente del partido a nivel provincial. Después estaba Daneri, que colaboró con Don Pedro y con su equipo. - ¿Cómo es que nace el Dispensario de Lactantes?- Se incuba en medio de una campaña electoral, allá por el año 1934. Como dije, a mi abuelo lo acompañaba ese recordado pediatra local que fue 'Patico' Daneri, y un grupo de gente vinculada a la salud. Ellos, que recorrían los suburbios y las zonas periféricas de la ciudad, conocían las necesidades de muchos vecinos. En esos años prácticamente no había centros de salud. Entonces decidieron crear este famoso Dispensario de Lactantes, que tuvo una actividad importantísima en la ciudad, durante mucho tiempo. Pero hoy esa entidad ha ido declinando por distintas razones. Hoy aún vive del aporte de algunos benefactores de la ciudad, que hacen una módica contribución para mantenerlo. La señora Berta, que está a cargo desde hace muchísimos años, es un símbolo viviente de la institución, a la cual queremos relanzar.
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