El liderazgo opositor se cocina a fuego lento y Néstor sigue haciendo de las suyas
A la novela no le falta ningún condimento. Tiene de todo, tanto que podría terminar haciendo picos de rating en el prime time de Canal 13 o de Telefé. Hay dosis exactas de suspenso, intriga, traición, sangre fría, egos y ambiciones. El escenario es bien amplio, y tiene muchos lugares para sentarse. Los espectadores son millones. Y no lo pueden creer.Por Jorge Barroetaveña El kirchnerismo es como esos boxeadores que están a punto de caer pero tienen una virtud: si te ponen una mano te mandan para la lona. La ventaja aumenta, cuando el rival, lo único que hace es tirar a izquierda y derecha, sin mucha coherencia, tratando de voltear al muñeco que luce endeble. Algo de esto fue lo que pasó el miércoles en la Cámara de Senadores y en Diputados. Cuando el oficialismo estaba a punto de ver cómo el DNU de uso de las reservas se le escurría entre las manos, apareció un fallo salvador, que dejó todo congelado y en un laberinto de difícil salida. A esa hora la sesión en el Senado ya se había caído, en medio de la impotencia opositora que esperó en vano (otra vez) la llegada de Carlos Menem que, según dijeron luego, se debatía con un problema estomacal en una clínica porteña. De nada sirvieron los pedidos de multa a los legisladores que no bajaron a dar quórum. Desde Olivos Néstor Kirchner piloteaba la estrategia y sonrió feliz cuando el Vicepresidente Cobos se vio obligado a tener que levantar la sesión.A esa hora, los diputados opositores ya habían conseguido las suficientes voluntades para voltear el DNU de uso de las reservas. El debate, encendido, perdió voltaje cuando Diana Conti relató el fallo del Juez Lavié Pico, que dejó en sombras la intentona. Con visible desencanto y después de algunos conciliábulos, los legisladores siguieron debatiendo por inercia, hasta que aprobaron una declaración de nulidad del Fondo del Bicentenario. Para Carrió "todo lo que viene después de eso no tiene validez".Pero el golpe ya estaba dado. La semana pasada, la fortaleza del ejército oficial, había abierto grietas en el frente opositor. Latorre y Bonggiorno hicieron lo suyo y empezó el cruce de facturas. Si las miradas se posaron en el Peronismo Federal, ahora volvió a pasar lo mismo. ¿Alguien puede garantizar alguna conducta previsible en el ex presidente Carlos Menem? Por lo visto nadie, tanto como un puñado de legisladores que conforman bloques unipersonales, que no sabe para dónde van a disparar en el medio de las presiones cruzadas. Claro que tampoco los radicales transitan un camino de rosas. Bien lleno de espinas está, porque la presencia del Vicepresidente Cobos los obliga a un ejercicio doble de profesión de fe antikirchnerista y amaga con hacer naufragar cualquier intento de negociación.Los pases de factura abundaron en los últimos días y la temperatura entre los opositores subió hasta punto de ebullición, con las palabras de Morales contra Solá. "Me debería pedir disculpas", espetó el líder de la bancada radical a través de los medios. Entre los radicales, crece la inquina contra el peronismo opositor. Sospechan, siempre con algún grado de razón, que hay negociaciones por debajo de la mesa y que, más tarde o más temprano, los 'dos' peronismos podrían terminar arreglando.Estas dudas, más la judicialización de los conflictos, son las que abren la esperanza en la Casa Rosada, de avanzar en la división del frente opositor y en la virtual paralización del Congreso. Es el mejor escenario que el kirchnerismo podría afrontar en los dos años y medio que le quedan de gobierno y el menos probable para precipitar turbulencias en la gestión.Néstor, en tanto, va enhebrando paso a paso su estrategia. Ya volvió al partido, le tiró a los gobernadores afines la idea de debatir la coparticipación y puntea minuto a minuto la gestión de su mujer. El martes sonrió alborozado cuando una encuestadora del gobierno le alcanzó los últimos datos: tanto su imagen como la de la Presidenta creció un puñado de puntos, aunque todavía están lejos de otras épocas. Igual, va al frente en intención de voto en Capital y Gran Buenos Aires, con un 22%. Claro que, eso tampoco lo engaña. El liderazgo opositor aún no está definido y ahí está su principal fortaleza. Mientras esto no se defina podrá seguir haciendo de las suyas y conservar el poder que aún detenta con firmeza.La clave de esta Argentina que se debate en el poskirchnerismo es esa: los Kirchner están en retirada pero no se sabe qué es lo que vendrá. En los pliegues de esa incertidumbre se diluye la realidad política y se oculta el futuro. En la oposición sigue habiendo muchos caciques y escasean los indios. Son demasiados con pretensiones altas. Sólo para presidente se anotan Duhalde, Macri, Reutemann, Solá, Das Neves y ahora De Narváez. En la UCR la candidatura de Cobos divide aguas y Morales, Sanz y hasta Alfonsín tienen pretensiones. Este listado no tiene en cuenta a la eterna Carrió, a Binner y a Solanas. Es demasiado zafarrancho para que una estrategia común en el Congreso perdure en el tiempo y esté blindada a cualquier ofrecimiento infiel.Lo que sucede ahora, no tiene registro en la historia reciente. Alfonsín enfrentó a un peronismo unido por la renovación a fines de los '80, Menem se las vio con el Frepaso y la UCR que hicieron causa común. Y De la Rúa volvió a ser zamarreado por un peronismo sediento de volver al poder, que no ofreció fisuras. Hoy, el mosaico opositor no es garantía de liderazgo firme ni de estrategia común. Mientras esto ocurra, Néstor podrá seguir definiendo los trazos gruesos de la Argentina y marcar la agenda de temas, hasta las elecciones del año que viene. O hasta el 2.020 como se atrevió a sincerar en Chaco. No es el sueño de la mayoría de los argentinos claro, urgidos por el día a día. Para el 2.020, no sólo faltan 10 años, sino mucho desarrollo que nos saque de la pobreza.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

