El papel del Congreso
Que las funciones que la Constitución le asigna a los poderes Legislativo y Ejecutivo son distintas no es nada nuevo para nadie. Sin embargo, más allá de cuáles son esas funciones, la gente tiene una idea formada sobre eso, sin importar qué dice la Constitución.Por Jorge Omar Chemes*Opinión Así, uno se imagina que la Cámara de Diputados es el lugar de las grandes discusiones y que el Senado es el lugar de las decisiones pensadas y serenas. Para llegar a este "sentido común" fueron necesarios muchos años de historia política e influyen que los senadores son menos, por ejemplo. En Diputados, con la sola cantidad de 257 no puede esperarse un diálogo ordenado sino más bien agitado y caluroso.En este mismo "sentido común", el Poder Legislativo no es capaz de tomar decisiones rápidas. En realidad, no solo no es capaz sino que no es su función. Un mismo texto tiene que ser leído, al menos, por 257 diputados antes de ser aprobado. En realidad, si pasó por una comisión solamente, tiene que haber sido discutido por sus 25 miembros y por sus otros tantos asesores. Por eso es raro que haya leyes con errores, porque es mucha la gente que interviene en el proceso de discusión, corrección y sanción.Es curioso que, tanto como se asume que el Congreso tarda mucho en hacer las cosas, se asume que el Poder Ejecutivo es veloz. Es de "sentido común" también que las decisiones tomadas por poca gente son más rápidas. O al menos deberían serlo.Este "sentido común" se basa en la historia también. Esto fue y debería ser lo "normal". Y si un decreto sale mal, se saca otro, también rápidamente, y se soluciona el error.Pero ¿qué pasa cuando el Poder Ejecutivo no toma las decisiones que el Poder Legislativo lo autorizó a tomar? Mucho se discutió en estos años sobre facultades delegadas. Y el Poder Ejecutivo muchas veces se aferró a esas facultades como si se tratara de cuestiones de vida o muerte. Claro, si le convenía.La ley 24.714, de asignaciones familiares, establece cuáles son las asignaciones y sus montos en su art. 18. Y en el 19 faculta al Poder Ejecutivo a fijarlas porque él tiene más información, por ejemplo, para saber si en tal o cual zona hará falta que esas asignaciones sean mayores. Lo curioso es que siempre se le critica al Congreso la lentitud. Pero hay casos en los que el Poder Ejecutivo, por no querer reconocer la inflación, por ejemplo, no actualiza las asignaciones familiares.En estos dos años que el Poder Ejecutivo no actualizó las asignaciones, muchos trabajadores recibieron aumentos de sueldos y perdieron lo que recibían por asignaciones familiares. El sistema dado por ley está pensado para ser una señal de que hay una política de largo plazo. Por ejemplo, mostrar que el Estado apoya a quienes quieren adoptar hijos dándoles una asignación especial. O que habrá una asignación por escolaridad. O por hijo, simplemente, favoreciendo a las familias numerosas.Así como somos 257, somos más para discutir pero también para escuchar los problemas que nos piden resolver. Y el Congreso es el lugar para discutir esos problemas. Una de las funciones de los diputados, aunque no siempre reconocida, es la de poner los temas que los ciudadanos les transmiten, en la agenda política.Y por más que las decisiones no puedan ser rápidas en el Congreso, podemos colaborar en garantizar los derechos que la ley otorga y en hacer notar en dónde hace falta actuar. Y que si, como en este caso, el Poder Ejecutivo no actúa, podemos llevar adelante las políticas necesarias para proteger los intereses de todos los ciudadanos. Y con más fuerza cuando se trata de los que menos tienen. *Diputado de la Nación (UCR-Entre Ríos).
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