“El plan económico argentino ya fue escrito por Alberdi”
Dice que hay que volver al pensamiento económico de la Constitución del siglo XIX, en base al cual el país se transformó en pocos años en séptima potencia mundial. Eso le dijo a Radio Cero Diego Fernández Elgue, un reconocido profesional local de Ciencias Económicas.Por Gustavo Rivas y Marcelo Lorenzo- ¿Cómo es el escenario económico actual?
Diego Fernández:- Un enfriamiento significativo que en realidad ya había empezado a manifestarse incluso antes de la crisis con el campo. Con la crisis con el campo se potenció, pero ya los problemas venían de antes y seguramente van a seguir. Hoy hay mucha preocupación en los agentes económicos, sobre todo por la inseguridad jurídica. Es decir, por estar sujetos todos, en cualquier actividad, a los vaivenes de decisiones que se toman de un día para el otro sin debate alguno.- Lo que se llaman las "reglas de juego"...- Reglas que se rompen de un día para el otro. Entonces eso afecta la voluntad de las personas de trabajar, de invertir, de crecer. Y eso enfría la economía. Y sobre todas las cosas frena la inversión. La inversión, sea de los nativos o de los extranjeros, es consecuencia de un ahorro previo. Y si la gente ve que estas reglas de juego se cambian todo el tiempo, nadie invierte. Paralelamente tenemos un proceso inflacionario solapado, que comienza a manifestarse en forma significativa.- No obstante se anuncia una buena cosecha de trigo en la provincia. ¿Es así?- En efecto. En Entre Ríos, y sobre todo en nuestra zona, vamos a tener una cosecha de trigo muy prometedora. Pero no así en el resto del país. La cosecha de trigo en el país va a ser más pobre.- ¿Y por qué invierte el productor? - Otra alternativa no le queda. El productor necesita trabajar, no puede parar. ¡Con qué paga la olla!, necesita trabajar. Esto tiene que ver con la modalidad de trabajo en el campo: el productor va, saca fiados todos los insumos y paga con la cosecha. Hay un sistema de canje por insumos. Con él el productor se larga a sembrar. El problema es que después ve cómo le cambian las reglas de juego, le intervienen el mercado o le cierran la exportación. Ahí se atraca, porque no percibe los beneficios esperados en función de lo invertido. Por ejemplo, hoy no hay precio para el trigo. Esto lo afecta y genera mal humor.- Pero es una siembra con menos inversión...- Con menos tecnología, es cierto. El problema adicional es que esto afecta a la tierra. Globalmente el propio gobierno, motivado por una voracidad fiscal que no tiene límites, fomenta el monocultivo de soja. Cada vez se aumenta más la superficie de soja. Y esto afecta la rotación de los cultivos.- Se termina fomentando el yuyito, como dijo la presidenta... - Totalmente, somos "yuyodependientes". Con este esquema no sólo perdemos diversidad productiva sino que estamos afectando a la tierra, que se está degradando (...) Acá el gobierno debe salir de la intervención de los mercados, debe dejar de meterse en los mercados. Debe achicar el gasto de una vez por todas, hacerlo eficiente. Y sobre todo deben funcionar las instituciones. Si en la Argentina no funcionan las instituciones no tenemos futuro. Esto tenemos que entenderlo de una buena vez. La República funciona con tres poderes, los cuales deben funcionar en forma independiente. Esto mejora la toma de decisiones del país. No puede ser que una sola persona decida por el resto, llevando a la sociedad a cualquier parte.Lejos de Alberdi- ¿Coincide, entonces, con aquellos que piensan que el problema del país no es económico sino político-institucional?- Totalmente. Yo insisto mucho al respecto con Juan Bautista Alberdi, de cuyo pensamiento nos hemos apartado. El plan económico de la República Argentina fue escrito en 1854. Se llama Sistema Económico y Rentístico de la Confederación Argentina según su Constitución de 1853. Y fue escrito por Alberdi. No sólo nos hemos apartado de este pensamiento. Diría que nos han mal educado al respecto. En materia económica hemos renegado de los principios de la Constitución.- ¿En qué aspectos estamos lejos de esos principios?- Cuando se crearon las condiciones para la institucionalización del país, personalidades como Urquiza o Alberdi se plantearon: bueno, ¿qué tenemos?. Tenemos tierra y nada más. Un desierto. Pero no sólo se precisa tierra, sino también trabajo y capital. Lo primero que hicieron ellos fue estudiar las teorías económicas que existían en el mundo en ese entonces. Desecharon lo que hoy sería el socialismo y adoptaron los principios de Adam Smith. Es decir, que la riqueza de las naciones la hace el trabajo libre y fecundo de la gente. Ese es el principio básico (...) Dijeron: tenemos tierra, pero no tenemos gente para trabajarla. Entonces la fueron a buscar y así alentaron la inmigración. Todos nuestros antepasados vinieron gracias a esta política. Dijeron también: no tenemos plata, ¿qué hacemos?. Pensemos que entonces éramos el país más pobre de América Latina, más pobre incluso que Bolivia. ¿Qué hicieron? Salieron entonces a buscar capitales. En ese entonces era Inglaterra el país capitalista fundamental. Así, en apenas 30 o 40 años, de ser el país más pobre de América Latina, el último orejón del tarro, pasamos a ser la séptima potencia del mundo. Frente a esto, tenemos que darnos cuenta de que algo estamos haciendo mal. - Es decir estropeamos un programa económico que tuvo un éxito concreto... - Esto se vio el año pasado. Alberdi dice: "cuando el gobierno se mete a quitarle al que produce la riqueza con impuestos que después malgasta; el que produce la riqueza trabaja débilmente y el país se empobrece". Lo que pasó en el 2008 con las retenciones, refleja lo que dijo: el campo trabajó débilmente, hubo menos cosecha de trigo y de soja. El país se empobreció porque el que producía la riqueza trabajó débilmente.- ¿Por eso el gobierno sale hoy a pedir plata afuera?- Ni más ni menos. ¿Pero quién le va a prestar? La situación con la comunidad internacional está complicada (...)Presupuestos escuálidos y la amenaza inflacionaria- ¿Cómo ve la situación provincial?- Regular. Las provincias en general se están manejando dentro de lo que pueden. Creo que hay un enorme problema de capacidad de gestión en toda la dirigencia política. No están capacitados para gestionar. Esa es la realidad de las cosas. No tenemos buenos administradores. Pero encima de estos males, las provincias tienen que usar los recursos que les dan con cuentagotas y de acuerdo a las simpatías con el gobierno nacional. Entonces, el cuadro es complicado.- ¿Acaso pueden volver las cuasimonedas?- No sé. Dependerá. Lo que sí creo, y estoy muy convencido, es que el proceso inflacionario que ya estamos viviendo desde hace tiempo se va a seguir acrecentando. La conflictividad social que estamos viendo está relacionada con la inflación. Y la inflación es incubada por la política económica.- En la Provincia, por ejemplo, el gobierno no puede aumentar los salarios, aunque su poder adquisitivo sigue cayendo... - La inflación es un problema monetario. Es un problema de exceso de oferta de dinero. ¿Qué produce la inflación? A veces produce un aumento masivo de precios, pero a veces no. A veces produce una distorsión relativa de los precios. Pero lo que siempre produce es un deterioro en todo el sistema económico y un empobrecimiento. Y lógicamente al que peor le pega es al que menos puede cubrirse frente a ella. El que vive del sueldo, de un ingreso fijo, como el jubilado. Genera, por tanto, las condiciones para los conflictos sociales. La inflación carcome los sueldos, y a la gente cada vez le cuesta más llegar a fin de mes. Y entonces vienen los reclamos. Agravado esto por el protagonismo de los piqueteros, utilizados políticamente con recursos públicos, pero que ahora parece se están dando vuelta. Esta conflictividad va a seguir en aumento (...) El gobierno, obviamente, asegura que no puede aumentar los sueldos. Pero tampoco hace nada para controlar el gasto público, que se sigue expandiendo a un ritmo del 30% anual, tanto a nivel nacional como provincial.- El Estado, para sufragar sus gastos, tiende al endeudamiento...- ¿Pero de dónde saldrá esa plata? El endeudamiento externo no lo vamos a tener. ¿Quién va a financiar a un país que es mala palabra en el mundo? Encima no queremos arreglar con el Fondo Monetario, porque no queremos que nos controlen. Si queremos ir a pedir plata nadie nos va a dar prestado. No hemos arreglado, además, con el Club de París. Entonces, tenemos cerrado el financiamiento externo. Frente a esto, ¿qué hace el gobierno nacional? Pues se apropia de los recursos de los jubilados, lo cual es algo criminal (...)La economía local- ¿Es cierto que usted tiene un estudio que prueba que el corte de Arroyo Verde está causando depresión en el comercio local?- Son varias las personas que me han hecho esa pregunta. Me han preguntado si tengo realmente ese estudio. Incluso me han ido a ver después por ese mismo tema. Pero en realidad no tengo ningún estudio hecho sobre el impacto del corte en la economía de Gualeguaychú. Lo que yo tengo sí es todo el estudio de mercado que nosotros profesionalmente le hacemos a la Comisión del Carnaval. Pero de ninguna manera hemos hecho un estudio específico del corte. Ahora bien, el hecho de estar cortada la ruta, el hecho de no tener el tránsito comercial del paso fronterizo, sin duda impacta en forma negativa. Pero esto yo no lo he cuantificado. De todos modos, aunque ese impacto es real, calculo que no debe ser significativo en función de la magnitud de la economía de Gualeguaychú.- ¿Cómo ve a la empresa del Carnaval?- Me entusiasma el recambio general que se está verificando. Y esa juventud, a nivel dirigencial, es un motor importante. Con respecto al espectáculo en sí, la última edición fue la mejor de la historia, en términos económicos y si la medimos en pesos. En cantidad de entradas fue la segunda mejor de la serie histórica.- De cada 100 pesos que gasta un turista del Carnaval ¿Cuánto queda dentro del circuito y cuánto queda en la ciudad?- Alrededor de 20 pesos quedan dentro del circuito. De cada 100 pesos, 20. Es decir, una quinta parte. Para los clubes es mucho menos. Hablamos del circuito, y ahí incluimos, servicios varios, cantinas, etc.- ¿Qué piensa cuando cada tanto se habla de gravar al Carnaval a través de la tasa de espectáculos públicos?- Vuelvo a Alberdi: "cuando el gobierno mete mano con los impuestos y le quita la riqueza al que la produce; el que la produce trabaja débilmente y el país se empobrece". Entendámoslo de una vez. Estas cosas se hacen porque hay un entusiasmo. Si alguien viene sin participar, sin sacrificarse y por el solo hecho de su imperio mete la mano, el que trabaja lo hace débilmente, y la riqueza disminuye.Vamos bien pero ojo con la inseguridad- ¿Cómo la ve posicionada a Gualeguaychú, sobre todo en su apuesta al turismo? - Creo que ha crecido enormemente en la actividad turística. Ha habido una muy buena interacción entre el sector público y el privado. El sector público en Gualeguaychú ha dejado que el privado actúe. Y el privado ha actuado y mucho. Incluyo aquí también a Pueblo Belgrano. Creo que hay una buena oferta, en lo que respecta a servicios y actividades complementarias al turista. Tener un hipermercado, por ejemplo, es importante para el turismo. En materia de alojamiento se ha avanzado mucho (...) Nunca se puede llegar a un ideal. Nos criticamos y está bien que esto suceda. Porque siempre hay que perfeccionarse. Pero creo que se avanza muy bien.- ¿Cree que es importante el acompañamiento que está haciendo el Estado?- Creo que sí. Y es importante que haya continuidad en este sentido. Esto se ve en el Carnaval. Son 30 años en donde el Estado ha acompañado. Ha habido chisporroteos o discusiones, pero eso es normal. Pero el Estado ha acompañado bien. Hace tiempo se dio cuenta de la importancia del Carnaval y deja que los clubes hagan (...) En general hay una buena sinergia entre lo público y lo privado. Aquí el Estado no busca monopolizar todas las actividades que pueden emprender los particulares. No es ese Estado que todo lo burocratiza y avanza sobre la actividad privada. Diría que en Gualeguaychú hay un modelo exitoso en este sentido (...)El corsódromo tiene una buena capacidad. Los clubes han desarrollado una política de fraccionar el carnaval en más cantidad de noches de sábados. Por eso empezaron en enero y les ha dado buen resultado. Paralelamente se siguen haciendo obras. Se está haciendo una tribuna nueva de cemento. Una parte la costean el municipio y la provincia, y el resto los clubes. Los clubes están invirtiendo dinero de ellos en un inmueble que es del municipio.- Algunos están advirtiendo sobre el crecimiento de la marginalidad en la periferia de Gualeguaychú, como factor que conspira contra ese modelo local. Pero da la impresión que es una problemática que trasciende la política local...- Porque son problemas que hacen a toda la política nacional. Y el tema de la marginalidad es un problema que se nos va a agravar si seguimos generando pobres. Cada año que pasa está aumentando la cantidad de pobres. Un país productor de alimentos que tenga gente con hambre, no tiene sentido. Entonces, todas esas cosas se nos están viniendo cada vez más rápido.- Gualeguaychú ha tenido un modelo de cohesión social. Si eso se rompe pueden introducirse fenómenos como la inseguridad. ¿Qué piensa sobre esto?- Ojo que la inseguridad en Gualeguaychú ya existe. Ese es uno de los problemas más serios que tenemos. No solamente para nosotros, los habitantes de acá, sino también para los turistas. En el tema turístico, la inseguridad es una limitante importante. Porque Gualeguaychú podría explotar casas de fines de semana, con todo el sector enorme de chacras que tiene, pero con inseguridad eso no anda. ¿Como dejás una casa sin que te la saqueen?. Creo que tenemos que ser muy concientes sobre este problema, que a mi modo de ver es muy serio para la comunidad. En materia turística, tenemos que seguir haciendo esfuerzos para mejorar los servicios. Pero el punto crucial para mí es la seguridad.
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